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Ponencias (p. 1) de la II Jornada Histórico-Genealógica del Tucumán y Cuyo
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En este sitio encontrará tres ponencias:
1°) de la Dra. Roxana Boixadós: "Bosquejo de una historia familiar: los Villafañe y Guzmán de La Rioja colonial".
A continuación:
2°) de D. Narciso Binayán Carmona: "Alonso de Ribera, el otro".
A continuación:
3°) de la Dra. Gloria de Villafañe:

"Severa Bernarda de Villafañe y Gómez

Tradición Oral Familiar e Investigación Histórica"

Ponencia de la Dra. Roxana Boixadós sobre los Villafañe y Guzmán

 

 

II Jornada Histórico-Genealógica del Tucumán y Cuyo

Ciudad de Todos los Santos de la Nueva Rioja

24 y 25 de octubre de 2003

 

 

Bosquejo de una historia familiar: los Villafañe y Guzmán de La Rioja colonial.

Roxana Boixadós§

 

         Como bien es sabido, la familia Villafañe Guzmán ha sido una de las más importantes entre las que integraron la elite riojana colonial y ha recibido una cuidada atención por parte de los genealogistas[1]. Igualmente, todos los trabajo que se refieren al período colonial de nuestra ciudad y su jurisdicicón encontrará en sus páginas profusas menciones sobre los miembros de esta familia, que actuaron y desempeñaron cargos de importancia en la administración, gobierno, milicia y justicia local[2]. Es este contexto conocido e investigado por diversos autores los que nos permite adentrarnos en episodios puntuales de la historia de esta familia, para conocer con cierto detalles aspectos de su vida doméstica y cotidiana. La documentación existente en el Archivo Histórico de Córdoba y en el Archivo General de Indias en España es el material que utilizamos para reconstruir una pequeña historia familiar, relacionada con los conflictos que se suscitaron a comienzos del siglo XVIII en torno a la herencia de su bien patrimonial, la hacienda de Chumbicha[3].

 

         Comencemos por recordar que el primer miembro de esta familia en arribar a tierras riojanas fue Lázaro García de Villafañe, quien formaba parte del grupo de allegados del gobernador del Tucumán Luis Quiñones Osorio. Su relación con Quiñones, oriundo al igual que Villafañe, del reino de León, le permitió lograr una buena colocación en la jurisdicción de La Rioja, donde fue nombrado lugarteniente de gobernador. En la década de 1610, nuestra pequeña aldea estaba comenzando a levantarse, después del sometimiento de los grupos diaguitas más cercanos a la localización de la ciudad, aunque quedaban aún regiones sin conquistar. El oeste riojano, era por aquél entonces todavía, una tierra remota poblada por indígenas insumisos; en ella, más precisamente en el valle de Capayán y Gundacol, se encontraba el pueblo de Quilmitambos, que le fue cedido en encomienda a don Lázaro por el gobernador Quiñones Osorio, hacia 1612 ó 13. Al año siguiente, un documento da noticia de cómo Lázaro se había casado con doña Agustina Florencio, viuda del conquistador, fundador y encomedero, Valeriano Cornejo. Dado que esta dama era la sucesora de las encomiendas de su primer marido y que su  segundo marido debía administrarlas en su nombre, al mismo tiempo que hacerse cargo de la suya propia, Lázaro se convirtió en un enomendero por partida doble, lo que no estaba permitido por las ordenanzas reales. Por ésto, el gobernador lo instó a realizar una escogencia, y Lázaro optó por las de su mujer (en 1614), que comprendía los pueblos de yuctaba y andalgalá, pertenecientes a la jurisdicción de San Juan Bautista de la Rivera. No sólo se trataba de una encomienda más numerosa sino que los grupos que la integraban estaban pacificados en ese momento. En el documento referido, el goberanador dejó constancia de la condición de caballero, hidalgo y persona muy principal de Lázaro, especificando que dicho capitán es señor del pueblo nombrado Santiago del Molinillo, en la ribera del Orbigo, reyno de León [4].

         De su matrimonio con Agustina Florencio, nació Isidro de Villafañe y Florencio (hacia 1615?), llamado a desempeñar importante puestos militares y de gobierno en la jurisidcción riojana. Pero Lázaro tenía otros hijos, nacidos en España, de su primer matrimonio con María de Gavilanes y Guzmán. Por lo menos tres de ellos, Ramiro,  Isidro (clérigo) y Manuel, llegaron en distintos momentos a reunirse con su padre[5]. Entre los laicos, el mayor de ellos fue Ramiro porque lo sucedió en el usufructo de las encomiendas de yuctaba y andalgalá. Ramiro murió en 1632, defendiendo la ciudad del ataque de los indígenas se habían rebelado, quedando la encomienda vacante. A pesar de su juventud, ese mismo año su hermano Isidro de Villafañe y Florencio (también nombrado Villafañe y Guzmán), recibió del gobernador don felipe de Alboronoz la encomienda que había tenido Ramiro. Con el paso de los años los españoles conocían mejor a los indígenas; ahora la encomienda comprendía los grupos de yuctaba, nogolma, andalgalá, malfín, asaupastes y anexos, todavía en estado de intensa rebelión[6]. Eran los tiempos del gran alzamiento diaguita (1630-1643).

         El último en aparecer en la escena riojana fue Manuel de Villafañe y Guzmán, quien suponemos arribó después de la finalización de la rebelión. Su presencia está asociada a otro gobernador, Gutierre de Acosta y Padilla, de quien recibió la encomienda de los pueblos de Pisapanaco (Londres) y Caustine (San Miguel), en 1646[7]. Los papeles familiares recuerdan que a él le cupo la tarea de recuperar los huesos de su hermano Ramiro del campo de batalla, para darles cristiana sepultura. No tardó en contraer matrimonio con una riojana de distinguido origen y mejor posición económica que el mismo Manuel; la dama en cuestión fue doña Petronila de Avila Villarroel, hija única de Baltasar de Avila Barrionuevo y de doña Felipa de la Cerda Villarroel; ambos descendientes de los primeros conquistadores y colonizadores del Tucumán. Petronila fue la prinicipal heredera de sus padres; entre sus bienes se contaba la hacienda de Chumbicha, muy próspera y con agua suficiente para el cultivo. Su primer propietario había llegado a un arreglo con los indígenas de su encomiendas, quienes le vendieron, a cambio de ovejas, tierras que ellos no utilizaban. Este fue el origen de esta propiedad familiar.

Don Manuel tuvo una larga vida durante la cual accedió a los principales puestos del cabildo; fue alcalde varias veces, lugarteniente de gobernador, regidor decano y en 1657 adquirió por remate el oficio de alférez real que permanecería en su descendencia; su figura fue reconocida y respetada por pares y gobernadores. A la muerte de su medio hermano Isidro, recibió parte de sus bienes como único heredero, ya que éste no había tenido hijos legítimos de su unión con Francisca de Vergara: una casa y solar en la ciudad y algunos esclavos. La chacra y viña que Isidro poseía dentro del ejido urbano, junto con las 16 familias de indios yocaviles obtenidas por composición en 1665 que estaban allí radicadas, le fueron legadas a Francisco de Villafañe y Guzmán, su sobrino, bajo la condición de que abandonara Santiago del Estero y se avecindara en La Rioja[8]. La importante estancia de ganados de Guaco no pudo ser mantenida dentro de la familia; tras un largo y controvertido pleito Manuel hubo de cederla a los hermanos de su cuñada también fallecida, los Vergara[9].

Con su esposa Petronila de Avila Villarroel, Manuel tuvo siete hijos varones, número y género que planteaba desafíos a la hora de intentar planificar sus destinos o al menos, de prepararlos con suficientes medios o recursos para que desarrollaran sus vidas de acuerdo con el prestigio que la familia ya tenía. Los diversos papeles reunidos sobre esta familia permiten advertir que, de acuerdo con orden de nacimiento de los hijos, ciertos roles que debían ocupar en la vida se iban asignando. El primogénito, Baltasar, recibió los privilegios más importantes: sabía que su destino era imitar las acciones de su padre y sus antepasados y se preparó para las armas, destacándose en su actuación en las campañas a Calchaquí. También él recibiría las encomiendas de su padre y el oficio de alférez real; pronto lo vemos desempeñándose en el cabildo como alcalde, y después de muerto su padre, como regidor y alférez. Es obvio que igualmente recibió instrucciones de cómo administrar la hacienda de Chumbicha; debía prepararse para tomar cuenta de ella en algún momento. En cuanto al segundo de los hijos, Francisco, ya vimos que había probado suerte Santiago del Estero, donde se casó con Lorenza de Vera y Aragón. Volvió a La Rioja después de la muerte de su tío pero sus actuaciones aquí fueron escasas y nos quedan dudas sobre en qué ciudad residía.

         Fuera de estos dos, no conocemos el orden de nacimiento de los siguientes hijos de don Manuel, pero sí que tres de ellos ingresaron al sacerdocio[10]. Los otros dos, Martín y Damián, también participaron de las campañas de guerra y de la vida política local; Martín se casó con una riojana (Juana de Soria Medrano) y Damián terminó por avecindarse en Córdoba, (casándose con Petronila Navarrete y Velasco), saliendo del escenario riojano.

         Mientras vivió el padre de todos ellos, es fácil suponer que la producción de la hacienda -y su comercialización- alcanzaba para sustentar a tan vasta familia, adelantar las partes de la herencia para aquellos que habían tomado estado eclesiástico, sostener las campañas militares que se llevaban a cabo a costa y misión de los participantes, y colaborar con la formación de las nuevas familias a medida que los hijos se casaban y nacían los descendientes. Don Manuel de Villafañe y Guzmán falleció en su hacienda en 1683; no contamos con su testamento ni tampoco con los inventarios para saber cómo sus hijos procedieron respecto de los mismos, en momentos que solían ser críticos para la familia.

Un primer indicio advierte sobre una fractura en el seno de esta comunidad de hermanos. Baltasar, el primogénito, había recibido en tercera vida la encomienda que perteneciera a su abuelo materno y su padre administraba en nombre de su esposa. Ante esto, su hermano Francisco no dudó en presentarse ante la justicia y solicitar la sucesión de la encomienda de su padre -en segunda vida-, bajo el argumento que su hermano no podía ser titular de dos beneficios al mismo tiempo. El gobernador otorgó la encomienda a Francisco pero de inmediato, Baltasar se opuso para alegar su derecho: la encomienda, según la ley de la sucesión, le correspondía a su hijo primogénito y no a su hermano. Baltasar se apoyó en la ley de la sucesión de las encomiendas que es clara en este aspecto ... los hijos o nietos de los hijos mayores prefieren a los hijos segundo... ; por esto solicitó la nulidad de la cédula otorgada y la reasignación para su hijo primogénito, llamado como su padre Manuel de Villafañe y Guzmán. En este punto se desató un conflicto entre ambos hermanos; como Franciso se resistía a contestar los recursos que presentaba su hermano ante la justicia, éste acabó solicitando al alcalde que acusara de rebeldía a Francisco y que no lo dejara salir de la ciudad ni en sus pies ni en ajenos hasta que el gobernador emitiera un auto. Y en efecto, en 1684 el gobernador Mate de Luna declaró nula la encomienda otorgada a Francisco por no tener noticia que Baltasar de Villafañe y Guzmán tenía un sucesor... [11]. Es imaginable el resentimiento de Francisco quien obtuvo permiso del gobernador para apelar a la Real Audiencia; por lo que sabemos, sus reclamos no hallaron eco ante este tribunal.

 

         El enfrentamiento entre el primogénito y el segundogénito no terminó aquí. Por los inventarios producidos a raíz de la muerte de Baltasar, ocurrida en 1718 (casi con ochenta años), descubrimos que los hermanos Martín y Damián habían vendido sus hijuelas a Baltasar para evitar que la hacienda de Chumbicha fuera fraccionada. En los papeles de la época, Baltasar figura como único propietario de la hacienda pero sin embargo, una pequeña parte de ella le pertenecía a Francisco, quien no había querido suscribir tal acuerdo. Esta desición, que implicaba una clara ruptura con Baltasar y un desafío a su autoridad como hermano mayor, le trajo varias complicaciones a sus herederos. Diez años después de estos hechos, encontramos que Francisco vendía a Juan Sánchez de Loria la chacra de la ciudad que su tío Isidro le había legado. Fue su último lazo con su ciudad natal y con su familia; se retiró a San Miguel de Tucumán, donde se casó en segundas nupcias con Bárbara García Valdés.

 

         En suma, podemos pensar que el grupo de hermanos mantuvo su cohesión mientras vivió el padre; a su muerte, Baltasar ocupó el rol de "cabeza de familia" para el cual había sido preparado; asumió sus responsabilidades como tal, pasó casi toda su vida atendiendo los asuntos de la hacienda -salvo en períodos de campaña militar-, desempeñándose en el cabildo al tiempo que formaba su propia familia[12]. De su padre recibió no sólo el oficio del cabildo, las encomiendas y posiblemente el mandato de que tratara de no dividir la hacienda -aunque esta puedo haber sido una decisión tomada y consensuada entre Baltasar, Martín y Damián- sino todo el archivo de papeles y certificaciones familiares, un verdadero acervo de la memoria familiar compuesto por testamentos, certificaciones, cartas, dotes, cédulas, títulos, nombramientos, compromisos, visitas y padrones de indios, que fueron uno a uno enumerados en el inventario de sus bienes después de su muerte[13]. Sus dos hermanos, Martín y Damián, asumieron también el rol que les cabía por su orden de nacimiento: debieron procurarse sus propias encomiendas y a pesar de varias presentaciones que realizaron, no obtuvieron ninguna. Perdemos el rastro de Damián que se estableció en Córdoba, buscando un lugar para sí mismo que no tenía en La Rioja[14]. Martín permaneció en su ciudad, como segunda persona de su hermano; lo encontramos en la visita de Luján de Vargas como administrador de unas familias de calchaquíes y tobas que pertenecían por herencia a su mujer. Las declaraciones de los indígenas lo muestran como un ser cruel y sin escrúpulos a la hora de obtener hilados y trabajo de los encomendados; él mismo, en su descargo, no desmintió esa imagen sino que la potenció, justificando los castigos que les propinaba[15].

         Francisco fue entonces, el único que se atrevió a desafiar el rol que le fuera impuesto dentro de la familia y es evidente que se hizo cargo de sus acciones. Las investigaciones sobre la elite tucumana del siglo XVIII nos presentan a varios miembros de esta familia ocupando puestos de prestigio en esa ciudad y dedicados con sustancial éxito a la actividad mercantil. Se trata de Diego de Villafañe y Valdés, el último de sus hijos[16].

 

         En tanto que la descendencia de Martín instalada en La Rioja va perdiendo notoriedad y protagonismo en la escena local -algunos se casaron con miembros de una elite ya de segunda línea para comienzos del siglo XVIII- sucedió exactamente lo contrario con la descendencia de Baltasar de Villafañe y Guzmán y Mariana Ramírez de Velasco, bisnieta del fundador Juan Ramírez de Velasco; su presencia es constante desde fines del siglo XVII en toda la documentación de la época. Esta generación compuesta por once hermanos -4 varones y 7 mujeres- debió enfrentar, sin embargo, sus propias vicisitudes; la producción de la hacienda y los negocios en los que participaba su padre debieron prever dotes acordes con su condición social para siete mujeres y sostener a los varones que debían desempeñarse en iguales condiciones que sus antepasados. Como Baltasar murió de edad muy avanzada -y más para este contexto- tuvo suficiente tiempo como organizar y pautar la dinámica familiar. El mayor de sus hijos, Manuel, comenzó desde joven a ejercer los oficios capitulares y su padre renunció a su favor el cargo de alférez dándole oportunidad para que se afianzara en el cabildo, dominado por ese entonces por los miembros de la familia Bazán[17]. Las tensiones y conflictos que a principios del siglo XVIII animaban la vida del cabildo ocuparon de lleno la atención de Manuel, por lo que el segundo de sus hijos, Santos, debió dedicarse de la administración de la hacienda y de las encomiendas. El tercero, llamado Lucas, estaba encargado de realizar los viajes con carretas a distintas ciudades, donde se comercializaba el vino producido en Chumbicha. El cuarto de los hijos, Isidro, optó por la carrera militar; abandonó muy joven La Rioja para instalarse en San Miguel de Tucumán en donde la frontera con el Chaco exigía hombres y bastimentos para defender la ciudad. Aquí se casó y tuvo sus hijos; pasó en la frontera de guerra más de 16 años sin lograr obtener la recompensa tan ansiada: una merced de encomienda.

 

         Hasta aquí, las fuentes indican que cada hermano de la tercera generación de los Villafañe y Guzmán cumplía un rol determinado dentro de la familia y que en conjunto lograban articular funciones y actividades diversas. Las cosas comenzaron a cambiar hacia 1714, en particular para Isidro, que poco a poco fue dejando su carrera militar para hacerse cargo de una serie de cuestiones familiares. En efecto, ese año murió en Yavi, su tío Lázaro de Villafañe y Guzmán que se desempeñaba allí como visitador y Juez eclesiástico. Su padre le pidió que se hiciera cargo de la testamentaría. Según declaró años después el propio Isidro, estos trámites le llevaron más de un año. En Jujuy cumplió también varias misiones oficiales que lo mantuvieron lejos de La Rioja hasta 1716, cuando su padre nuevamente lo llamó de regreso a casa. Dos sucesos enlutaban a la familia; por un lado, la muerte de su hermano Santos, que dejaba un hijo legítimo, Joseph, como heredero y un complejo pleito con su suegra por la falta de pago de la dote de su mujer; por otro, el asesinato de su hermana Francisca a manos de su esposo (Juan de Adaro y Arrazola), ocurrido en Córdoba. Don Baltasar encargó a Isidro que se trasladara allí de inmediato para recuperar la tenencia de sus nietas que las justicias locales habían colocado bajo la guarda de convento. Su misión era entonces traer a las niñas menores a Chumbicha, donde su abuelo las casaría llegado el momento, para lo cual debió contraer deudas con particulares: necesitaba dinero en efectivo no solo para costearse el viaje y estancia en Córdoba sino para responder ante la justicia por los trámites de guarda de sus sobrinas.

 

         En 1717 Isidro retornó a La Rioja y se encontró con el mayor problema que habría de enfrentar su familia: su hermano mayor Manuel, quien era desde 1713 lugarteniente de gobernador, su hermano Lucas y su sobrino Bernardino de Villafañe, hijo de Manuel, estaban acusados del intento de asesinato del maestre de campo Juan José Brioso Quijano[18]. La situación no podía ser más grave: Manuel había sido suspendido en el ejercicio de sus cargos y oficios y desterrado a su hacienda; Lucas y Bernardino estaban asilados en la Iglesia de los jesuitas y luego fueron enviados detenidos a Jujuy y La Plata donde la causa por intento de asesinato, agravios e injurias seguía su curso. El gobernador había ordenado, además el embargo de los bienes. En 1718, Isidro estaba en la cuidad de La Plata donde se desarrollaba en juicio contra su hermano, pagando apoderados y fianzas para lograr su libertad. Mientras, en la hacienda de Chumbicha, fallecía don Baltasar, que a pesar de ser el patriarca de una familia tan numerosa, estaba acompañado sólo por una hija, una nuera y un nieto.

 

         Nos hemos detenido a examinar de cerca esta serie de hechos debido a que en conjunto permiten explicar y comprender las actitudes que asumió  Isidro de Villafañe y Guzmán respecto de su familia a partir de la muerte de su padre. Hasta aquí, el relato de su vida tomado de sus propios testimonios nos devuelve la imagen de un hombre que dedicó buena parte de su vida a lograr una posición a través de su actividad militar y que, fracasado su intento de obtener una encomienda, fue asumiendo cada vez más roles y funciones dentro de su familia de orientación. En conjunto, parece una vida llena de sacrificios y con pocas recompensas para quien respondió en todo momento de la manera que se esperaba de él.

         En 1719, Isidro se decidió a solicitar a las autoridades de la ciudad de Catamarca que procedieran a realizar las partijas de los bienes de su padre, previniéndose de los conflictos que ya se venían anunciando:

 

... parece que la hacienda se va deteriorando y perdiendo y sus frutos y asimismo perdiéndose aprovechándose sólo de ellos dicho don Manuel y don Lucas de Villafañe por cuyo motivo se nos sigue materias tan graves y escandalosas que pudieran servirnos de escarnio y vituperio con muchas pérdidas de caudales y honras el haberlas de poner por querella como pudiera y debiera hacerlo en esta ocasión, motivos con el de mi honor propio para abstraerme de tan justos sentimientos y juntamente por haber habido personas de autoridad y celo que me han dado el parecer sin la pasión que me acompañaba y solo si, para evitar nuevas discordias en las cuales lleguemos a daños irreparables se ha de servir en justicia proveyendo auto de remedio para que con autoridad judicial se haga la colación y partición de la dicha hacienda entre dichos cuatro herederos... [19]

 

         Personas de "autoridad y celo" habían aconsejado a Isidro que realizara esta presentación judicial; esto deja entrever algunos intentos privados de acuerdo que no llegaban a buen puerto y que habían llenado de "pasión" a Isidro. Un conflicto abierto, además, en una de las familias más importantes de la elite local, la exponía al "escarnio y vituperio" y a la pérdida del honor. Por su parte, Manuel y Lucas, instalados en La Rioja y comprometidos en los problemas políticos locales, no mostraban la misma preocupación por efectuar el reparto. Cuestionaron el derecho de las autoridades catamarqueñas para entender en el asunto, ya que don Baltasar y la familia entera, tenían la vecindad establecida en La Rioja. Sin embargo, desde que se fundara la ciudad de San Fernando (1684) la hacienda estaba bajo esta jurisdicción. Así lo entendió su lugarteniente de gobernador, Esteban de Nieva y Castilla, quien dio autorización para comenzar con el procedimiento: se eligieron dos avaluadores[20] y un tercero de oficio y se inventariaron y tasaron todos los bienes hallados en la hacienda. Aquí figuran sus bienes personales (ropa, muebles, papeles), los instrumentos de trabajo, la viña con sus cepas, las tinajas de vino, el lagar y la bodega, las casas de vivienda, los bueyes, carretas, aperos y herramientas de labranza. En la declaración de herederos figuraron los hermanos Manuel, Lucas, Joseph -menor, hijo de Santos- e Isidro; en los registros quedó constancia de que una parte de la hacienda le pertenecía a los herederos de Francisco, hermano de Baltasar, partes que fueron compradas a sus herederos por Manuel. Hubo acuerdo en las cuentas y cada heredero recibió la suma de 3209 pesos en asignaciones diversas; cada uno conservó para sí una fracción delimitada de la hacienda con una determinada cantidad de cepas. El reparto siguió la estricta ceremonia del caso, arreglándonos el orden de la naturaleza, según el nacimiento de cada uno, es decir, Manuel, Josep (heredero de Santos), Lucas e Isidro[21].

 

Las partijas, aprobadas y firmadas por los coherederos -incluyendo a Joseph que con 18 años solicitó y obtuvo su emancipación- parecieron cerrar una etapa en la familia[22]. Sin embargo, poco después comenzaron las denuncias. Lucas fue acusado por Isidro de tomar las llaves de la bodega de donde sustrajo vino y otros bienes; al devolver las llaves, debieron averiguar qué faltaba y qué destino se les había dado. Manuel aprovechó para intentar cobrar unas deudas que Isidro no reconoció; éste a su vez presentó una petición para que se le pagaran los dos años en que se había desempeñado como administrador de la hacienda. Así las cosas, las partijas judiciales no habían logrado evitar que el conflicto estallara entre los coherederos; Isidro se declaró damnificado porque no se habían dividido las propiedades que su padre tenía en la ciudad de La Rioja (la casa en la ciudad, la chacra de la Ermita y otros bienes); también acusó a su hermano Manuel de haber ocultado bienes que ahora gozaban él y sus hijos, y el testamento de su padre, que nunca apareció. La enumeración de reclamos de Isidro contra sus hermanos, que comenzaron en 1719, adquirieron un tono dramático en sucesivas presentaciones judiciales:

 

... asimismo tengo que demandar mi salario como depositario de trece mil pesos el dos por ciento de año y medio que ha corrido a mi cargo y el de dicha mi esposa pues cualquier mayordomo en tales haciendas gana lo menos cuatrocientos y quinientos pesos se salario sin el riesgo de pérdidas como yo lo he tenido por tal depositario = lo otro que también tengo que asimismo que demandar a la hacienda dos mil pesos en plata acuñada que por mi mano debe a los herederos de don Francisco Mora, tratante, que fue por la deuda y empeño que en virtud del poder que me dio mi padre para traer a mis sobrinas de la ciudad de Córdoba huérfanas, hijas legítimas de don Juan de Adaro y doña Francisca de Villafañe mi hermana, en que hice muchos gastos por los litigios que tuve en dicha ciudad de Córdoba y juntamente por traer como en efecto las traje a dichas mis sobrinas con la decencia que pedían sus obligaciones y las entregué en esta hacienda a dicho mi padre su abuelo (...) que para todo esto es necesario que dichos mis hermanos presenten el testamento originalmente y libro de cuentas (el cual es de folio entero con cubiertas de pergamino) de dicho mi padre = (...) porque estoy pobre y no tengo de donde mantener mis obligaciones de mujer e hijos mayormente habiendo ayudado a dichos mis hermanos con mi persona y bienes en sus pleitos que es notorio el que así lo he hecho porque así me lo mandó mi buen padre... [23]

        

El pleito se detiene hacia finales de 1719, quedando constancia que a pesar de las citaciones judiciales, ni Manuel ni Lucas se presentaban ante la justicia de San Fernando. La siguiente presentación es de 1734, en la que Isidro retomó lo que había dejado planteado años atrás, solo que en esta etapa la situación familiar había cambiado mucho. En efecto, Lucas había fallecido en 1720, Manuel, en 1726; también su sobrino Joseph, en ese lapso, sin dejar herederos; Isidro quedaba finalmente como único miembro varón de la generación de los hijos de Baltasar de Villafañe y desde este lugar, no dudó en enfrentarse con sus sobrinos por lo que habría de ser su "última pelea": la posesión integral de la hacienda de Chumbicha.

 

         Los expedientes que conforman el cuerpo de este pleito familiar ponen en evidencia la clara decisión de Isidro de abandonar el rol secundario que siempre había llevado para ocupar el de "cabeza de familia", imponiendo su autoridad y ejerciendo su representación sobre sus sobrinos, en particular sobre los hijos de su hermano mayor. La tensión se manifiesta en un punto de inflexión análogo al que afectara a la generación anterior; es decir, en el punto crítico de cruce entre la jerarquía de la línea de primogenitura y el orden de prelación generacional, de sentido horizontal. Así, Isidro, el único hermano vivo de la cuarta generación se enfrentó judicialmente con el primogénito de su hermano mayor -Luis de Villafañe y Tejeda- para disputarle no solo el espacio de cabeza de familia sino la administración y luego, la propiedad de la hacienda familiar. Sus argumentaciones se basaban en que no se podía proceder a dividir la hacienda en tanto él estuviese vivo; también dedicó parte de sus argumentos para descalificar los derechos de las hijas mestizas de su hermano Lucas, que además  eran naturales. En su testamento, Lucas las había reconocido como tales y disponía que recibieran sus hijuelas de sus bienes en Chumbicha. Su primo Luis de Villafañe tomó el caso como defensor de las muchachas, menores de edad, pero no consiguió que se les reconociera derecho alguno a su padre. Además, Isidro utilizó un sinfin de argucias para demostrar que las erogaciones, deudas de viajes, fianzas y trámites que había realizado durante quince años para sostener los problemas de su familia de orientación, lo habían dejado prácticamente en la ruina y sin posibilidades de sostener a sus propios hijos. Estas crecidas deudas eran las que justificaban, desde su posición, que toda la hacienda debía quedar en su poder.

 

         En 1734 afirmaba ... que estando como estoy pobre ... es notorio que apenas puedo mantener mis obligaciones retirado en dicha hacienda de Chumbicha que ya por no tener decencia para más, por haber gastado mi juventud en ayuda y defensa de mis hermanos por sus contratiempos... por ser justo el pagar las deudas y mas que me hallo con edad muy crecida y no puedo enfiarme de mis herederos supuesto Dios Nuestro Señor me ha dado vida para no dejar atrás semejante cuidado por negligencia que si mi padre hubiese sobrevivido estuviera ya libre de él por ser dicho empeño suyo y no mío... y supuesto los hijos y herederos del Maestre de Campo  don Manuel de Villafañe mi hermano se hallan con bastante conveniencia solamente de las cosechas de ocho nueve años que han gozado de la parte de viña que a su padre cupo en dicha hacienda si no es también por los aprovechamientos que han tenido y tienen de los bienes que en la ciudad de La Rioja quedaron por fin y muerte de dicho mi padre que hasta hoy se hallan indivisos y por partir, que el referido mi hermano con el poderío que tuvo en dicha ciudad y ser el mayor como negarlo todo no dio lugar a partija alguna en ella...[24]. En sus últimos pedidos judiciales antes de morir, Isidro continuaba insistiendo en que debía mantener la hacienda indivisa para sus herederos, como compensación de todos los perjuicios que le había causado la actitud despótica de su hermano mayor. En este sentido, no estaba dispuesto a ceder a las exigencias de sus sobrinos, hijos de éste.

 

         Al igual que en muchos otros casos, estos pleitos no tienen resolución en los expedientes disponibles; hasta la década de 1750 el litigio permanecía abierto cuando varios de los contrincantes ya habían fallecido. Después de la muerte de Isidro de Villafañe y Guzmán, su hijo mayor el sacerdote Miguel de Villafañe continuó el pleito con sus primos y junto con su hermano Baltasar consiguieron quedarse con la hacienda, que pasó indivisa a los hijos de este último. Los herederos de Manuel de Villafañe y Guzmán -entre ellos Luis de Villafañe y Texeda y sus hermanos- compartieron la herencia de la chacra de la Ermita, localizada extramuros de la ciudad, de dimensiones mucho más pequeñas que Chumbicha.

 

         En suma, la experiencia familiar de los Villafañe y Guzmán a lo largo de más de cien años nos muestra que la conservación de la hacienda de Chumbicha como un bien familiar indiviso se logró a través de dos estrategias bien diferenciadas. Por una lado, la venta de las hijuelas permitió a uno de los herederos -en este caso, el primogénito- mantener el control casi completo sobre la propiedad; por otro, un litigio en el que se recurrió a diversas maniobras (lícitas e ilícitas) que acabaron beneficiando al grupo de mayor cohesión.  Este aspecto no es de menor importancia, puesto que los dos hijos de Isidro, uno de ellos sacerdote, actuaron siempre de manera coordinada como un sólido bloque sin fisuras. Del otro lado estaban los cuatro hijos de Manuel -uno de ellos medio hermano del resto-, el hijo de Santos (que falleció sin herederos) y las dos hijas mestizas de Lucas; un grupo mucho más complejo, con intereses no siempre coincidentes y derechos desiguales entre sí. La lectura de la compleja causa por la herencia de los bienes en esta familia deja entrever que las leyes en materia de herencia no eran de fácil ni simple aplicación y que por el contrario, las mismas podían ser interpretadas de diversas maneras según los intereses en juego. La norma de la distribución igualitaria del patrimonio familiar fue transgredida en este caso a través de distinto tipo de prácticas que entorpecieron o dilataron el desarrollo de la causa; los hijos de Isidro supieron qué recursos interponer a sabiendas de que el paso del tiempo jugaba a su favor ya que ellos estaban en posesión de la hacienda. Sus primos despojados y desgastados por las erogaciones de este pleito, no dudaron en sindicarlos como verdaderos usurpadores; éstos aplicaban la misma calificación a los primos que habían retenido de manera ilegal los bienes de la familia en la jurisdicción de La Rioja.

 

         Las líneas de descendencia que fueron excluidas del beneficio de Chumbicha tuvieron una suerte diversa. No sorprende ya descubrir que fueron los descendientes de Manuel de Villafañe -primogénito de la cuarta generación- los que quedaron mejor posicionados; esto se advierte porque continuaron ocupando oficios en el cabildo y puestos militares, tenían encominedas y las propiedades riojanas, -nuevas obtenidas por merced y otras a través de matrimonio- y esclavos. De todos modos, la quinta generación fue muy prolífica, aún teniendo en cuenta sólo a los descendientes de los once hijos e hijas de Baltasar de Villafañe.

 

         A partir de 1730 en adelante vemos que el apellido Villafañe y Guzmán no se conservó como una unidad de significación o una marca de identidad familiar; por el contrario, los Villafañe incorporaron a su descendencia -tanto masculina como femenina- los apellidos del otro progenitor, obteniéndose formas combinadas. Estos apellidos pertenecen casi todos a la elite local, con diverso grado de prestigio o riqueza como Luna, Sánchez de Loria, Brioso Quijano, Texeda, Dávila, Almonacid, Argañaraz y Murguía, etc. Y en esta familia como en las demás, los matrimonios homogámicos y entre parientes cercanos fueron una tendencia importante. Un caso ejemplar en este sentido fue la unión de Luis de Villafañe y Tejeda con Petronila Dávila Villafañe. Luis era hijo de Manuel de Villafañe y Francisca de Texeda y Guzmán; su mujer, hija de Clara, hermana de su padre y por lo tanto, su prima hermana y consanguínea en segundo grado. El padre de Francisca, a su vez, era hermano de la segunda esposa de su padre, sumando así con ella un parentesco por afinidad también en segundo grado. 

 

         La tendencia a realizar matrimonios entre parientes continuó a lo largo de generaciones contribuyendo a mantener dispersa -y a la vez renovada- la identidad de esta familia entre todos los descendientes de las diferentes ramas (riojana, catamarqueña y tucumana, son las principales) que bajo diferentes combinaciones mantuvieron el apellido Villafañe. La memoria familiar también se conservó, fragmentada y asida a distintos sucesos de los siglos XVII, XVIII y XIX; recuerdos que combinan episodios de las historias políticas provinciales con las historias familiares y que se conservan hasta la actualidad[25]. 

 

 

Bernal, octubre de 2003.

 



§ CONICET/ Universidad Nacional de Quilmes. Universidad de Buenos Aires.

[1] Buscá-Sust, A. 1972. "Villafañe y Guzmán". Boletín del Centro de Estudios Genealógicas de Córdoba. Córdoba. Serrano Redonnet, J.A.  1944. "Introducción al estudio de la casa Villafañe y Guzmán". Revista del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas. Año 2, nº2. Buenos Aires.

[2] Algunos de ellos son: Lozano, P. 1874. Historia de la conquista del Paraguay, el Río de la Plata y el Tucumán. Buenos Aires. Imprenta Popular. Bazán, A.R. 1979. Historia de La Rioja. Bs. Ais. Plus Ultra. Vega Díaz, D. de la. 1944. Toponimia riojana. La Rioja. Bazán Lazcano, M. 1973. "La sociedad riojana en las postrimerías del virreinato". Primer Congreso de Historia Argentina y Regional. Buenos Aires. Academia Nacional de la Historia. Luna, F. 1974. "La Rioja, 1682. Denuncias y propuestas". Revista de Jurisprudencia riojana. La Rioja. Acevedo, E. O. 1968. "La Rioja, hace dos siglos". Investigaciones y ensayos, nº 5. Buenos Aires. Academia Nacional de la Historia. Ortiz Sosa, E. 1998. Los esclavos de la Ranchería de San Nicolás. Córdoba. Colección Memoria. Rubio Durán, F. 1997. Tierra y ocupación en el área Surandina. Las zonas de altura del Tucumán colonial, siglo XVII. Sevilla. Aconcagua Libros.

[3] Esta ponencia condensa tópicos desarrollados en otros trabajos; cfr. Boixadós, R. 1996. "Organización familiar y parentesco: un estudio de caso en La Rioja colonial". Memoria Americana, Cuadernos de Etnohistoria, nº5. ICA. Sección Etnohistoria. FFyL. UBA; 2003 (inédita) "Parentesco e identidad en las familias de la elite riojana colonial". Tesis de Doctorado. Facultad de Filosofía y Letras. UBA.

[4] Archivo General de Indias, (AGI), Charcas 101, nº 18.

[5] Quedan dudas acerca de la presencia efectiva de otro de sus hijos, Domingo de Villafañe y Guzmán, en tierras americanas.

[6] AGI, charcas 102, nº16.

[7] No caben dudas de la estrecha relación que unía a Manuel con el gobernador; cuando éste lo nombró capitán de infantería (1646), destacó que es persona noble principal que ha servido a S.M en la armada real del mar océano y perdida de toda la armada y jornada de Francia que vide y experimenté por ir en la ocasión por capitán; dando buena cuenta de todo lo que se le encargó... Y asimismo fue cabo en la dicha armada de los Guzmanes, llevando sueldo doblado como consta de sus recaudos y después que está en estos reinos, ha continuado en el Real Servicio, ocupado oficios de justicia... Archivo Histórico de Córdoba (AHC), escribanía 2, legajo 4, expediente 17.

 

[8] Fue la encomienda de composición más numerosa de todas las otorgadas en La Rioja; a $50 por familia, tal fue la cotización, Isidro de Villafañe pagó $800 pesos por ellas, una importantísima contribución económica para la campaña a Calchaquí, que por otra evidencia los recursos que Isidro disponía. Estos provenían de la producción de su chacra y viña y la estancia y de los tributos de sus encomendados, especialmente del hilado femenino.

[9] Los Vergara -uno de ellos sacerdote- vendieron después la estancia a Gil Gregorio Bazán de Pedraza, siguiente beneficiario de la encomienda de malfín y andalgalá que allí estaban connaturalizados. Años después de su muerte, los jesuitas la adquirieron. Cfr. Luna, Félix. 1986. "Los jesuitas en La Rioja", Todo es Historia, 229:66-73. Buenos Aires.

[10] Lázaro, el que alcanzó mayor prestigio, fue cura y vicario del Valle de Famatina; Manuel ingresó a la orden jesuita y Gaspar a la dominicana. Como sus hermanos, llevaron el apellido Villafañe y Guzmán.

[11]  AHC,  escribanía 2, legajo 5, expediente 17.

[12] Los méritos personales de Baltasar se encuentran en AHC, escribanía 2, legajo 4, expediente 17.

[13] AHC, escribanía 2, legajo 21, expediente 21.

[14] Fue casado con Petronila de Navarrete y Velasco; se opuso a la vacante de la encomienda de Guasangasta y Vichigasta, pero no la obtuvo.

[15] Entre las varias justificaciones que ofreció al visitador para explicar las denuncias por malos tratos a los indígenas de su encomienda, seleccionamos la siguiente: ...y en lo que toca a los azotes del indio Francisco confieso es verdad que le hice dar cinco o seis azotes por morigerarlo por ocasión que dio bastante para ponerle miedo y que en lo de adelante se enmendase pareciéndome que de otra suerte no tendría miedo a Dios ni enmienda de encontrarse de noche a buscar a las indias recogidas y haberse juntado a este desacato el haber muerto un buey ajeno y teniendo yo por muy acertado darle esta corta corrección que acusarlo a la real justicia // f.665 // por el castigo que merecía y esta atención me obligó a hacerle dar dichos cinco o seis azotes por corrección leve... Boixadós, R. & C. Zanolli. 2003. La visita de Luján de Vargas a las encomiendas de indios de La Rioja y Jujuy. Fuentes y estudios preliminares. Buenos Aires. UNQ.

[16] Cfr. Bascary, A.M. 1997. "La saga de los Villafañe: una red familiar en el Tucumán colonial". Andes. Antropología e Historia, 8:175-197. CEPIHA. Salta. Universidad Nacional de Salta. López de Albornoz, C. 1999. "Negocios familiares: redes mercantiles y redes de parentesco en el Tucumán colonial". Revista del Departamento de Historia, nº7, año 7. Universidad Nacional de Tucumán; 1994. "Arrieros y carreteros tucumanos. Su papel en la articulación regional", Andes .Antropología e Historia,  6:89-122. CEPIHA. Salta. Universidad Nacional de Salta.

[17] Cfr. Boixadós, R. 2001. "Asuntos de familia, cuestiones de poder. La concordia de 1708". Ponencia presentada en el VII Jornadas Interescuelas Departamentos de Historia, Salta.

[18] Cfr. Bazán, 1979 (op.cit); Serrano Redonnet, J. A. La sangre del conquistador Juan Gregorio Bazán. Buenos Aires, Dunken; Serrano Redonnet, 1944 (op.cit) y Boixadós, R. 2003 (op.cit).

[19] AHC, escibanía 2, legajo 5, expediente 17, folio 16.

[20] Uno de ellos fue Bernardo Ruiz de Llanos, esposo de una de sus hermanas (Ignacia) quien siendo cuñado de todos los herederos fue llamado como hermano, muestra del vínculo estrecho y de la confianza que todos tenían en él.

[21] Sin embargo, al asentar el reparto figuraron Manuel, Lucas (por haberlo convenido así con su sobrino), Isidro y por último Joseph (ídem, folio 33v).

[22] Según las propias palabras del interesado, su solicitud se fundo en que en estos tiempos administrando cualquier tercero tales bienes de menores cuando el caso llegue de entregarlos al menor no se halla estaca en pared sino todo pleitos y algarabías (ídem, folio 38)

[23] Idem, folio 43.

 

[24] Idem, folio 70.

[25] Villafañe, Gloria de, 2002. "Severa Villafañe, ¿víctima o amante de Facundo?". Todo es Historia, año XXXV, nº423. Buenos Aires.

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ALONSO de RIBERA, "EL OTRO"

Por don Narciso Binayán Carmona.

II Jornada Histórico-Genealógica del Tucumán y Cuyo

Ciudad de Todos los Santos de la Nueva Rioja 24 y 25 de octubre de 2003

 

 

Era este gran capitán, grande en todo, en su sangre, en su valentía, en su nombre adquirido con tan grandes hazañas en las guerras de Burgos, antes de pasar a las de Chile y en la buena traza y disposición de su acertado gobierno. Dejo un hijo, que es el capitán don Jorge de Ribera, caballero del hábito de Santiago, heredero, no de sus haciendas (porque el cuidado y aplicación que tuvo siempre al servicio del Rey no le dio lugar a sus particulares medras e intereses) sino de sus grandes méritos[1]

 

            Cuando Alonso de Ribera fue nombrado en 1599 gobernador de Chile tenía tras de sí una carrera impresionante. Había estudiado matemática (Porqué Asia como un predicador no lo puede ser consumado sir ser teólogo, tampoco un soldado puede ser perfecto sin ser matemático, dijo él mismo) y comenzado su carrera militar en Flandes donde se destaco en la toma de Maastricht y en el asalto e Amberes para ser después ya con e l grado de alférez- participante en el desastre de la Armada Invencible y luego brillante en la segunda guerra de Francia contra Enrique IV. Fue herido en el asalto de Capelle y nuevamente en Amiens y se singularizo por su valor en la toma de Gorbeil donde entregó la bandera de su compañía a otro alférez porque estaba deseosísimo de combatir ...y fue el primero que escaló los muros de la ciudad sitiada siéndole perdonada su falta por el primero que escaló los muros de la ciudad sitiada siéndole perdonada su falta por Alejandro Farnesio, el general en jefe, porque pecaba de sobradamente valeroso

 

            También en Doullens se señaló porque con otro oficial el capitán Mendoza-se nego a retirarse, aprovechándose su indisciplina y valor, para tender una exitosa emboscada a los franceses que con el cansancio y el miedo caían de los caballos

 

            Fue así como su nombre llegó a Felipe III cuando pidió al consejo de Indias que le recomendara un candidato para gobernador de Chile en plena rebelión mapuche el titutar, Martín García Oñez de Loyola, sobrino de San Ignacio, había muerto en la batalla de Curalaba Jamás el rey había enviado sus lejanas posesiones de América un soldado que poseyera antecedentes militares más distinguidos y más comprobados

 

            Alonso de Ribera fue dos veces gobernador de Chile (1601-1605 y 1612-1617) y y una del Tucumán (1605-1612), y aunque su gestión fue exitosa quedó recordada en la otra banda de la cordillera por el fracasado proyecto del Padre Luis de Valdivia S.J: de guerra defensiva con los mapuches. No por muy conocido el parecer contrario de Ribera deja de ser útil el recordarlo como en lo que barros Arana llama su testamento de Soldado. (carta a Felipe III de 1 de mayo de 1617) Por ello las obligaciones que me corren de cristiano y leal vasallo de V.M. y por el descargo de mi conciencia, digo que lo que conviene es que V.M. concluya con esta guerra mandando que se prosiga y acabe de una vez, porque todo lo demás es engaño, y no se ha de sacar otro fruto que gastar hacienda, gente y tiempo... No conviene sino que se haga guerra ofensiva[2]

 

            Con este personaje que une la historia militar de España en Europa y en América llegó a nuestra región del sur una gran familia andaluza del reino de Jaén. López de Haro escribe: Uno de los nobilísimos, y antiguos y calificados linajes que hallo en estos Reinos es el de Ribera, que por su mucha antigüedad y nobleza honró este Católico Principe con el título benemérito de conde de los Molares a don Preafán de Ribera, adelantado mayor de Andalucía.[3]

 

            Por su parte, Argote de Molina, citando a Pérez del Pulgar, escribe que preafán el primero, bisabuelo del conde, adelantado mayor de Andalucía y capitán generad de la frontera del reino de Jaén y justicia mayor de la ciudad de Úbeda fueUn bueno y honrado caballero, alto de cuerpo, apersonado de buen rostro y de gran autoridad, muy cuerdo y de buen esfuerzo y aunque no tan poderoso en vasallos, ni de tanto estado como los otros grandes, pero era de gran corazón y presumía bien de sí, e igualabase y componíase con otros de muy mayor estado y mantenía espléndidamente su casa. Era caballero de gran placer y convites, y melancólico y algunas veces soberbio, fue bien acogido en su comer y beber, murió de edad de ochenta y cinco años en el año de mil y cuatrocientos y veinte y cinco. Su lápida en la capilla mayor del monasterio de la Cartuja de Sevilla reza escribe- Aquí yace el ilustre señor don Preafán de Ribera adelantado mayor de Andalucía, fundador de la casa de Ribera hijo de los ilustres señores don Ruy López de Rivera y doña Inés de Sotomayor el cual su vida gastó en servicio de Dios en las guerras contra moros y en servicio de sus reyes don Pedro, y don Enrique su hermano y don Juan su hijo y don Enrique su nieto y de don Juan segundo su viznieto, en el tiempo del cual murió habiendo gastado mucho tiempo de su vida en guerras por las cuales los hombres se hazen inmortales Fue casado en segundas nupcias con doña Aldonza de Toledo y Ayala.[4] De su hijo Diego Gómez de Ribera viene la casa condal de los Morales hoy en la casa ducal de Medinaceli, y de Juan e Ribera el bueno, hermano del anterior viene la rama que aquí nos interesa.

 

            Ha sido ya tratado el gran gobernador Alonso de Ribera, el personaje más ilustre de la estirpe entre nosotros por lo cual se justifica el llamar al antepasado de la línea tucumana el otro. Hermano, cosa ya se ha dicho del primero era también hijo natural y fue padre de Águeda de Ribera, esposa de Juan de Villagra descendiente del Mariscal Francisco de Villagra, gobernador de Chile (1561-1563) y de doña Ana de la Cueva[5]

 

            La ascendencia de doña Ana de la Cueva mencionada como (dama de alcurnia)[6] viene a relacionarse con la de Ribera desde que la casa de la Cueva era, como esta de las más importantes del reino de Jaén, tanto por su entronque con gran estirpe de Molina como por la figura del famoso privado de Enrique IV, Beltrán de la Cueva, I duque de Alburquerque, maestre de la orden de Santiago. No tenemos, por desgracia establecida aún cual era en concreto la ascendencia de aquella doña Ana aunque Manns estimaba que era hija del licenciado Francisco de la Cueva y de doña María de los Cobos y nieta materna de Antón Moreno y María de Rivera. Siendo también Cobos apellido importante en Jaén esta referencia constituye una pista de importancia que debe ser investigada hasta que se realice el análisis documental en la península no puede pasar de simple posibilidad aunque promisoria.[7]

 

            Sin agotar ni remotamente lo mucho que puede decirse sobre esta ascendencia veamos ahora una de las numerosas líneas por la cual puede llegarse hasta el Rey y muy extractado.

 

I.                    Alfonso IX, rey de León. (1188-1230)

II.                 Sancha casada con Lope Sánchez de Valenzuela, su pariente, camarero de Fernando el Santo que le otorgó el señorío de Valenzuela (1225)

III.               Pedro Sánchez de Valenzuela, II señor de Valenzuela, alcalde mayor de Baena.

IV.              Juan Pérez de Valenzuela, III señor de Valenzuela.

V.                 Urraca Sánchez de Valenzuela, IV señora de Valenzuela, casada con Martín Sánchez de Castro, señor de Castroviejo.

VI.              Juan Pérez de Valenzuela, V señor de Valenzuela, alcalde y alguacil mayor de Baena, caballero de la Banda, ayo y mayor del infante don Juan, casado con Aldonza Fernández de Castro.

VII.            Martín Sánchez de Valenzuela, VI señor de Valenzuela, del consejo de don Pedro el Cruel, casado con Sancha Martínez de Perras.[8]

VIII.         Juan Pérez de Valenzuela, VII señor de Valenzuela, casado con Berenguela Alfonso de Montemayor, hija de Alfonso Fernández de Córdoba I señor de Alcaudete, adelantado mayor de Andalucía y de Juana Martínez de Leiva.[9]

IX.              Alonso Fernández de Valenzuela, VIII señor de Valenzuela, camarero y cazador mayor de Juan Segundo, lucho en la batalla de Guadix, casó Aldonza de Lezama y Narváez, señora del castillo Tovaruela, hermana de Rodrigo Fernández de Narváez, obispo de Jaén (1383-1422), hijos de Juan Rodríguez de Narváez y de Catalina Fernández de Villaseca; nietos paternos de Pedro López de Narváez y de Teresa Rodríguez de Viedma.[10]

X.                 Berenguela de Valenzuela, casó en Madrid con Martín de Sambrana,[11] regidor de Úbeda.

XI.              Francisco de Zambrana, comendador, alcalde del castillo de Sigura, casó con Juana Dávalos, en segundas nupcias[12]

XII.            Juan Pérez de Sambrana casado con María Salido (y Díaz de Almendras)

XIII.         Juana de Sambrana y Dávalos,[13] prima segunda del conquistador del Paraguay Gonzalo de Mendoza yerno de Irala casada con Alonso de Rivera.

XIV.         Jorge de Ribera Sambrana, capitán, participó en la represión de la rebelión de los moriscos de granada.

XV.           Alonso de Ribera[14]

 

 

 

De este personaje descienden los Villagra de Santa María de los que era María Josefa de Villagra,[15] esposa de Miguel de Alurralde, segundo encomendero de Colalao y antepasado de esta familia Tucumana.

 

 



 

[1] Alonso de Ovalle, S.J. Histórica relación del Reino de Chile, Santiago 1969, página 317, (es obra de . 1646)

 

[2] Diego Barros Arana: Historia general de Chile, Tomo III, Santiago 1884, páginas 338-343 y IV 885, página 124. He corregido la ortografía adaptándola al uso corriente.

 

[3] Alonso López de Haro: Nobiliario genealógico de los reyes y títulos de España, Tomo II, Madrid, 1622, página 65.

 

[4] Gonzalo Argote de Molina: Nobleza de Andalucía, Jaén, 1866 (reimpresión), capítulo CLIV.

 

[5] Dato de Alejandro Moyano Aliaga, 26 de diciembre de 1974.

 

[6] Tomás Thayer Ojeda,: Formación de la sociedad chilena, Tomo III, Santiago, 1941, página 379.

 

[7] Dato de Ricardo Manns Bravo, de Santiago de Chile, según el pase a Indias del padre Hernando de la Cueva y de su madre doña María de los Cobos, son sus hijos fichas 1886 2051, en Cristóbal Bermúdez Plata, Catálogo de Pasajeros a Indias, Tomo III (1539-1559) Sevilla, 1946. Debe controlarse también que doña Ana de la Cueva misma sea efectivamente hija y hermana de los nombrados.

 

[8] Su hermano Fernán fue tatarabuelo de Leonor Niño de Valenzuela, esposa del conquistador García de Solier cuya progenie, según consta en el dictamen de la Inquisición de Lima que mandó quemar La Ovadina es muy grande en este Reino y la más copiosa y rica de todo él

 

[9] Por Leiva había un parentesco con el famoso obispo de Jaén, don Gonzalo de Zúñiga (1423-1456), del que eran choznos el fundador de Córdoba, Jerónimo Luis de Cabrera y su hermano Antonio Luis, gobernador de la Margarita.

 

[10] Andrés Nicás Moreno, Heráldica y Genealogía de los Obispos de la Diócesis de Jaén, Instituto de Estudios Gienenses, Jaén, 199, página 51. La ascendencia por esta línea es también frondosísima.

 

[11] Juan Florez de Ocáriz, libro II de la Genealogías del Nuevo Reino de Granada, Madrid, 1676, edición facsimilar, Bogota, 1990, página 44.

 

[12] Enrique Toral Peñaranda, Los caballeros Sambrana de Úbeda, Baeza y Murcia y sus enlaces, separata del boletín de Estudios Giannenses, Jaén, octubre-diciembre 1997, página 282.

 

[13] Memorial de la Casa Solar de Mecía, apéndices de Enrique de Toral y Fernández de Peñaranda, Instituto de Estudios Giannenses, Jaén, octubre-diciembre 1958.

 

 

[15]  Ver  Vera y Aragón.

FIN de la PONENCIA

Sigue artículo de la Dra. Gloria de Villafañe que sirvió de base para su exposición en la II Jornada Histórico-Genealógica del Tucumán y Cuyo

Severa Bernarda de Villafañe y Gómez

Tradición Oral Familiar e Investigación Histórica

Autores:

Gloria de Villafañe1 y Javier Villa de Villafañe2

Con la intención de escribir un guión cinematográfico y partiendo de la tradición oral familiar, la investigación y búsqueda del personaje real, me fue introduciendo, cada vez más, en la vida de Severa de Villafañe y su entorno.

Mi objetivo fue acercarme lo máximo posible a la verdad de su muerte, de su discutida existencia y de la relación que mantuvo con Facundo Quiroga : su acosador y verdugo.

Si bien parte de este trabajo ya fue publicado en la Revista "Todo es Historia", justifica su presentación aquí, en las II Jornadas Histórico-Genealógicas del Tucumán y Cuyo, mi intención de darlo a conocer en ésta su ciudad, La Rioja, no solo por ser una historia regional, sino tambien para animar a los descendientes de las familias implicadas a aportar sus historias de la tradición oral, como se contaron en sus familias desde los bisabuelos. Es mi deseo y mi máxima expectativa conocer a todos los descendientes de los hermanos y primos de Severa y de los demás implicados, y recoger esa tradición.

Tradición oral

La tradición oral de mi familia me llegó cuando, en el secundario, leímos a Sarmiento. A raíz de ello, mi padre, el Dr. Tomás A. de Villafañe Lastra, me contó la historia de Severa: "Estando ella refugiada en el Convento del Huerto de Catamarca con otras mujeres y niñas, entre ellas mi bisabuela de 11 años (en el patio), entró él y quiso sacarla de allí a la rastra, al resistirse fue golpeada por él. A raíz de ello, Severa nunca se recuperó, vivió como apagada, perdida, no comía y al poco tiempo falleció". En muchos aspectos, esta descripción le parecía a él coincidente con la hecha por Sarmiento. Mi padre hacía la siguiente reflexión, él era un jovencito cuando su abuela, Cándida Rosa de Villafañe y Ocampo, le contó esto y le quedo muy vivida la frase de ella "A Severa la cabeza le sangraba, quedó en el piso como muerta y nunca más se recuperó, murió al poco tiempo". Y agregaba que, ya siendo médico, al releer Sarmiento recordó lo dicho por su abuela, ya que el "quedó exánime" describía médicamente lo mismo.

Flora de Villafañe Echegaray, hija de Cayetano de Villafañe Lastra y prima hermana mía, me dio la segunda versión familiar. La historia que ella había escuchado en su casa coincidía en sus detalles generales con la de mi padre, salvo en que Facundo le habría pateado la cabeza cuando cayó al piso al resistirse a ser llevada por él.

De la rama familiar que desciende del primer matrimonio de mi bisabuelo, con Tránsito Cano y Navarro, me llegó la tercera versión oral. Blanca, Elsa y Marta Flores Gordillo me contaron que la recibieron a su vez de su abuela Elvira de Villafañe Echegaray. Es una versión similar a las anteriores en cuanto al temor y al acoso, con una diferencia en cuanto al lugar donde fue escondida por las monjas, "...vestida con una túnica y como una imagen más en el altar de la capilla, Severa temblaba de terror cuando Facundo entró a caballo a la iglesia y, por ello, la descubre en la penumbra del altar, se arrima y levanta con la punta de la espada el velo que cubría su rostro de santa. Severa grita aterrorizada y cae del altar desmayada golpeando su cabeza, nunca más se supo de ella, quedó enferma y murió". Esta versión proviene de Severa Deydamia de Jesús, 2ª hija del primer matrimonio de Tomás Antonio, hermano mayor de Severa, quien contó esta versión a su sobrina nieta, la abuela de mis primas de Tucumán.

En mi infancia, la abuela de una amiga, Ana Inés Loinas, me brindó la cuarta versión. Sara Paz de de la Colina nos contaba en Unquillo que su suegra, riojana, le refirió la historia de Severa en los siguientes términos: "Quiroga fue a buscar a Severita a su casa y la halló en el patio junto a su familia. Facundo quiso llevarse a Severa y frente a su firme rechazo, él se encolerizó y quiso arrancarla de su casa con violencia. Severa resistió y enloqueció y al poco tiempo murió".

Una amiga tucumana, Nora Elías, me hace llegar una quinta versión, siempre oral, que provenía de las monjas de la escuela del Huerto de Catamarca donde había estado pupila siendo niña, el mismo convento en el cual Severa se refugió. Dice esta versión que "las alumnas internas mayores asustaban a las más pequeñas con el fantasma de Severa que se paseaba por las galerías todas las noches y se veía tras las columnas". Cuando alguna de las alumnas más traviesas hacía alguna diablura "las amenazaban con encerrarlas en el coro de la iglesia y con que si se portaban mal les iba a pasar lo mismo que a Severita".

La historia que le contaron en el colegio las monjas viejas fue que "al llegar Facundo al convento reclamando que la Superiora le entregara a Severa, ella se escondió en el coro de la iglesia, donde la encontró él después de buscarla por todo el colegio y ante su oposición la sacó de allí a la rastra por una escalera caracol. También en esta historia hubo un golpe en la cabeza que sangró y también quedó como muerta en el patio".

Considero, también, expresión de la tradición oral las historias vertidas en las novelas de Pedro Bazán, Domingo Faustino Sarmiento, Eduardo Gutiérrez, Salvador de la Colina y Ricardo Mercado Luna, ya que todos ellos son de familias riojanas, sanjuaninas o catamarqueñas y sus historias provienen de sus padres o abuelos.

Pedro Bazán, en 1944, en la novela "Severa Villafañe", trata al personaje en una órbita más familiar, pero también inmersa ella y sus familiares en el drama de las guerras civiles, rodeada de persecuciones, muerte y exilios, y, en lo personal, sufriendo el acoso sexual y el terror a Quiroga. Así, ésta es la sexta versión de tradición oral, como el mismo autor se encarga de aclarar: "Y respecto a Maria Herrera de Bazán, muerta el año 1907, hermana de la anterior y abuela paterna del autor de este libro, conservó tan nítido en su memoria el recuerdo sangriento de aquellas épocas, que pudo contarlas a su nieto sin perder ningún detalle." Pedro Bazán vuelca en su novela esa tradición, él es nieto de Pedro Bazán, fusilado junto a José Patricio del Moral3 y Jacinto Rincón4. La mayor diferencia con la versión que recibió mi padre es que Facundo obliga a la Superiora a hacer comparecer ante él a todas las monjas, novicias y alumnas que se hallen en éste. Recorre las filas de mujeres hasta que encuentra a Severa rodeada de novicias, aterrorizada y temblado, se desmaya y al volver en sí y mirar a Quiroga, enloquecida habla sin parar, ve alucinaciones, se ríe y se apodera de la cuerda de las campanas que toca a muerto. Quiroga derrotado se retira y promete a la superiora mandar "...el médico de su ejercito". En el Epílogo Bazán dice "...no me preguntéis lo que fue de Severa...", "Desaparece en la noche negra de la tiranía..."

Sarmiento describe en su novela una versión, la séptima y quizás la más conocida y antigua de todas las escritas, que proviene de la tradición oral que le brindan otros refugiados políticos exiliados en Chile. Allí estaban varios de los integrantes de la familia: Navarro, del Moral, Villafañe, Bazán, Ocampo, etc. Para Sarmiento, el dramático personaje de Severa es víctima, como diríamos hoy, de acoso sexual por parte de Facundo Quiroga: "La Severa ha tenido la desgracia de excitar la concupiscencia del tirano, y no hay quien la valga para librarse de sus feroces halagos.", y aunque parecía estar sola y desprotegida en el mundo, no era así, su familia era numerosa.

Sarmiento cuenta que, ante la negativa de someterse a sus requerimientos, Severa es objeto a través de años de una escalada progresiva de ataques que ponen en riesgo su vida y que culminan 2 años después de la batalla de la Tablada (o sea a mediados-fines de 1831), cuando Quiroga de paso por Catamarca se dirige al convento del Huerto donde se ha refugiado y "...manda que se abra el asilo y la superiora traiga a su presencia a las reclusas. Una hubo que dio un grito al verlo y cayó exánime."

En la novela "El Chacho", de Eduardo Gutiérrez5, el mismo personaje adquiere un perfil más melodramático. La llama AuroraVillafañe y, con bastantes licencias literarias, no solo cambia el nombre de ella sino también el de su tía Mariana-Rosario, a quien llama Doña Ocaso. "En ocasiones Gutiérrez- con la libertad que los novelistas suelen permitirse- modifica un detalle para obtener un determinado efecto (a veces jocoso)" dice León Benarós en el prólogo de la edición de 1960, en la que también Severa es víctima de acoso sexual.

De los 10 años como militar, E. Gutiérrez estuvo una temporada destinado en La Rioja, "De aquella estadía debió nacer su serie sobre el general Ángel Vicente Peñalosa, El Chacho". En 1886 publica "El Chacho" que, para Rojas, es una Crónica Histórica. Leon Benarós también nos aclara la procedencia de los datos con que trabaja el autor: "Una estadía en La Rioja inspiró a Eduardo Gutiérrez la serie de episodios sobre el Chacho. Aun admitiendo aquel punto de partida, Gutiérrez debió poner a contribución todas las informaciones recibidas por tradición de familia, las referencias de testigos directos, el juicio verbal de actores o espectadores sobrevivientes en la época, el comentario fresco y vivo de gente de pueblo, con la que el escritor gustaba alternar." Esta es entonces la octava tradición oral y recogida por él en La Rioja de boca de sus actores. Para esa fecha, algunas de las hermanas de Severa viven aun en la ciudad de La Rioja; Máxima, Manuela y Lorenza (ver juicio sucesorio de Máxima), como así también las hermanas Rosario Herrera, viuda de José Patricio del Moral, y María Herrera, viuda de Pedro Bazán. En la Edición de Maucci tiene especial interés lo que dice en la contratapa: "Todo cuanto él narra lo ha visto o lo ha oído de personas dignas de toda fe, y algunas de sus obras son extractos, de los archivos policiales."

En algunos capítulos de esta novela, habla de los amores de Facundo con Ángela de Pinto y en otro, al morir ésta, relata el desplazamiento de su apetencia sexual hacia Severa-Aurora. Es notorio como la figura paternal del Chacho intenta protegerla y, también, como los sucesos narrados se parecen a la tradición oral familiar y a la trasmitida por Sarmiento y posteriormente por Pedro Bazán.

Otros autores como Salvador de la Colina o Mercado Luna supongo que, también, hablan desde la tradición oral. Así, Salvador de la Colina en su libro publicado en 1889, habla de "la pasión insensata que el terrible caudillo concibió por Severa Villafañe, hermana de Doña Máxima, esposa que fue del General Ortiz de Ocampo.", descripta por Sarmiento. Y cuenta como Facundo Quiroga se dedicaba a ahuyentar y golpear a los jóvenes pretendientes de ésta. Entre los relatos está la golpiza que le propina a Ramón del Moral, a quien luego fusila. Esta escena también fue descripta por P. Bazán.

Ricardo Mercado Luna, en su libro-relato de la ciudad de La Rioja escribió: "Quiroga, que sí disponía de valiosas propiedades, no tuvo sin embargo sus naranjales en la Ciudad de los Naranjos; ni siquiera a la Severa Villafañe quien pudiendo simbolizarlos con su serena estampa de dulce sonrisa fue en cambio, un tormento más que devoraría las noches de los elementales campamentos de batalla: el amor imposible de la vida azarosa y trágica del caudillo, asunto echado, con el andar de los tiempos, a imaginaciones e inventivas inacabables".

Otros géneros

El personaje, Severa Villafañe, ha sido desde el "Facundo" de Sarmiento (1845-1851), objeto de diversos tratamientos en distintos géneros literarios como novelas, cuentos, poesías, estudios genealógicos, revistas de difusión periodística y libros de historia, radioteatros, música y cine. En los dos filmes sobre la vida de Facundo Quiroga que he visto, el tratamiento del personaje de Severa la convierte en víctima complaciente. Hablo tanto de la película "El Tigre de los Llanos" de Miguel Tato (1950) como "Facundo" de Nicolás Sarquis (1998).

Ambos filmes contienen errores cronológicos y genealógicos, por ejemplo Tato, a Severa la transforma en hermana del general José Benito de Villafañe (nacido en 1789, era primo tercero del padre de Severa)6. O Sarquis, que se toma varias licencias literarias, como en las ensoñaciones de la galera en las que Severa aparece correteando campo traviesa ó en otra escena, en un encuentro nocturno, furtivo y clandestino, Severa y Facundo ambos de incógnito enfundados en capas negras, en una recova colonial, ella le cuenta que ha salido a escondidas del convento para encontrase con él y que se ha tenido que refugiar en este convento para huir de las presiones familiares en contra de ella por su relación con él, más aun después de los fusilamientos de sus familiares. Esto es falso por que Severa está muerta para la fecha en que Facundo realiza su viaje para pacificar las provincias del norte en 1835, donde Sarquis ubica su escena.

También la tradición oral ha sido recogida en poesías y dos de ellas fueron trasformadas en canciones populares (E. Giorno y A. Mármol, 1942 y C. Guastavino y L. Benarós, 1964) y radioteatros de los años 40-50.

¿Quién fue en realidad esta mujer-personaje tan controvertida?

Muchos dudaron de su existencia y la creyeron una creación literaria, pero Severa existió y era mi tía bisabuela. Se llamaba Severa Bernarda de Villafañe y Gómez, era la quinta hija de Baltasar de Villafañe y del Moral7 y de María Encarnación Gómez y Cubas8, casados en 18029 (Fig. 1). Tuvieron ocho hijos: Tomás Antonio10, Manuela de los Dolores11, Petrona de Lelis12, María Francisca13, Filiberta Máxima y Severa Bernarda, Agustina María del Rosario14 y Lorenza de Jesús15, todos nacidos en La Rioja.

Severa y Máxima eran hermanas gemelas, nacieron el 20 de agosto de 1810, fueron bautizadas ese mismo día y asentado en el libro nº 2 de nacimientos de la Catedral de la Rioja, folios 88 y 89 (Fig. 2).

La madre muere en el parto de Lorenza. Severa tiene 3 años al quedar huérfana y, a partir de allí, es criada, junto con sus hermanos, por el padre y la abuela materna, María Francisca Cubas y Herrera16, de 61 años. En el censo de 1813-4, en casa de , solo figuran el padre, siete hermanos y la abuela, falta ya la madre y no se menciona a Petrona de Lelis.

Cuando Severa tiene 6 años, el 31 de diciembre de 1816, se casa su prima María de la Concepción del Moral Gómez con el general José Benito de Villafañe y Andrada, lugarteniente de Facundo Quiroga Argañaráz (1788) quien, un año más tarde, se casaría con Dolores Fernández Sánchez.

En 1819 se conforma la asamblea en La Rioja y el padre de Severa, Baltasar de Villafañe es elegido Síndico de Comercio.

El 14 de julio de 1820 fallece la abuela María Francisca Cubas17 a los 76 años y es a partir de allí que los niños quedan a cargo del padre y de Mariana Gómez y Cubas, su tía, hermana mayor de su madre, de 58 años (La Rioja, 1762). Severa tiene 9 años para esa fecha. La abuela recién fallecida es la única que conoció, ya que los otros tres murieron antes de que ella naciera: en 1803, su abuelo materno Juan Antonio Gómez18 y, en 180919 y 179220, los abuelos paternos Narcisa del Moral y Gordillo y Miguel de Villafañe y Herrera.

Cuando Severa tiene 15 años, su hermano Tomás Antonio, de 22 años, se casa en primeras nupcias con Tránsito Cano y Navarro el 20 de octubre de 1825 en Capayán, Catamarca, donde se radica en un campo que la familia tiene en Chumbicha. Casi nueve meses después, el 3 de julio, nace su primer sobrino, Feliz Abelardo de Villafañe y Cano21.

Como la tradición oral familiar habla de que eran huérfanas, de padre también, y que fueron criadas por su tía Mariana22, hermana de la madre de Severa, es importante conocer la fecha de su muerte, que todavía no he hallado. Los dos últimos datos que hallé sobre su existencia son: por un lado, una carta fechada 26/7/1827 que Baltasar de Villafañe y del Moral, de 60 años, le dirige como diputado y gobernador interino de la provincia de La Rioja a Santiago Vázquez transcribiéndole el acta de la Cámara de Representantes de la provincia de La Rioja que dispone la separación de ésta del Congreso Constituyente reunido en Buenos Aires. Y por otro, firma como testigo de un sucesorio, fechado el 12/9/1832 en Chilecito. Este documento fue iniciado con la donación que Nicolás de Brizuela hace a su hijo Domingo de la estancia de Aicuña, Sañogasta, el 23 /1/1674.

Otro dato de la tradicion oral, es que la familia de Baltasar de Villafañe y Gómez, padre de Severa, era vecina de la familia de José Prudencio Quiroga y Larrea, padre de Facundo, y existía una relación de amistad entre ambas. La pregunta inicial que surge es ¿cuándo comienza Severa a ver más asiduamente a Quiroga?, ¿era ésta una relación familiar y normal? Creo que, en realidad, fue una relación con tres nítidas etapas: 1) vecino-familiar normal, niñez de Severa; 2) el comienzo de la admiración, en su adolescencia, y más concretamente a partir de sus 16-17 años, durante 1827- 28 y 3) a partir de 1829 - 33, la del asedio y terror.

La relación entre Severa y Facundo

Pedro de Paoli publica una carta de Severa dirigida a Facundo Quiroga, único documento que demuestra la existencia de una relación entre ambos. Y única carta escrita por Severa conocida hasta la fecha. Esta misiva se halla en el Archivo de Facundo Quiroga (microfilmes del Instituto Ravignani) que revisé exhaustivamente y solo existe ésta, que según De Paoli, fue conservada por su mujer Dolores Fernández y Sánchez y sus descendientes. El autor pone en duda si la adolescente era complaciente al acoso del caudillo o si era, simplemente, un trato normal, familiar, con respeto o temor.

Para el análisis de las cartas partí de la suposición de que fueron escritas por ellas, aunque he oído hablar de varias cartas de Severa y también de que son apócrifas o que al menos habrían sido escritas por encargo, lo mismo la de Máxima, ya que en esa época eran muy pocas las mujeres que supieran escribir. Esto último podría no ser tan así, ya que en este mismo archivo hay varias cartas de mujeres dirigidas a Quiroga y su mujer.

En mi opinión, de Paoli comete una omisión importante en su publicación: tal vez por desconocer que Máxima era su hermana gemela, deja de lado una segunda carta redactada por ésta y dirigida también a Quiroga.

El estudio de las cartas lo encaré por dos vias: 1) frente a las dudas sobre el origen de las cartas pedir las examinaran una grafóloga y un calígrafo; y 2) el analisis del contenido de ellas.

1) El resultado del estudio del perito calígrafo y la grafóloga fue sorprendente, ya que si bien coincidían en algunas cosas, como que fueron escritas por personas muy cultas, no se pusieron de acuerdo en el número de personas que las escribieron.

El calígrafo dijo: "Las cartas de Severa y Máxima fueron escritas por manos diferente y ambas demuestran una cultura caligráfica buena, esto último no solo se da por una buena enseñanza caligráfica sino también por la lectura", que eran personas cultas, la caligrafía se enriquece con la lectura, "y ambas se mantiene dentro de las normas caligráficas de la época".

Christa Sommersguter, grafóloga, dice que: "Pareciera que los textos de las cartas fueron escritas por la misma persona. Hay muchos gestos gráficos iguales en ambas cartas. También las firmas son coincidentes. La letra es sobria, sin adornos superfluos, con cierto grado de rigidez, firmeza y tenacidad, propio de caracteres masculinos o muy fuertes. En el escrito de Máxima se observa mayor control sobre las emociones, una regularidad que no se ve en la carta de Severa, donde las líneas son ascendentes, demostrando euforia o ansiedad y los renglones más juntos. El hecho que Máxima y Severa fueran gemelas no nos permite afirmar que sus letras (fiel reflejo de su personalidad y no de su genética o su aspecto físico) deben ser iguales."

El calígrafo por su parte habla de "trazos muy firmes" en la carta de Severa "y esta mayor firmeza en los trazos, con plenos bien definidos que hablaría a favor de un carácter fuerte y muy definido". También aporto datos con respecto a algunos rasgos de carácter y estados anímicos al momento de escribirse las cartas: "Tiene la carta de Severa, una escritura ascendente lo que significaría que se encontraba en un estado anímico óptimo (alegre). De acuerdo a las formas de las "s" sería una persona celosa y también se observan menos empastes que en la carta de Máxima." Con respecto a la carta de Máxima dice: "tiene firmeza en los óvalos que la mantiene en las normas caligráfica de la época. Es mejor su escritura, más limpia, armoniosa y bella, pese a que tiene muchos empastes de tinta que la muestran como menos prolija (desprolija) que Severa. La carta de Máxima la muestra con un estado anímico normal, en cambio la de Severa con su escritura ascendente y comprimida por intentar escribir mucho en poco espacio, podríamos decir que es más ansiosa."

Deduzco de lo dicho por Christa Sommersguter, que hay párrafos escritos por otra persona. "Por ejemplo, los encabezados de las cartas fueron escritos por una segunda mano. En particular, en la carta de Severa la letra de éste tiene poco que ver con la letra del texto de la carta. Y así mismo la letra de este texto es igual a la del texto de Máxima (la misma mano)."

O sea que la controversia sigue, al menos hasta que podamos encontrar quién o quiénes fueron los escribidores de Severa y Máxima, y dilucidar así si fueron cartas por encargo o no.

2) Bajo el paraguas de que las cartas fueron escritas por encargo, es interesante de todos modos analizar su contenido y estilo.

Creo que es importante analizar y considerar ambas cartas simultáneamente, porque no solo son fechadas el mismo día 10/7/182823 (fig. 3 y 4) sino que prácticamente dicen lo mismo, aunque los estilos sean diferentes: ambas agradecen en el mismo tenor el envío de una encomienda

Las gemelas Severa y Máxima tienen para ese momento 17 años y las dos responden a Quiroga en la misma fecha, desde la Rioja y las envían a la casa de Facundo Quiroga, en San Antonio.

Suponiendo que Quiroga envía esa encomienda, para esa fecha él no está ya en La Rioja

(según Armando Bazán), aun "desde antes de junio" está camino de Tucumán. El 3 de julio de 1828, Quiroga, en Santiago del Estero, se compromete con la causa federal en un documento que firma con el gobernador Felipe Ibarra. Tres días después en la batalla de Rincón, Tucumán, derrota a Gregorio Aráoz de La Madrid, fecha en la que Severa dice ha llegado a La Rioja. Realmente me intriga saber en que momento él eligió y les envió esas "composturas"24. Creo que esta actividad de Quiroga, por esas fechas, demuestra la imposibilidad de que haya sido él quien realmente envía la encomienda, aunque posiblemente lo haya hecho su esposa junto a una carta de Quiroga, avisándoles que no va a poder estar para las fiestas de la independencia en la ciudad de La Rioja. ¿Eran esas composturas unas prendas enviadas por Quiroga para que ellas usaran en los festejos del 9 de Julio?. Ello se deduce no solo por la fecha, sino por las recriminaciones que tanto Severa"...no me pondré no, esas composturas..." como Máxima "...y pienso mi querido compadre no hacer uso de ella inter UD no nos haga el favor de venir..." le hacen por su ausencia a las fiestas que se preparan y a las representaciones teatrales, "también se prepara comedias" del segundo párrafo de la carta de Severa. .

Sin duda podemos decir que el motivo de sus cartas, es agradecerle el envío de unas "composturas"25 que supongo es ropa ó alguna prenda de adorno, ya por la expresión de Severa: "...a pesar que me he hallado con el notable disgusto por haber sabido que Ud no nos honra con su venida y mi esperanza de verlo son remotas." y en la de Máxima : "... pienso mi querido compadre no hacer uso de ella ínter (mientras) Ud. no nos haga el favor de venir, esto no es otra cosa que efecto de la voluntad que le profeso a Ud.".

En el primer párrafo de la carta de Severa dice: "Mi caro señor y distinguido entre todos: el 6 de éste llegamos a ésta y al otro día puso en nuestras manos mi ñaña José una encomienda que usted se ha servido hacernos gracia la que agradezco en el alma."¿A quien considera Severa su ñaña?, ¿a algún servidor/a de la casa de su padre o la de su tía? En el Censo de 1814, Severa tiene entonces 3 años y podría haber tenido un niño/a que se encargaba de cuidarlas, algo bastante común en aquellas épocas, ó una niñera joven o adulta, más aun siendo huérfanas; pero no hay ningún servidor o esclavo en la casa de sus padres que haya podido ser su niñero/a José, Josefa o Josefina. En casa de su tía Mariana, aparte de José Paticio, su primo, solo existe un niño de 9 años, José Hoyos, que es criado de Solano del Moral, casado y con 2 hijos pequeños (tabla 2). En mi opinión se refiere a su primo José Patricio del Moral26, ya que es el único José en la familia y a quien por influencia de Quiroga nombran gobernador a fines de ese año.

Por otro lado, Máxima (fig. 4) inicia su carta saludando a Quiroga como "Mi amado compadre". A lo largo de la carta hace referencia en 4 oportunidades a los términos compadre-comadre. Es amplio el uso de los términos comadre-compadre cuya significación abarca diversas relaciones: padrino-madrina, amigo, pariente, camarada, compañero y amante27. En el interior del país, aun hoy se siguen usando estas palabras para marcar la relación de los padres de un niño con sus padrinos. Por ello supongo, ya que no conseguí las partidas de nacimiento de los hijos de Quiroga, que Máxima pudo ser la madrina de alguna de sus dos hijas. De los 5 hijos de Quiroga, los 2 mayores nacen en 1817 y 1819, o sea que solo pudo ser madrina de alguna de las dos hijas que nacen ocho años después, en 1827 María del Corazón de Jesús Quiroga Fernández o en 1828 María de las Mercedes Quiroga Fernández, ya que Máxima nace en 1810 y la iglesia permitía apadrinar un niño a partir de los 9 años. También podría ser que Máxima y Facundo fueran padrinos de los hijos de algún amigo común ya que también es frecuente el uso de dicho término entre los padrinos.

Severa y Máxima envían saludos a Dolores Fernández, aunque con mayor formalidad, en la de Severa: "Póngame a los pies de la señora su esposa. Vale" y en el caso de Máxima no se hizo un microfilm del reverso de su carta, pero se puede leer algo en el sobrepuesto encabezado de la carta: "de mis... saludos ... doña Dolores".

En nuestra opinión el/los cultos escribidores, por su estilo literario, escriben dos cartas que podríamos encuadrar como místicas, porque refiere a la literatura mística, con giros exaltados y/o apasionados de afecto y admiración que recuerdan a las poesías de San Juan de la Cruz, Sor Juana Inés de la Cruz o al epistolario de Santa Teresa. Tambien hallamos estos giros en las "Memorias" de Sor Leonor de Santa Maria Ocampo28 .

De Paoli en el análisis de la carta de Severa habla de una relación familiar, y que "...o bien nunca hubo nada de anormal en las relaciones de Severa con Facundo que revela más una relación afectiva normal..." por estar dirigida a su casa y por que en la posdata Severa saluda a su mujer, "...o bien Severa era una mujer complaciente con Facundo y simuladora ante la esposa de éste." Y por otro lado, Ortega Peña y Duhalde consideran que De Paoli destruye las falsedades de la relación Severa Villafañe-Facundo producida por las exageraciones literarias de Sarmiento y consideran a la carta como "amorosa", explicitando: "Sus amores reales con Severa Villafañe - hermana de Máxima, la esposa del general Ortiz de Ocampo -, exagerados por Sarmiento, formaron parte del mito."

Como lo reflejan sus cartas (siempre bajo la premisa que el escribidor las hizo por encargo de ellas o a su dictado), hubo una relación normal y posiblemente una etapa de admiración de unas adolescentes, de 17 años, hacia Quiroga. Pero con toda seguridad, hay un antes y un después a partir de julio de 1829 para Severa y Máxima, cuando son fusiladas once personas "entre los principales de la ciudad", cuatro familiares directos: primos hermanos y tíos y otros tres con parentescos políticos. Para ellas y su familia la relación cambia, ahora el sentimiento hacia Quiroga es de temor y terror, como muestran las varias cartas del Archivo Quiroga. La carta de dos de sus primos a Quiroga, José Nicolás e Inocencio del Moral, hijos y hermanos de los fusilados por éste, tienen que explicitar su sometimiento y explicar que no son unitarios ni enemigos del gobierno ( ver anexo carta nº 424729).

También de la misma familia la carta de las hijas y mujer de Inocencio del Moral, que suplican ayuda para desembargar sus campos por no tener como mantenerse (ver anexo cartas, años 1832 y 1833 nº 4.000, 4.461, 505230).

O en el caso de los reclamos de dinero que el caudillo hace a Francisco Solano del Moral, (sobrino de Inocencio del Moral y hermano del gobernador José Patricio), quien para pagar una deuda que tiene con Quiroga, le ofrece el campo del que vive (anexo cartas nº 3816, carta borrador de Quiroga nº 4092 y respuestas nº 4156).

En el mismo borrador anterior fechado el 19 de Octubre de 1832, Quiroga reclamar por una deuda impaga a Mariana Gómez y Cubas (madre del anterior citado, cuñada del fusilado Inocencio del Moral, tía de Severa y con quien ésta vive), "...Sra. con mi respeto. Obligado ya ve mi circunstancia a tomar los últimos recursos de mi fortuna, yo y a ( ) llamar varios compromisos a que me hallo ligado, me dirija a Ud. con el objetivo de suplicarle se digne a poner en mi cuenta del Sr. comandante Dn. Tomás Brizuela los ciento cincuenta pesos que no recibiera de Ud. el año 27 pues ya no me es posible aguantarle por más tiempo. Es a Ud obra y atento a UD Q.B.S.M." (carta 4092 rollo IX).

En otro caso, Tomasa Herrera de Ocampo (carta nº 3595) suplicó en su carta a Quiroga, ayuda del gobierno por carecer de todo para su subsistencia ya que de su "...estancia no ha quedado ni rastro...".

Finalmente con respecto a las posibilidades de que Severa supiera escribir, sabemos por el mismo archivo de Quiroga que varias mujeres le escribieron, cuantas de ellas a través de un escribidor es lo que habría que estudiar.

Ramón G. Navarro en su Diario cuenta que inició sus primeras letras a los 4 o 5 años (1832), con las "maestras Doña Paula Vera" y luego con "la Maestra Micaela", de Tucumán, al regresar a Catamarca con su familia de la emigración forzada que casi toda la población realiza hacia Tucumán en vísperas de la batalla de la Ciudadela. También, relata que en 1843, con sus cursos de latinidad y filosofía realizados (de 16 años) fue de vacaciones a casa de su tío, en La Rioja, con "su primo Nicolás Villafañe", y realizó un curso de escritura con "el calígrafo Villanueva". Al llegar a Catamarca desarrollo un método más moderno, muy corto y sencillo, de 15 lecciones, que reemplazó al método de Ponferrada (con el que se enseñaba entonces) y que lo convirtió en el profesor no solo de niñas, niños y adultos de la familia, sino también en profesor de primeras letras en el colegio del Huerto, "en el Monasterio de las Huérfanas" ("Las monjas profesas aprendían lo mismo que las demás, por que ellas debían enseñar seguido en las demás escuelas"). También, Gregorio Aráoz de La Madrid cuenta en sus memorias que siendo un niño de 8 años entró a estudiar en la escuela de San Francisco, en la ciudad de Tucumán, aunque ya leía iniciado por unos tíos de Andalgalá, con los que vivió entre los 5 y 8 años.

Homenaje familiar: sus sobrinas, otras Severas en la familia.

El primo hermano de Severa, José Patricio del Moral, ya casado con María del Rosario Herrera, es elegido gobernador de La Rioja por influencia de Quiroga el 1 de diciembre de 1828 y ejerce la gobernación hasta que Quiroga vuelve derrotado de la Tablada ya que, temiendo por su vida, se fuga de la ciudad de La Rioja dejando en su reemplazo como gobernador a Gaspar de Villafañe.

El general Francisco Antonio Ortíz de Ocampo y Villafañe al quedar viudo de su segunda mujer (26/3/1829), con quien vivía en Córdoba, retorna a La Rioja a vivir en su finca. Se casa en terceras nupcias con Máxima, a quien le lleva 39 años, a fin de protegerla de Quiroga en vista de la persecución sufrida por Severa. Según Pedro Bazán es José Patricio quien influye en él para que se case con Máxima y aparentemente sería alrededor de 1829 o 30. Esto es importante porque el comentario de la tradición oral y el que cita P. Bazán es que las hermanas eran muy parecidas, de ojos celestes y cabello rubio y mientras Máxima era de un carácter bochinchero y chistoso, Severa, si bien alegre, era más juiciosa que su hermana.

El 14 de junio de 1829 es bautizada la segunda hija de Tomás Antonio, Severa Deydamia (del griego: diosa mía) de Jesús, en la Capilla de San Pedro, Catamarca. Creo que éste es un claro homenaje a su hermana quien evidentemente para esa fecha ya sufría el acoso de Quiroga. Pero ésta no es la única hija de sus hermanos que lleva el nombre de Severa, aunque en este caso tiene un significado mayor, ya que nace en vida de ella. Según mi padre, esta Severa llevaba el nombre en homenaje a su tía. Para muchos, esta Severa dio origen a una confusión sobre la muerte de Severa Bernarda, ya que la sobrevive por muchos años y se casa en 1864 con su primo en tercer grado, José Nicolás de Villafañe y Herrera, vecino también de Chumbicha (ver foto31). En nuestra cultura, el dar a un recién nacido el nombre de alguien es un homenaje y un deseo de identificación. Hay dos Severas más que nacen después de su muerte: una hija de Manuela, Severa Carrizo de Villafañe32, y otra de Francisca, Severa Vallejos de Villafañe33, ambas mueren siendo niñas. Dudo que ninguno de sus hermanos le pusiera su nombre a alguna de sus hijas si Severa hubiera tenido alguna relación extramarital con un hombre casado, ya no solo con Facundo, teniendo en cuenta sus arraigadas creencias religiosas y morales. Si bien algunos historiadores intentan cambiar la tradición oral descalificando la resistencia que Severa ofrece al acoso de Quiroga y la hacen aparecer en cine y publicaciones periódicas como amante de él, nada hay que pruebe esto, ni a favor ni en contra, a pesar de que hubo otras mujeres que resistieron el acoso sexual y su actitud no fue cuestionada por la sociedad, como el caso de la Difunta Correa34 o Agustina Palacio de Libarona35, por hablar solo de mujeres de esa época y argentinas también. ¿Será solo por que en el caso de Severa, el hombre que la acosa y maltrata, es digno del mito y del bronce? En realidad, en el transcurso de mi investigación del personaje para el guión cinematográfico, estuve a punto de creer que es un caso de machismo historiográfico al servicio de conveniencias políticas, claro, pobre Severa, desde el comienzo esta en medio de una pelea de titanes. Entre el creador del mito, Sarmiento, que en la deconstrucción del personaje transforma a Severa en un estigma para Facundo y el Quiroga real, caudillo que algunos revisionistas quieren creer que las nuevas generaciones de argentinos le necesitan como imagen mítica, identificatoria e impoluta: estatua sin herrumbres.

Es de destacar, sin embargo, que las más viejas versiones de copla nacidas no de los poetas cultos, sino del recordatorio de los humildes, hablan de la tragedia. Tragedia que se acrecienta y transforma al ser detenido y fusilado su novio36 y primo Ramón del Moral Sarmiento.

Fusilamiento de Ramón

Ramón tenía 19 años cuando lo detuvieron. Diversos autores dicen que fue al día siguiente de una reunión en casa de su padre y donde se festejó la derrota de Quiroga, en La Tablada, Córdoba. Sin embargo, Pedro Bazán habla de que festejaban un cumpleaños, el de la señora del Gobernador Silvestre Galván, aunque para esa fecha era gobernador José Patricio del Moral. Ramón fue fusilado al mediodía del 15 de julio de 1829 (fig. 6) junto a su padre, Inocencio del Moral Andrada, y su hermano, Juan Pablo del Moral Sarmiento37, de 22 años, casado y con 2 hijas. Además, también sufrieron ese fusilamiento Don Ezequiel Ascoeta (y no Acosta como dice Ocampo ó Costa como De Paoli, fig. 5) y don Thomas Gordillo y Carmona"de 40 años mas o menos"38 (Fig. 7). De acuerdo al Libro nº 2 de Defunciones de la Catedral de La Rioja, el 15 fueron fusilados y enterrados ese mismo día en el campo santo de la Iglesia Matriz y que al decir de De Paoli, "El mismo día, 19 (sic) de julio de 1929, fueron sepultados en el mayor de silencio y en medio de la consternación de la ciudad", y así dos hermanas, María Francisca Sarmiento y Sotomayor (madre de Ramón) y María Rosa casada con Ascoeta, quedan viudas.

Es a partir de allí, según la tradición oral, que Severa sufre el incremento de los requerimientos sexuales, acoso, persecución, amenazas y golpes. Según Pedro Bazán, en una carta que José Patricio del Moral desde Chilecito escribe a su mujer Rosario Herrera dándole la noticia de un horrendo crimen que le acaban de comunicar, empieza el terror de la familia de Severa hacia Quiroga "...Mi tío Inocencio ha sido sorprendido anoche en Mallingasta mientras dormía y acaba de ser fusilado junto a sus dos hijos, Ramón y Juan Pablo. Pero ellos no son los únicos...", nombra al resto de los fusilados y termina la esquela "Estamos bajo la cuchilla del terror."

Félix Luna dice "Cuando llega a La Rioja, emponchado y casi solo, se entera que los unitarios festejan su derrota. Su rabia se desata: hace fusilar a diez caracterizados vecinos". Pero lo primero a preguntarse sería ¿qué relaciones tuvieron éstos con Quiroga? Y es curioso pero salvo los dos hijos de Inocencio del Moral, los demás, por una u otra razón, estuvieron relacionados con él a través de la explotación minera del Famatina. Con Inocencio, además, el padre de Facundo tuvo una la relación de amistad, fue su albacea en 181339. Con Facundo tuvo enfrentamientos por el pago de reses que tomó de sus campos para sus tropas en 1823 cuando el enfrentamiento con Nicolás Dávila y no se los pagaban40 o cuando le pidió fuertes sumas para armar el ejercito e invadir Córdoba.

Desconozco el grado de relación, familiar o de amistad, de Severa y su familia con las demás personas que fueron fusiladas ese mes de julio, pero casi con seguridad tres tienen relación de parentesco y seguramente se conocían con el resto (Fig. 1 y tablas 1-2). El 18 de julio, don Pedro Gordillo y Castro (fig. 7) (de "40 años mas o menos") y Nicolás Corro ("40 años mas o menos"). El 19, don Domingo Sotomayor y Argañaráz41 (30 años) y don Pedro Ignacio Barros42 ("40 años mas o menos"). El 21, Carlos Vont Fortner43 ("de 36 años") y el 25, don Ángel Mariano Pazos 44 ("30 años más o menos").

Es curiosa la corrección realizada sobre las partidas de defunción de los 5 primeros fusilados ¿Fue esta corrección realizada por el mismo cura párroco de la Catedral de La Rioja, don José Nicolás de Villafañe? A decir verdad, parece la misma tinta y letra, pero ¿fue producto de su creatividad literaria o de una presión ejercida sobre el cura párroco? Es interesante porque en los 6 libros de la Catedral que revisé, nacimientos, defunciones y matrimonios nº 1 y 2, no encontré otras correcciones de este tipo ¿Es ésta otra expresión del terror a Facundo? Y quiero suponer que ello fue hecho por él y no por la fuerza o justicia pública que mencionan.

Estas enmiendas están sobre las palabras fusilado y fuerza, como si ellas pudieran legalizar una atrocidad como el fusilamiento de 11 civiles. En las partidas de los cinco muertos y enterrados el 15 de Julio decía: "... murió fusilado por la fuerza pública...". El cura José Nicolás de Villafañe, dejando para la posteridad constancia de la coacción recibida, hace una corrección que deja visible la redacción inicial, ya que pese a la tachadura igual se lee. Lo que queda es: "...muertos por la justicia pública..." (Archivo de la Catedral, 15/7/1829, Libro de defunciones nº 2, folios 196, 197). En las partidas de defunción de los fusilados del 18, 19, 21 y 25 se consolida esa forma literaria de redacción, "...muerto por la justicia..." ó en el caso de Fortner "...pereció por la justicia habiendo resistencia en su detención." ó en la de Pazos "...murió en su defensa por la justicia...". En estos dos últimos casos está claro que el cura párroco estaba decidido a que figuraran no solo los porqués sino también el cómo.

¿Es Don Carlos vont Fortner el minero alemán que según M. Reyes (Don Carlos Von Pformeg), fue asesinado en los episodios de los mineros ingleses y alemanes enviados por Rivadavia a apropiarse de las minas del Famatina? Efectivamente es la misma persona, de Paoli tiene razón: no murió asesinado en 1825, según órdenes de Quiroga, fue perseguido y espiado por el comandante Domingo de Villafañe y Brioso (cartas Archivo F. Quiroga, nº 2014, 2016, 2017) y luego muerto, como dice su partida de defunción del 21 de julio: "...Carlos Vont Fortner murió en el campo de su estancia de Guaco pereció por la justicia habiendo resistencia en su detención. Alemán soltero de edad 36 años poco más o menos cuyo cuerpo quedó en el campo y no se sepultó en el campo santo de esta Iglesia Matriz por haberlo dejado y no lo conducieron aquí ( ) sin sacramento alguno...".

En otras cartas del Archivo Quiroga, el Gral. José Benito Villafañe reclama a Quiroga el envió de un sable hallado en lo de "Don Carlos" y tres monturas. En cartas posteriores devuelve el sable por no ser el suyo (Nº 2026 y 2036). Ortega Peña, E y E. L. Duhalde en el capitulo 9 "El fin de los especuladores", ubica el fallecimiento de Carlos von Pförtner como producto de un pleito de mineros y en una extraña interpretación relaciona la muerte de éste con su casamiento con Margarita Villafañe del Moral, hija de Concepción y José Benito (que aunque no tengo su partida de nacimiento, calculo no tendría ni 13 años, ya que sus padres se casan en 1816). Aparentemente Carlos von Pförner primero corteja a Manuela45 y luego intenta casarse con la hija de Domingo de Villafañe y Brioso, quien le consulta a Quiroga sobre esto.

Una de las ordenes que da Quiroga al regreso de la batalla de la Tablada, luego de haber fusilado ya a nueve de las once personas que caerían en sus garras, es que se abandone la ciudad de la Rioja y la población migre completa a los Llanos, y al que así no lo hiciere se lo apercibe de que será castigado con pena de muerte (19/7/1829, Borrador de Bando, nº 2019, Archivo de F. Quiroga). Según Pedro Bazán, Severa se niega a hacerlo y es cuando el cura párroco, doctor de la Colina, la asesora diciéndole que se refugie en Catamarca en el convento del Huerto, fundado para proteger y educar a huérfanas y perseguidas, pensionistas o externas.

Es muy interesante la carta que Concepción del Moral (prima hermana de Severa) escribe desde el campamento de Casas Viejas el 28 de julio, disculpándose por los rumores que corren sobre su expresión al enterarse del fusilamiento de sus tíos y primos, intentando desmentir un juicio emitido por ella y que ella juzga mentira o es también miedo o terror:

"... Con la llegada de los mulatos estoy impuesta de un informe falso que le han hecho contra mi, pues no tengo datos (por) decir semejante cosa pues UD. sabe con la distinción que le aprecio y en esto me hace UD un agravio en creer de que sería capas de proferir semejante cosa, cuando siempre me veo en medio de todos por defensora suya que quizás de ser( ) del informe de los muchos que no me quieren bien. Ruego a U que me crea por que (no) soy infiel para quien aprecio."

"Póngole a los pies de Ud., mi poder y sentir, ya que de quien viene, puede olvidarse, y Ud. reciba las mejore consideraciones, el cariño y aprecio, su segura servidora. Que besa su mano."

Qué se puede interpretar de esta carta, cuáles son los informes falsos y cuáles los datos que no tiene para decir semejante cosa de Quiroga doña Concepción del Moral. Será tal vez ¿ los motivos por los que fusilan a su tío Inocencio y a sus primos Ramón y Juan Pablo? ¿habrá dicho es un asesino o alguna otra cosa parecida? ¿a qué se debe tanta disculpa? ¿frente a quien debe Concepción defender a Quiroga y en medio de quiénes se ve como su defensora?, ¿ Será frente a su propia familia, frente a su madre?

También hay una de su esposo, el Gral. José Benito de Villafañe, que demostrando dureza con su esposa la protege: "...y le agradezco los comedimientos que ha hecho con la Margarita. Esta le ha dado no se que mensaje y la patrona esta afligida, me dice que le escribe y yo ni le he querido ayudarle para que se haga gente, en fin he conseguido separarla de la companía y no hará poco en juntarse..."46. ¿Con quién intentará juntarse, con su madre Doña Mariana, con Severa, con José Patricio, su hermano? ¿Dónde estaba Margarita?, posiblemente en la ciudad de La Rioja con su abuela Mariana Gómez y Cubas, Severa y el resto de la familia. Si bien parte de la familia se va a Catamarca, Margarita puede haber ido con los mulatos de José Benito a los Llanos y de allí habrá partido a encontrarse con sus padres enviada por Quiroga.

Los fusilamientos fueron sumamente crueles e injustos, dicen fue una venganza pero en realidad fue una cacería y fusilamiento de 11 hombres que comprendió toda la segunda quincena del mes de julio, del 15 al 25, (Cartas Archivo F. Quiroga47).

Una de las ordenes que da Quiroga al regreso de la batalla de la Tablada, luego de haber fusilado ya a nueve de las once personas que caerían en sus garras, es que se abandone la ciudad de la Rioja y la población migre completa a los Llanos, y al que así no lo hiciere se lo apercibe de que será castigado con pena de muerte (19/7/1829, Borrador de Bando, nº 2019, Archivo de F. Quiroga). Según Pedro Bazán, Severa se niega a hacerlo y es cuando el cura párroco, doctor de la Colina, la asesora diciéndole que se refugie en Catamarca en el convento del Huerto, fundado para proteger y educar a huérfanas y perseguidas, pensionistas o externas.

José María Rosa, en el tomo 5 de su Historia Argentina, tiene un capítulo dedicado a "El terror" ya que después de la Tablada, tanto unitarios como federales mutuamente inician un genocidio de unos sobre otros. Paz, en Córdoba, a través del "sosegamiento" en las sierras mata a 2.500 personas contabilizadas por los federales y Quiroga, como dice Rosa: "No era mejor la conducta de Quiroga, pero sus muertes dejaron más rastros que las de Paz por ser de personas de prominencia social. De ahí que Quiroga haya pasado a la historia como cruel y Paz como bondadoso."

Hay una frase en las memorias de Gregorio Aráoz de La Madrid referidas a estos fusilamientos que aporta a reforzar la tradición oral, donde se dice fue mentira que se estuviera festejando la derrota de la Tablada. Los fusilamientos fueron expresión de deseos de venganza y generación de terror ya que, al volver derrotado, quería evitar la sublevación de la población de la ciudad de La Rioja, harta ya de expropiación del ganado y exigencias forzada de aportes cada vez mayores de dinero para sostener una guerra que la población comenzaba a sentir como ajena. " Mientras permanecían nuestros diputados ó los del general Paz en Buenos Aires, muchos preparativos hacia Quiroga en las provincias de Cuyo y con gran actividad después de haber fusilado a su regreso de la Tablada, a la Rioja, a varios vecinos de los principales por solo aterrar é imponer al pueblo". Y también más adelante agrega: "...pues les había dado 200 pesos a cada una de las familias, no se si de 6 u 8 vecinos principales, a quienes Quiroga había fusilado después de su vuelta de la Tablada...", dinero proveniente del segundo tapado oculto, descubierto en las cercanías de la casa de Quiroga en Atiles.

Por qué eligió fusilar Quiroga a estas personas, creo que la venganza encubre también un castigo económico a sus descendientes, ya que les embargan sus propiedades (como lo muestran algunas de las cartas del Archivo Quiroga ya adjuntadas). Pero por qué a ellos y no otros, ellos estuvieron relacionados y compitieron con Quiroga en la explotacion de las minas del Famatina (Ortega Peña y Duhalde) e intentaron retacearle el apoyo económico a una guerra civil que dejaron de sentir como propia.

Lo cierto es que a partir de estos fusilamientos, Severa y Máxima sienten terror frente a Quiroga, por más que hasta ese momento, como parecían sugerirlo sus cartas, Quiroga (22 años mayor) había sido para ellas una persona amada y admirada por sus posturas políticas, de defensa al federalismo y a La Rioja. En la familia de Severa hasta que comenzó la persecución eran federales, incluso A. Bazán dice que los Villafañe eran federales antigüistas y su padre, de Villafañe, hasta el año 1827 fue representante y secretario de la Cámara de la Provincia de La Rioja. Por otro lado, la familia en general y sus parientes: Villafañe, Gómez, Ocampo, del Moral, Herrera, Bazán y Navarro se ven perseguidos, diezmados y huyen de la Rioja, es la diáspora de sus habitantes y el empobrecimiento de la provincia, la destrucción de la ciudad y el abandono de sus campos, su economía destrozada por la guerra. Al principio las mujeres se quedaban y los hombres huían al exilio, los más felices se radicaban en otras provincias. Y, si bien casi todos ellos en un comienzo admiraron y apoyaron a Facundo por cuanto creyeron era capaz de contribuir a unir y consolidar la Argentina como país federal y el único caudillo provincial con garras para oponerse a Rosas, con el correr del tiempo se mostró destructor y sanguinario y, debido a esto, algunos luego lucharon contra él y por obvias razones lucharon junto a los unitarios.

Por ello, no creo mucho en esa taxativa división de federales y unitarios, ya que muchos de los que creyeron en el federalismo terminaron luchando junto a los unitarios más por combatir el terror, acabar con la persecución y la tiranía de Rosas. Así mismo, tanto Rosas como Facundo hacen gala del doble discurso, se declaran a si mismos unitarios, pero pelean por imponer el federalismo que los pueblos pedían. Así nos fue, con esta enfermedad de los políticos argentinos. Creo que las guerras civiles convierten a ambos bandos en intolerantes con sus opositores, y a sus ejércitos en despiadados, sanguinarios y genocidas48, de los unos sobre los otros.

Es muy interesante lo que Ramón Gil Navarro dice en su diario sobre Facundo y creo que expresa el sentimiento que percibí a través de la tradición oral familiar que me trasmitieron "Hoy marca la historia de las repúblicas hispano americanas un acontecimiento célebre que nadie puede decir si fue feliz o desgraciado principalmente para la Republica Argentina. En este día fue asesinado en Barranca Yaco el famoso caudillo Don Juan Facundo Quiroga. Sabida es la destrucción que hizo Quiroga de la ciudad de La Rioja, su misma patria y el estrago que causaron sus guerras en las demás provincias. Yo soy miembro inmediato de la familia que principio a elevar a este hombre, a la que él mas ha perseguido y arruinado; él es la causa de que nuestra familia esté así diseminada por toda partes, y sin embargo yo soy más bien su apasionado que su enemigo. A pesar de que Quiroga ha hecho más víctimas y vertido más sangre que nadie es menos culpable que Rosas al juicio de todos."

Después de la derrota de Oncativo el 25 de enero de 1830, quien se refugia en Chile (Coquimbo) es José Benito de Villafañe y su familia. Desde Mendoza, luego de derrotar al ejército unitario en marzo de 1831, Quiroga le pide a José B. de Villafañe que regrese y, en el cruce de la cordillera, es muerto por una partida unitaria al mando de Navarro. Sus hijos y su viuda Concepción del Moral, la prima de Severa, quedan en Chile y en cartas a Quiroga le pide ayuda para sobrevivir allá por un tiempo hasta que regresen a La Rioja (Archivo F. Quiroga). Según contaba mi padre, a ellos el gobierno de Rosas les ayudo donándoles un campo en la provincia de Buenos Aires, pero de esto no tengo constancia documental.

Una segunda venganza provoca otros fusilamientos y persecuciones a familiares, que se suman a la de Ramón y acrecientan el terror, esta vez el pretexto fue la muerte de José Benito de Villafañe. Otros 27 prisioneros de la batalla de Rodeo del Chacón, Mendoza, fueron fusilados el 28 de marzo de 1831 por orden de Quiroga. De esta se salva el general Francisco Antonio Ortíz de Ocampo, pariente y esposo de Filiberta Máxima, hermana gemela de Severa. A José Patricio del Moral, ex gobernador, hermano de Concepción y primo de Severa quien también cae entonces prisionero, le castiga con 300 latigazos por los versos de la vidalita que éste creo en su contra.

Convento, locura y muerte

El acoso sexual y terror que provocó la huida de Severa de la ciudad de La Rioja a Catamarca termina cuando Facundo la va buscar al colegio de las Huérfanas en cuyo convento se ha refugiado. En el por qué de la elección de este refugio, y no Córdoba o Chile, está no solo la tradición fundacional de éste como refugio y de inviolabilidad de sus muros respetados por todas las montoneras, sino también creo que fue porque pesó más la cercanía de sus hermanos casados, Tomás Antonio y Máxima, quienes para esa fecha vivían en Chumbicha y Catamarca. Además, la Abadesa del convento era parienta suya y, también, tenía a una tía y unas primas: la primera monja y las otras alumnas. Según Ramón Gil Navarro, cuando su familia y el resto de la población en condiciones para hacerlo abandonan la ciudad de Catamarca por órdenes de La Madrid y huyen hacia Tucumán perseguidos por Quiroga, sus hermanos no lo hacen y explica: "Mis mayores Samuel y Mardoqueo no figuran en estas jornadas por que mi papá los había dejado en Catamarca al cuidado de nuestra tía monja la rectora del Colegio de Huérfanas."

La fecha en que Facundo busca a Severa en el convento de Catamarca es otra de las incógnitas que aun no he logrado develar. Según Sarmiento, fue cuando Quiroga pasa tras Aráoz de la Madrid para luego combatir en la batalla de la Ciudadela el 27-28 de octubre de 1831, o a su regreso de Tucumán. Según P. Bazán, Máxima y la tía Mariana Gómez y Cubas se refugiaron en el sótano de la casa de Ortiz de Ocampo cuando Quiroga y sus tropas pasan por Catamarca y, al ser detenido el padre de la Colina, Quiroga se entera que Severa está en el convento. Y, según algunas versiones de la tradición oral, Máxima y la tía Mariana estaban presentes cuando Quiroga intenta llevársela del patio del convento.

Otra fecha es a fines de 1831, cuando en carta a Rosas escribe que al pasar por Catamarca verá de hacer firmar el convenio para que ese gobierno delegue en el de Bs. As., las relaciones exteriores. Pero es recién en 1832 cuando pasa por Catamarca49, camino a La Rioja y de allí a reencontrarse con su familia en San Juan, viviendo allí durante el año 1833. Después se traslada a Buenos Aires con su familia. Antes ha escrito una carta desilusionado por tanta matanza y lucha, luego de renunciar a la dirección del ejército de los Andes. En una carta que escribe desde Tucumán el 12 de enero de 1832 dice: "...Usted sabe, porque se lo he dicho varias veces, que yo no soy federal, soy unitario por convencimiento;...", y que por respeto a la voluntad de los pueblos que se han expresado por el sistema Federal ha luchado contra los que trataron de imponer su voluntad a fuerza de bayonetas.

Según cita de Sosa de Newton, del Diccionario Biográfico de Udaondo, sobre Severa Villafañe, "...el padre Larrouy en un trabajo sobre Catamarca publicado en 1916 desvirtuó, según puntualiza Udaondo, la versión de la muerte de Severa que se produjo años después." Este error surge porque niega la condición de refugiada de Severa, no aparece en las listas del convento pero si se ha refugiado allí. Jamás pudo haber sido registrada en las listas de alumnas, novicias o residentes ya que era eso: una refugiada que estaba escondida. Además, con respecto a la fecha de su muerte, su partida de defunción no deja dudas: Severa Bernarda muere en enero de 1834. Creo que esta confusión se debe a la foto de su sobrina (como expliqué más arriba), Severa Deydamia de Jesús de Villafañe Cano, ya que tiene una inscripción manuscripta con el nombre: "Severa Villafañe".

La tradición familiar habla además del golpe en la cabeza, que muere poco tiempo después y el tiempo que sobrevive es de locura y terror. Por los síntomas relatados hoy diríamos que sufrió un estrés post traumático. Estos síntomas en el caso de Severa fueron depresión, mutismo, anorexia e insomnio. Desconocía a la gente que la rodeaba y prácticamente no comía. La enfermedad se fue agravando ("se fue consumiendo según la tradición oral") hasta desembocar en su muerte.

Severa muere el 23 de enero de 1834 a los 23 años y 5 meses en la ciudad de La Rioja, en casa de su tía Mariana Gómez y Cubas50, siendo enterrada en el campo santo de la Iglesia de San Francisco como su madre y abuela materna, según consta en el libro de defunciones Catedral de La Rioja nº 2, folio 255 y 256, fig. 5).

La locura no solo atrapó a Severa, Máxima queda muy afectada por el sufrimiento de su hermana gemela y mientras vive con su marido en Chilecito protegida y contenida por éste, no se desequilibra, pero al morir él en setiembre de 1840, comienzan sus miedos a ser envenenada y su mansa locura al decir de P. Bazán, que la recuerda como una señora de ojos celestes y cabello blanco, de hablar alucinado con frases como "hay que dar agua a los Pueblos" y cantando unas coplas: "No quedó ninguno / de la inmensa grey.../ ¡Todos perecieron / sin saciar su sed!" y jugando con los chicos en la plaza de La Rioja donde al parecer se refugiaba. El Congreso de la Nación en 1870 le otorga una pensión, como viuda del general Francisco Antonio Ortiz de Ocampo, de 17 pesos mensuales que cobra y administra su hermana mayor Manuela, viuda de Pedro Antonio Carrizo, que se ha hecho cargo de Máxima y viven con Lorenza también viuda en la casa paterna. En la presentación del Juicio Sucesorio, La Rioja 2 de Junio de 1885, Manuela y Lorenza expresan: "2º Nuestra expresada hermana, Sr. Juez, ha fallecido en estado de demencia, como es de pública notoriedad, sin dejar ascendientes ni descendientes vivos que tengan por la ley preferente derecho a la sucesión; y por lo mismo, siendo en este caso -que no hay herederos testamentarios tampoco- las llamadas a heredarla como parientes colaterales mas próximas..."51. Manuela es la última en fallecer, el 26/5/1890 en la misma ciudad. A través de una donación testamentaria la heredan sus tres nietos: Santiago, Ernesto y Octavio Córdova, hijos de Eloisa Carrizo Villafañe, hija adoptiva, de su marido José María Córdova y su primera mujer Isabel de Villafañe Neel. Según Pedro Bazán, su tía abuela Rosario Herrera se casó en segundas nupcias, varios años después de enviudar, con su primo hermano Pelágio Herrera y vivió mucho tiempo en La Rioja hasta que murió en 1894 cuando ocurrió el terremoto. En sus últimos días aun recordaba los famosos versos de la vidalita que José Patricio del Moral le dedicara a Facundo en venganza por los sufrimientos de Severa, y relataba los dolores de la flagelación al que lo sometió Quiroga en Mendoza. "Y respecto a Maria Herrera de Bazán, muerta el año 1907, hermana de la anterior y la abuela paterna del autor de este libro, conservó tan nítido en su memoria el recuerdo sangriento de aquellas épocas, que pudo contarlas a su nieto sin perder ningún detalle."

El hermano mayor de Severa, Tomás Antonio de Villafañe52, al casarse con Cándida Rosa se traslada a vivir a Córdoba, a la estancia San José, en el departamento de San Carlos Minas. Como puede verse en el árbol genealógico de Severa (fig. 1) tiene 8 hijos. De David, que tuvo 6 hijos con Flora de la Lastra, nace mi padre Tomás Antonio Andrés de Villafañe Lastra y de él descendemos yo y mi sobrino Tomás Javier, que somos los autores de esta nota.

La historia de Severa Villafañe cayó siempre en el terreno de la ambigüedad e imprecisión, ya sea por culpa de la tradición folclórica de algunos historiadores en llevarla hacia la nebulosa o la falta de datos por los pocos documentos que se conocían. Si bien aún sería de gran utilidad poder contar con documentación gráfica, como fotografías de Máxima o sus hermanas ya que por su longevidad bien pudieron haber sido fotografiadas a partir de 1850, o alguna nueva carta o firma de Severa o Máxima en algún juicio sucesorio de la familia que pueda dirimir la controversia de la autenticidad de las cartas encontradas en el archivo de Facundo Quiroga, creo que, mediante la unión de lo aportado por la tradición oral y la documentación nunca publicada, esta historia llega a una claridad muy difícil de ser refutada.

 

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CONSULTAS EN ARCHIVOS PARROQUIALES DE LA RIOJA

Libros de nacimientos 1 y 2.

Libros de casamientos 1 y 2.

Libros de fallecimientos 1 y 2.

CONSULTAS EN ARCHIVOS NOTARIALES DE LA RIOJA

Juicio testamentario de la finada Da Máxima Villafañe de Ocampo promovido por Da. Manuela y Da. Lorenza Villafañe. Nº 232 149 Civil. Iniciado el 2/7/1885, Juez D. Remigio Rivas Encinas. Vnº 53 anotado V- 149

Juicio testamentario de la finada Da. Manuela de Villafañe de Carrizo a favor de sus nietos Santiago Ernesto y Octavio Córdova Carrizo, hijos de Eloisa Carrizo Villafañe, su hija adoptiva, casada con José María Córdova.

CONSULTAS EN ARCHIVOS ARSOBISPADO DE CÓRDOBA

Censo de la Rioja 1813-14

Libros de matrimonios de Córdoba

CINE

- Miguel Tato "El tigre de los llanos". 1950.

- Nicolas Sarquis "Facundo". 1998.

MÚSICA

- "Severa Villafañe", Vals. Música: Eusebio Giorno. Poesía: Arsenio

Mármol. Edit. Musical Pirovano. Copyright 20-III-MCMXLII.

- "Severa Villafañe", Zamba. Música: Carlos Guastavino. Poesía:

León Benarós. Canciones populares Nº 21 (Ricordi). Bs. As.,

23/7/1964.

- Grabada por el Cuarteto Vocal Gaudeamus, "El Gozo de cantar",

Córdoba, 2000.

- Letra de zamba para Severa y Ramón en Pedro Bazán Pág. 94 y

95.

AGRADECIMIENTOS

En primer lugar quiero agradecer a Elsa Andrada de Bosch, genealogísta de Catamarca, por su desinteresada información sobre la genealogía de mi familia. A Ventura Murga, genealogísta de Tucumán, por sus desinteresados aportes a mi escaso conocimiento genealógico de la familia. A Alejandro Moyano Aliaga, director del Archivo Histórico de la provincia de Córdoba, por su orientación en la búsqueda de información, la bibliografía que me suministro, por todos los datos que me aporto y también a todo el personal que allí trabaja. A Daniel Santilli del Instituto Ravignani y a todo el personal que allí trabaja. A Maria Celina Audisio de Gnocchi, directora del Archivo del Arzobispado de Córdoba, quien me facilitó el acceso a la información que sobre los censos de La Rioja y datos familiares. A Nicolás de la Fuente, historiador de La Rioja, por su ayuda en la búsqueda de los datos. Al Párroco de la Catedral de la Rioja, Héctor Montiel, por la ayuda que me concedió para hallar las partidas de nacimiento y defunción de la familia y a Sofía Mercado de Pinto, secretaria de la parroquia de la Catedral. A Miguel Bravo Tedín, escritor e historiador de La Rioja, por toda la información que me brindo y su maravilloso sentido del humor. A Armando R. Bazán, historiador de la provincia de La Rioja, quien se avino a conversar conmigo en una visita que le hiciera en su casa de Catamarca, aclarándome desde el vamos, su convicción de que Severa fue amante de Facundo y mandándome a leer el libro de De Paoli, que ya conocía. A Roberto Catalán por las conversaciones sobre Severa y su época. A todos los que desinteresadamente me ayudaron en Catamarca, La Rioja y Córdoba, en particular a: Meneca del Moral, Ligia Oliveira de Matta, Claudia Capovilla de de la Vega, Estela Mensa de Buteler, Rosa María Jatuff. A mis amigos que colaboraron en diversas formas: Ricardo Becher, Ana Inés Loinas, Cristina Bajo, Eduardo Arnau, Inés Noher, Ximena Triquell y Nora Elías. A la Universidad del Cine, a Manuel Antín, Diego Flores y su equipo.

A la Familia: hermanas y primos por mantener viva la tradición oral familiar y en especial a mi hermana Jolie (Helena O.), por acompañarme Km. a Km. en este viaje no solo geográfico por Catamarca y La Rioja, sino también en la lectura de antiguos papeles y libros de historia que solo ella como historiadora pudo leer del todo. También por la lectura y corrección de los manuscritos de éste trabajo y el guión. A mis sobrinos Carmen y Javier Villa de Villafañe, por su inmensa ayuda cuando no podía usar el teclado de la computadora.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tabla 1

Fusilados por Facundo Quiroga al regresar de la Tablada, en la ciudad de La Rioja.

 

Fecha fusilado

 

Nombre, fecha y lugar de nacimiento

Padres

Edad,

Estado civil

Casado con

Hijos

15/7/1829

Ezequiel Ascoeta53

Nace en Córdoba 10/4/1776, vecino de

La Rioja

Nicolás Ascoeta

-María Rosa de Echenique

"de 40 años mas o menos", (53 años) casado con: María Rosa Sarmiento y Sotomayor Ocampo

Catalina , 11 años;

Pedro Jerónimo, 5 años Domingo María de 3 años.

 

 

"

Ramón

del Moral y Sarmiento54

12/2/1809

La Rioja

Inocencio del Moral y Andrada

- María Francisca Sarmiento y Sotomayor Ocampo

19 años, soltero

______

"

Juan Pablo del Moral y Sarmiento

1806

La Rioja

 

"

22 años, casado el 23/9/1824 con: Micaela Bazán del Álamo

Zoila

Francisca

 

"

Inocencio del Moral y Andrada

27/12/176055

La Rioja

Nicolás del Moral y Luna

-María Magdalena Andrada y Herrera

"de mas o menos 60 años", (68)

casado con:

Manuela Sarmiento y Sotomayor Ocampo

José Nicolás,

Manuel,

Juan Pablo,

María del Rosario, Inocencio

Ramón Sebastián

"

Thomas Gordillo y Carmona56

La Rioja

Telésforo Gordillo

- Josefa Carmona

"de 40 años mas o menos", casado con: Nicolasa de Medina y Luna

José Olegario de 3 años

Julián José de 3 meses

 

18/7/1829

Pedro Antón Gordillo y Castro, nació el 29/6/1783, vecino de

La Rioja

Cristóbal Gordillo y Brioso

- Margarita de Castro y Herrera

"de 40 años mas o menos", casado con: Patricia Ortiz de Ocampo y Villafañe

 

 

"

Nicolás Corro

Vecino de Salta

"de 40 años mas o menos", casado

 

 

19/7/1829

Domingo Sotomayor y Argañaráz, vecino de

La Rioja

Santiago Sotomayor

- María Petrona Argañaráz

"de 30 años mas o menos". Viudo

 

 

 

"

Pedro Ignacio Barros57.

vecino de La Rioja

"de 40 años mas o menos, casado con María Antonia....

 

21/7/1829

Carlos Vont Fortner

Alemán

" de 36 años mas o menos , soltero

 

25/7/1829

 

Ángel Mariano Pasos, vecino de La Rioja

 

Pedro Pablo Pasos - Juliana Javiera Granillo

" de 30 años mas o menos , casado

Tabla 2

Censo 1813-181458

Casa de:

 

Baltasar Villafañe, de 39 años

 

 

 

 

 

 

 

 

En la misma casa

Maria Francisca Cubas, 58 años, abuela

Hijos:

Tomás Antonio, 9 años

Manuela, 8 años

María Francisca, 7 años

Filiberta, 6 años

Severa Bernarda, 659 años

Agustina, 4 años

Lorenza, 1 año

 

Esclavos:

Simón 4 años

Pedro Miguel 1

Atanasio 3

María Antonia 18

Dolores 20

Parguala 8

Antonia de la Trinidad 1 año

 

 

Esclavos

Estevan 40

Fernando 39

Nolasco 9

Eusebio 4

María del Carmen 39

Margarita 12

Casa del administrador de correos:

Miguel del Moral, 58 años

Mujer :

Mariana Gómez , 46 años

 

Hijos:

1.Nicolás, 25 años

2.José, 22 años

3.Francisco Solano, 21 años,

casado con :

Francisca Carreño, 29 años

Hijos:

Nicolás, 1 año

María del Rosario, 3 meses

 

4. María de la Concepción, 18 años60

5. Miguel, 14 años

6. Andrea, 13 años

7. María del Transito, 8 años

Esclavos

Mercedes 36 años, Hijos:

Atanasia 7 años

Expectación 6 años

Juan de la Rosa, 3 años

María de la Concepción, liberta 5 meses

María Antonia, 34 años, Hijo:

Miguel, 4 años

Margarita, 20 años,

Hija: Josefa, liberta, 10 meses.

Criados de Solano del Moral.

Isabel de 12 años

José Hoyos, 9 años libre.

Casa de

Inocencio del Moral 45 años

Mujer

Francisca Sarmiento, 33 años

Hijos:

1-Nicolás 19

2-Rosario 17

3-José Manuel 15

4-Juan Pablo 12

5-Inocencio 10

6-Mercedes 7

7-Ramón 5

Esclavos:

Ignacio 21

José Lorenzo 13

Andrea 23

María Jesús 19

María del Rosario 20

Isabel 4

María del Rosario 10

Mónica 1

Dominato 4

Cartas Archivo F. Quiroga

-Carta Nº 1779, rollo IV. (Severa de Villafañe a FQ, la trascripción conserva ortografía original)

Señor don Juan Facundo Quiroga

Rioja, julio 10 de 1828.

Mi caro sor y distinguido entre todos:

el seys de éste llegamos a esta y al otro dia puso en nuestras manos mi ñaña José una encomienda qe U se a serbido asernos grasia la qe agradesco en el alma. también tube la felicidad de resibir una carta suya la cual mantengo en mi pecho y tengo con ella algún consuelo a pesar qe me ha allado con el notable disgusto por aber sabido qe U no nos onra con su benida y qe mi esperansa de berlo son remotas. hay qe mal congenian estas notisias con mis ansias. asi es pero espero de su bondad me aga la justicia de benir por qe su presencia llenará el bacio de mi corason.

qe bien bendría, sor genelar su encomienda si U estuviese aquí con cuanto gusto aria uso del todo todo en unaminidad formaría si el conclabe de mi gusto y alegría. Po de lo contrario prometo a U con toda la firmesa de mi palabra qe no me pondré no esas composturas. tambien se preparan comedias las cuales me seran tristes y mui tristes si U no biene.

en fin, nada de mas digo por qe si fuese a desir todo lo que deseo no había papel sufisiente.

solo le suplico qe su benida no se prolonge y qe se agite lo mas pronto qe pueda.

la qe suscribe es su más fiel y grata Q.B.S.M

Severa de Villafañe

P.D Pongame a los pies de la Sra su esposa.

Vale

Sobre dice: Exmo . Sr Brigadier Don Juan Facundo Quiroga. San Antonio.

P.D. Póngame a los pies de la señora su esposa. Vale

Sobre dice: Exmo. Sr. Brigadier Don Juan Facundo Quiroga. San Antonio.

- Carta Nº 1780, rollo IV. (De Máxima Villafañe a FQ)

Sr Don Juan Facundo Quiroga

Rioja Julio10 de 1828

Mi amado compadre

he recibido su carta la qe (que) me ha llenado de satisfaccion, como tambien su encomienda para la cual doy a U (Ud) las gracias y pienso mi querido compadre no aser (hacer) uso de ella inter U no nos aga (haga) el fabor de benir esto no es otra cosa q efecto de la boluntad qe le profeso.

U (Ud) debe estar en la ynteligencia qe (...) comadre ha sido es y sera fina asta tanto tenga alientos bitales pues crealo U qe solo su bista me complase y si esto no es bastante agalo U por la sensibilisima partida qe ise (hice) de U pa (para) qe con su bista recupere mi dolor en placer:

Deseo a U toda felicidad y mande como guste a su inzasiable comadre

Qbs.m Maxima villafañe pd

De mis (.....) saludos (.....) Doña Dolores.*

* En el anverso de la hoja esta escrita la posdata y solo se lee parcialmente por estar el encabezado de la carta.

-Carta Nº 2007, rollo V. (De José Patricio del Moral a su suegra Da. Tomasa Herrera)

Chilecito, Julio 10 de 1829

Sra. de mi mayor aprecio: Hace dos horas que he recibido el parte de estar ocupado Catamarca por los salteños, estos ciertamente traen miras de seguir a nuestra provincia. Creyendo convenible de que Ud salgan, de acuerdo con Domingo hemos resuelto mandarle dos caballos siendo uno de ellos el de Leonor. He encargado al conductor les haga todo el servicio que Ustedes le exijan y que ambos proporcionen algunos animales les (faltare) para su retirada este en mi juicio la creo mas cómoda en este punto ya por que es lugar de recursos como por que estando nosotros acá podré mas proporcionarles la movilidad mas cómoda para su custodia, y conservación, si Uds. aceptan tendré el placer de concurrir del modo posible, y según deseo en su obsequio y cuando no habré dado un pequeño testimonio del deseo de serles útil. Que besa su mano

José Patricio del Moral

P.D. A mi compadre y Leonor que tengan esta por suya y a mi compadre que descontamos en que el debe por todo activar los negocios y servicios que en otra ves (descuidaremos) a él. Vale

-Carta Nº 2014, rollo V. (De Domingo Villafañe y Brioso a FQ.)

Aminga, julio 17 de 1829

Sor Brigadier General Don Juan Facundo Quiroga,

Por los oficios que acompaño a VE. verá lo que ha naufragado esta comandancia a cerca de las órdenes que confusamente que han girado, pero he dado en cumplimiento que ha sido posible, a fin de cumplir con las órdenes de VE.: vistas las comunicaciones que acompaño se dignará VE. ordenarme lo que deberé hacer, para proceder con el acierto que deseo.

El comandante que suscribe, tiene con este motivo el placer, de ponerse a las órdenes del excelentismo Sor General a quien se dirige y ofrecer las consideraciones de su aprecio. Aminga, julio 17 de 1829

Domingo Villafañe y Brioso

- Carta Nº 2016, rollo V. (De Domingo Villafañe y Brioso a FQ.)

Campamento de Pinchos, Julio 18 de 1829.

En el momento que recibí la nota de VE fecha 17 del que gira, conducida por un esclavo de este punto, de unos Cabreras; y fue entregado, a la gente que en dicho punto hay, y presentado a mi, como en las seis de la noche, del que gira, si en esta demora, a habido algún detrimento, no soy omiso; en cumplimiento de la orden, pase al lugar indicado de Chuquis, he hice las mas vivas diligencias, a fin de conseguir noticia alguna, donde a prevención dejo a un espía, de un sujeto de toda mi confianza, en casa de una moza de esta ciudad, que se halla aquí, y que si viene indispensablemente ha de llegar, a la casa dicha, y he de tener pronto aviso, a cualquier hora que sea : también a prevención pongo una partida, en el punto de la puerta, que le dicen de Pinchos, por este punto, deberá precisamente pasar, si acaso toman por la falda por no ser vistos por el camino; pero a mi entender creo, que deberán estar por los potreros de Guaco y los Baquianos de estos potreros, es un mulato liberto llamado Ignacio de Guaco y su hermano Manuel esclavo de Don Manuel Gonzáles.

En esta misma hora, que serán las 8 de la noche, paso dejando todo ordenado, y con seguridad, al lugar de Anjulón a hacer otro tanto, y a publicar los bandos, tirados en esa misma ciudad. VE crea firmemente que se hacen cumplir exactamente las ordenes que VE. me comunica. Con respecto al artículo primero del Bando girado por VE comunico que si la gente que tengo en campamento, por el gobierno la he de soltar para que se retiren con las familias conforme lo ordena el bando aguardo la resolución de VE.

Con este motivo tengo el honor de prestar los ( ) al Señor General que se dirige y ofrecer las consideraciones de aprecio y respeto. Campamento en Pinchos julio 18 de 1829. Domingo de Domingo Villafañe y Brioso.

-Carta Nº 2017, rollo V.

Copia del decreto poder ejecutivo de la Provincia de La Rioja, 18 de julio 1829. Envío a los poderes de la resolución aprobada por la honorable S. de Prov. Por 23 de Diciembre 1828

Articulo 1) Que todos los libertos varones pertenecientes a vecinos de esta provincia desde la publicación de este decreto se declaran libres de la sujeción y esclavitud en que han vivido.

2) Que todos los individuos que por el articulo anterior han pasado de una humillante esclavitud a disfrutar el inestimable Don de la libertad, quedan sujetos a seguir la carrera de las armas por el termino de la presente guerra, y no mas: (a cuya) terminación se les dacha infaltablemente sus retiros con los premios que merezcan y los servicios con que se distingan.

3) Que todos los habitantes de esta provincia de La Rioja que hayan tenido esclavos varones a quienes comprenda el articulo 1º pasen una razón al gobierno, expresando sus nombres ( ) y edad en el termino perentorio del tercer día en esta ciudad u en los departamentos en el ocho, que lo ratificarán ante los comandantes militares, bajo pena de (perdimiento) de bienes aplicados a los gastos de la guerra.

4) Que todo vecino que mantenga libertos varones en su poder presenten de edad 10 años para arriba a las mismas autoridades, y en los mismos términos que habla en el artículo anterior

5) Que ningún amo pueda despojar de vestuario ni montura a los agraciados

6) Que para que tenga este decreto el debido cumplimiento publíquese por bando y fíjese y circule a los comandantes departamentales y demás que comprenda. Rioja, Julio 18 de 1829= Gaspar de Villafañe = Francisco Ercilbenga. Es copia-

-Carta Nº 2019, rollo V. (Borradores del General F.Q. La Rioja 19/7/29)

Por cuanto: me hallo anoticiada que los enemigos de las libertades de los Pueblos, intentaran invadir la provincia he venido en ordenar y mandarlos artículos siguientes:

Que todo (estante) y habitante se retire al departamento de los Llanos, Guandacol ó a la provincia de San Juan sin distinción de persona, clase, edad ni condición y pérdida de bienes, so pena de muerte al que así no lo hiciere.

Para que avisen a la población que los enemigos de la provincia van a invadirla y que deben emigrar a los llanos sin distinción de persona clase edad ni condición so pena de muerte "al que así no lo hiciere".Ordena inutilizar los víveres que no se puedan transportar luego aclara "por cuanto ha visto que la medida tomada en bando de ayer lo puede ser penosa al sexo femenino habiendo en ordenar y mandar lo siguiente

1- que queda sin efecto el mandato con respecto a las mujeres religiosas y niños de 8 años abajo en el mismo modo que los paralíticos e impedidos.

2- que si la plaza llega a ser ocupada por el enemigo, ninguna persona podrá vender víveres a ninguna clase del enemigo so pena de que contraviniere defender sus vienes

-Carta Nº 2021, rollo V. (Juan Antonio Maurín a F.Q.)

San Juan 20 julio de 1829

Señor Don Juan Facundo Quiroga

Digno Sor: he concluido mi campaña con el último y triste acontecimiento llegado a mi casa entre las lágrimas de mi familia por el fallecimiento de padre, que acababa de suceder siendo yo el único de sus hilos que no me halle en su despedida que auque triste me habría sido en algún modo consuelo. No podrá VE. dejar de (penetrarse o pensar) que después de tales acontecimientos se aumenta en el hombre un tanto mas la sensibilidad respecto de su misma casa; yo, un hermano que siempre ha sabido distinguir con preferencia a uno de ellos. En esta vez no he podido negarme a tomar parte en consolarle dirigiéndome a vuestra excelencia sin dejar de anonadarme en el fin que me propongo por el; y es el que sigue.

Hallándose mi dicho hermano infinitamente obligado de la amistad, y consideración merecidas a Don Francisco Villar preso en Guandacol, según se dice, y presentado a en gobierno por fuga anticipada que hizo de Jachal antes de ocuparse por la fuerza revolucionada, y que según lo sabe mi dicho hermano Sor General D.G. Quiroga, su fuga fue por no hallarse allí, ni tomar parte en nada. Siendo esto así y mi solicitud no importuna se le dispense siquiera alguna consideración siempre que este en su mano. Empeñar siquiera su influjo a este fin, deseosos nosotros por esta vez corresponder con gratitud a quien tanto se le debe.

Con este motivo el placer del que suscribe de saludar afectuosamente al Sor Gral ( ) se dirige reiterando las protestas de cariño y respeto. M.L.M.D. VE.

Juan Antonio Maurin

- Carta Nº 2397, rollo V . (Rosa Ocampo de Navarro a FQ)

Exmo Sr. General del Ejercito de los Andes, Don Juan Facundo Quiroga

Catamarca enero 7 de 1931

Sor de mis respetos y mi mas alto aprecio: Me aprovecho de la vez que nuestro Sor gobernador hace un ex profeso para esa, para dirigirme a VE por medio de esta diciéndole: que hace pocos días que tuve el consuelo de saber que mi amado esposo había arribado a esa de Tucumán y que ha tenido la honra de haberse visto con VE. y también de haber sido bien recibido.

Este consuelo, agregado a la satisfacción que yo he merecido anteriormente de VE han sido u son para mi de un gran (lenitivo) a los melancólicos efectos de mi corazón. Yo, señor, puedo asegurarle con la ingenuidad que acostumbro que para mi, es muy lisonjero, también satisfactorio, el que mi esposo se conserve a su lado todo el tiempo que VE guste; pero no podrá negarme que a pesar de este gusto desee yo con todo ardor la vista de mi esposo, por que su ausencia, es para mi una muerte prolongada y máxime cuando le considero ya escaso los recursos, para pasarlo fuera de casa.

En esta virtud; tengo la confianza como de un hijo a un padre de suplicarle rendidamente le permita licencia para que venga pronto; pues me es muy sensible su separación; y yo creo que no debe distar de su conocimiento, que una esposa fiel, no tiene otra gloria sino la vista de su consorte.

Este favor, Sor unido a los que ya tenemos recibidos, será el que corone la obra de los demás y el que me obligará eternamente a una gratitud indisoluble los que recomendare a las (aras) de mi corazón con el que tengo la gloria de amarle y considéreme por su mas agradecida y servidora que besa su mano.

Rosa Ocampo de Navarro

Carta Nº-3595, rollo VII. (De Maria del Señor Navarro a FQ)

Al general brigadier Juan Facundo Quiroga

Catamarca 15 de enero 1832

Sr. de mis respetos, y de más alto aprecio.

Me aprovecho de la vez de un ex profeso, que se hace para esas para tener el placer de dirigirme a VE por medio de esta con el único objeto de saludarlo ya que a su pasada no tuve la gloria de verle porque estuve a voluntad ajena y entregada al dominio de los tiranos: y habiendo Sabido yo, que VE podría haber venido a últimos del que expiraba me he venido de mi hacienda al pueblo, hace ya veinte días a esperarle y estaré , aunque sean otros tantos, hasta lograr el verle, y ponerme a sus ordenes, u ojalá que aun esto fuere para mi un sacrificio, para sufrirlo dulcemente, quien supo libertarme de las duras cadenas, en que me tuvieron los crueles opresores, hasta los momentos que VE pisaba nuestro territorio; pero a la fecha, la memoria de mis trabajos son si no otras tantas glorias, que me( )

Ando considerando que he sido un mártir de nuestra justa causa

Dispense VE la satisfacción que me ( ) de escribirle, en descuento de la sinceridad de mi cariño, con que tengo el gusto y la honra de ( le), y contarme por toda suya afirmo que S, M .B

Maria del Señor Navarro

-Carta 3816- rollo IX. Francisco Solano del Moral a FQ.

Sr.: Gral. Brigadier Dn JFQ.

Rioja Mayo 8 de 1832

Señor de mi respeto y aprecio, no encuentro expresión equivalente para demostrarle el tamaño de mi respeto, y el sentimiento, de no haberle encontrado en este pueblo, seguro que su presencia cambiaria el compendio de mi aflicción que agitan mi alma, y solo diré por ahora que siendo el ultimo de mis (paisanos); soy y seré el primero en ser un (panigenita) del (Bnc Exenta).

Señor seria molestar su atención en querer hacer una referencia de mis (----) sentimientos a sus servicios cuando mi conducta pública y privada estoy cierto no le dejaran que dudar pues lo cierto que nada se oculta a su penetración. El silencio a mi compromiso con respecto a la cantidad que soy deudor no siendo otro fin que mis tristes sentimientos, y la falta de proposición; para manifestarme con Vuestra Excelencia; y mucho arte la confianza que me hace considerar no por merito mío sino por su natural virtud: yo me hallo restablecido en mi casa de que doy a Vuestra Excelencia las gracias.

Las gracias yo espero el cielo lo recompense con caridad; por ahora solo trato buscar medios para cubrirme de lo que le soy deudor mas estos los miro algo distantes en mi estado pronto, pues en decirle que ni aun de que vivir tengo a hablarle con toda la ingenuidad que es debido a mis respetos; mis cosechas son muy cortas pues no pasan de 20 cargas de vino, algodón, ninguna hasta la fechas y el que pueda cosecharse en adelante será muy poco; y suplico me haga el favor de alguna prolongar para satisfacerlo y sino me anuncie el medio que sea de su agrado a fin de no verlo en desagrado. Yo solo cuento con mi hacienda y sus productos. El venidero año podrán cubrirme y si no le es posible darme este termino tendré mucho gusto disponga de ellos sean para conducto o como surge conveniente que de todos modos seré ( ) en reconocerle su merito y prudencia.

Con este motivo tengo el honor de saludarlo y ofrecerle mis afectos con el respeto que acostumbro (ser) conociéndolo como súbdito a quien B.S.M.

Francisco Solano del Moral

Nº4551 - rollo XI - De Tomasa Herrera de Ocampo a FQ.

Sr gral en jefe y brigadier JFQ

Rioja Mayo 20 - 1833

Mi bienamado Sr:

No pienso tomar la pluma para molestar a Ud. E. pero en fuerza Ex pero en fuerza de la necesidad en que me hallo para sostener mi familia y madre ciega me he visto en la justa presión de hacerlo dirigiéndome a VE como padre y protector de las viudas se digne su protección con esta pobre viuda dar su vos al gobierno que compone esta republica para que se me socorra en la parte que tenga lugar mi suplica para sostén de mi subsistencia y familia, pues VE sabe que yo no tengo con que sostenerme absolutamente en este pueblo porque lo único que tenia que era mi estancia no ha quedado ni rastro y así espero su respuesta favorable a mi suplica como siempre lo ha hecho conmigo.

Con este motivo tengo el honor de saludarlo a VE su atenta servidora Q.B.S.M.

Tomasa Herrera de Ocampo

-Carta Nº 4000 - rollo IX. Mercedes del Moral a FQ.

Sr. General Dn JFQ

Rioja agosto 28-1832

Mi digno y distinguido Sr.: con el mayor placer recibí su apreciable ( ) 1º de julio lo que contesto dando a Ud. Mil agradecimientos, por la carga que me envió; y también por otra encomienda que he recibido por manos del Gral. Dn Tomás a lo que quedo reconocida por darme Ud una prueba de sus recuerdos.

Y persuádase Ud. De la obsecuencia de mi voluntad y cariño, con el que se complace en saludarlo su servidora afectísima, G.S.M.B.

Mercedes del Moral

Nota

Me tornan sus recuerdos, mi señora madre y Rosarito, y mandan sus más expresivos afectos. Vale

-Cartas 4092, rollo IX . Borradores de cartas de FQ a Francisco Solano del Moral y a su madre Mariana Gómez y Cubas.

San Juan Octubre 1832

Muy distinguido en tiempos pasados recibí la comunicación que me dirigió relativa a demostrarme su estado y ( ). ( ) que la estorbado ( ) su compromiso en el plazo estipulado conmigo los mil pesos que tengo en su poder y sin embargo que no dudo que es UD no hubo (

) me es favor o (reconocimiento) (obligado de mis urgencias) para que en el termino de 40 días de un fin ponga en poder de mi apoderado el Sr. comandante Tomas Brizuela los mil pesos sufridos en la (Inter.) diga que si así lo cumpliese quedara dispensado de los intereses que me correspondan por el tiempo que ha trascurrido, y cuando absolutamente no le era a UD. posible.

Reciban esta indicación y vendrá a manos de mi, siendo apoderado en el termino de 30 días contado desde esta fecha. Los réditos vencidos, con que recibieron que si Ud. no recibía ninguna de las dos propuestas que le hago ( ) es un mío me veré yo resarcido a usar de mi dinero en todo ( ) que las LL. determinaran, en razón de que ya no podré ser indulgente por mas tiempo. Le saluda con atención su más absoluto servidor.

 

-Carta Nº 4156 - rollo IX. De Francisco Solano del Moral a FQ

Gral. Brigadier Dn Sr. FQ

Rioja, Nov. 19 de 1832

Muy Sr. mío. De mi mayor aprecio y respeto. Deseo lo pase sin novedad. Fue en mis manos su respetable del 19 del pasado y cumpliendo con la justa reconvención y consideración con que en ella se manifiesta he (podido) a esta de todo sacrificio llenar la suma de trescientos pesos los que he puesto en poder de su apoderado el comandante Gral. Tomas Brizuela sin que me haya sido posible proporcionar los mil pesos que debo a VE y quedo demasiado reconocido en sus merecidas consideraciones sin perder de vista la obligación de cubrírselas en la mejor proporción.

Le saluda con atención y respeto su mas obediente. Servidor que su mano besa. (S.Q.S.M.B.)

Francisco Solano del Moral

 

Carta Nº 4461 - rollo XI. De Mercedes del Moral a FQ

Sr. general Dn FQ

Rioja abril 8 de 1833

Mi distinguido Sr. tengo el placer de saludarlo por medio de esta, deseosa de saber de su salud, que es la que le deseo.

Mucho he extrañado su silencio y he pensado que las distancias y el tiempo lo ha hecho olvidar sus promesas, quisiera cuanto antes verlo por acá pues es mucha la falta que nos hace y el deseo que tengo de verlo, y es cuanto deseo. Su afecta servidora, Q.S.M.B.

Mercedes del Moral

Nota reciba Ud los más expresivos afectos de mi madre y hermanos.

 

MUSICA

Zamba Severa Villafañe

Letra León Benarós

Música Carlos Guastavino

Interpretada por Grupo Vocal Gaudeamus. De Córdoba.

Como lloran las campanas,

que lloran las campana

en la doliente luz.

Una luz desfalleciente.

una flor que se deshoja,

si estarán quizás doblando

por Severa Villafañe,

cuentan el fin de esta niña

en tierra de la Rioja.

Ah Severa Villafañe,

tu sino cruel se verá cumplido,

ese Facundo Quiroga

para tu mal te ha elegido,

ese Facundo Quiroga

sumió tu vida en llanto y olvido.

Como lloran las campanas, las campanas.

Donde vas triste Severa

Donde con tal sentimiento

Voy camino a Catamarca

A guardarme en un convento

Busca su paz la doliente

Al aparte del mundo

Sombras le nublan el juicio

Cuando allí llegó Facundo.

Ah Severa Villafañe,

tu sino cruel se verá cumplido,

ese Facundo Quiroga

para tu mal te ha elegido,

ese Facundo Quiroga

sumió tu vida en llanto y olvido.

Como lloran las campanas, las campanas.

 

Coplas de vidalita de José Patricio del Moral,

Libro Severa de Villafañe, de Pedro Bazán.

Ay de mis hermanos,

Ay de mis amigos,

si estarán muertos,

o andarán fugitivos.

Tigre de los llanos,

vándalo feroz...

Religión o muerte

Dice tu pendón

Tú robas y matas

Y es tu religión

¡Tú robas y matas!

y es tu religión...

es tu religión...

Marchemos, compañeros,

A expulsar el tigre,

Oculto en los jarales

De su cubil de Atiles...

Para darle muerte

Nos basta el facón...

Cuya acerada punta

Llega al corazón...

¡Religión o muerte!

dice tu pendón...

¡Tú robas y matas,

y es tu religión!

¡Tú robas y matas

y es tu religión...

es tu religión...

¡Las arenas mismas

de tu patrio suelo,

ahogadas en sangre

claman al cielo...

claman al cielo...,

claman al cielo! ...

De padres e hijos

Esposas y hermanos,

Has formado presa

tigre de los Llanos...

¡Tigre de los Llanos!...

¡Donde están, oh Rioja!

Tus hijos más caros,

Muertos, fugitivos,

Presos, expatriados...

No quedo ninguno

de la inmensa grey,

todos perecieron

sin saciar su sed...

Todos perecieron

sin saciar su sed...

... sin saciar su sed...

 

Zamba, Letra Pág. 94 libro Severa de Villafañe de P. Bazán.

Dos mariposas blancas, que van volando,

van en busca de flores, de los naranjos,

para tejer con ellas cordones blancos,

ensartando azahares de los naranjos...

de los naranjos, si, de los naranjos!...

El joven y la niña, nupciales galas

parecen que tejieran, en cuanto bailan...

es jazmín que busca la casta malva

porque se quieren, con toda el alma, si, con toda el alma!...

Por eso en la fiesta de la Dolores

te cantan alegres nuestras vihuelas...

porque eres Severita, la flor mas bella,

maravillosa y blanca, de la pradera,

de la pradera, si de la pradera!...

Vals: Severa Villafañe

Música: Eusebio Giorno

Letra: Arsenio Mármol

I

Tenia los ojos cargados de bruma,

los labios más rojos que el mismo coral,

su piel parecía bañada de espuma

y en sus bucles rubios brillaba un trigal...

Lucia en su pelo la cinta más roja,

prendida en el nácar de su peinetón,

y fue la más linda de toda La Rioja,

que al rudo Facundo le hirió el corazón...

II

Le presto la luna sus rayos de plata

para engalanarla de armiño y albor,

y escucho en las notas de la serenata

la dulce promesa de un beso de amor...

Flor inmaculada del suelo riojano

que en el terciopelo de su fina piel,

descargó sus rabias el feroz tirano

y cayó al sarpazo de su garra cruel...

I (bis)

Llevaba en la mano con gracia y empaque,

el blanco abanico bordado de tul,

y en el balanceo de su miriñaque

parecía un cisne sobre un lago azul...

Caía en su espalda la regia mantilla

cubriendo su cuerpo de gracia sin par,

y bajo los pliegues de fina sombrilla,

Facundo Quiroga busco su mirar...

II (bis)

Le presto la Luna

Etc. Etc.

 

 

 

 

1 Bisnieta de Tomás Antonio de Villafañe y Gómez, hermano de Severa. Dra. Ciencias Biológicas y Directora en Cinematografía.

2 Tataranieto de Tomás Antonio de Villafañe y Gómez. Licenciado en Periodismo, 14 de Julio 1567, Buenos Aires. TE 4552-1194.

3 Primo hermano de Severa

4 José Patricio del Moral y Gómez muere fusilado junto a sus dos cuñados, Pedro Bazán y Jacinto Rincón, casados con tres hermanas Rosario, Maria y Ángela Herrera.

5 Nace en Buenos Aires en 1855 y muere en 1889. Estuvo destinado en La Rioja en la década de 1870.

6 El tátarabuelo del padre de Severa ( de Villafañe y Guzmán) era hermano del bisabuelo de José Benito (Bernardino de Villafañe y Guzmán) y ambos, como Bernardino, eran hijos de Manuel de Villafañe y Guzmán.

7 Nacido el 29/4/1767, en la ciudad de La Rioja, bautizado Pedro Baltasar . Libro de nacimientos nº 1, folio 70.

8 Nacida el 23/3/1775, en la ciudad de La Rioja, Libro de nacimientos nº 1, folio 92.

9 Casados en la iglesia matriz de La Rioja el 6/11/1802, Libro de matrimonios nº 2, Folio 5, Catedral de la Rioja.

10 En el libro nº 2 de nacimientos de la Catedral de la Rioja se han perdido los cuadernillos correspondientes a los años 1803/04/05/ y parte del 06. Posiblemente nace en 1803.

11 Nace el 5/1/1806 (creo el año esta equivocado y lo mas probable es en 1805, porque su hermana Petrona de Lelis nace 6 meses después y en esa época una niña de 6 meses dudo sobreviviera). Existe una copia de la partida de nacimiento de Manuela adosada al reclamo de herencia por el juicio sucesorio de Máxima del año 1885, nº 232 civil-149 V nº 53 juez Remigio Rivas Encinas (libro de bautismos nº 2 folio 21)

12 Nace entre el 23 y el 29/6/1806. Parte de el folio 29 y 30 del libro nº 2 donde está asentado su nacimiento esta carcomido y el nacimiento previo anotado es del día 23 y el posterior es del día 29

13 Nace el 26/8/1807. Libro nacimientos nº 2, folio 44.

14 Nace el 1/10/1811). Libro nacimientos nº 2, folio 111.

15 Nace el 10/8/1813. Libro nacimientos nº 2, folio 154.

16 Nacida en Catamarca en 1742.

17 Enterrada en camposanto de la iglesia de San Francisco.

18 Falleció a los 67 años el 7/8/1803, enterrado en el camposanto de la iglesia de San Francisco, Libro de defunciones nº 2. La Rioja. Nació el 7/9/1736, Granada España.

19 Falleció el 3/5/1809, Libro de defunciones nº 2, folio 69, fue enterrada en el cementerio de la Matriz, La Rioja. Nació 12/3/1733, Libro de nacimientos nº 1 folio, 69.

20 Nació el 15/5/1739, Libro de nacimientos nº 1. Murió el 30/6/1792, Libro de defunciones nº 2.

21 Rama de donde descienden mis primas Flores Gordillo, portavoces de una de las versiones de la tradición oral.

22 Mariana Gómez y Cubas casada con Pedro Miguel del Moral, administrador del Correo.

23 En el Archivo de Facundo Quiroga, rollo IV, carpeta XI folio 1779 y 1780.

24 En el archivo de F. Quiroga puede verse las listas de artículos que encargaba a Buenos Aires para su familia.

25 Recuerdo aquellas frases de no hace tanto, de mi abuela, madre y tías, que antes de salir con una última mirada al espejo y a nosotras, decían interrogándonos "¿Estoy bien compuesta?".

26 Hijo de Mariana Gómez y Cubas y Pedro Miguel del Moral, nació el 17/3/1791.

27 Diccionario de ideas afines de Fernando Corripo.

28 En pagina 30 al hablar de los libros de santos o catesismos, " ...y no los guardaba en otra caja que en mi pecho... ó "... yo era su todo.." refiriendose a su tía.

29 Carta nº 4247 rollo X

Sr. General y Brigadier Don JFQ

Rioja y enero 8 de 1833

Mi venerado Sr. Con mi mayor respeto: en nuestro poder su ---- respetable del diez y siete de noviembre del año anterior y enterados del contenido de ella, no podemos por menos que con la efusión mas sincera de nuestros corazones agradecerle la continuación de los favores con que nos distingue, cuyos efectos los disfrutamos; ha ser y tamaño bien será posible que no correspondamos, con siquiera el cumplimiento demás saludables preceptos. No, aun antes de ahora nuestros sentimientos han sido en todo conformes; hace tiempo con las ideas que VE. nos da: ellas serán constantemente practicadas, y solo deseamos ocasiones de que VE. nuestro (gobierno) y en fin nuestra provincia entera nos proporcione las ocasiones que con ansia las solicitamos para dar las mas relevantes pruebas de nuestra confraternidad y anhelo al engrandecimiento de nuestro país.

Quisiera pues VE persuadirse de estos sentimientos seguros de la buena fe con que somos y humildes S.S.Q.B.S.M.

José Nicolás de Moral Inocencio del Moral

PD. VE. Servirá dispensarnos la demora con ésta a su mas apreciable pasada por haber estado el uno de nosotros ausentes.

30 Carta Nº 5052 - rollo XIII

"...Rioja y Setiembre 28 de 1833

Mi digno señor de todo mi respeto y mayor aprecio. Con cuanto gusto tomo la pluma para dirigirme a UD deseándole toda felicidad. Señor mío me es de necesidad molestarlo haciéndole memoria de haber hablado sobre la hacienda de Sañogasta en que nos la diese para que la trabajemos y UD me respondió que hallado por el legitimo dueño le seria fácil el trabajar por el desembargue pues a este respecto nos dirigimos a Salta a nuestro primo y nos escribe no solo cediéndonos la hacienda sino que encargándonos no omitiéramos sacrificio en trabajar sobre el desembargo por que su estado es el más lamentable.

Así Señor que es la mediación de sangre y la necesidad de sacar a nuestra madre al campo por no sentarle este (temperamento) me obliga a molestarlo que interponga su empeño para que su empeño desembargue esta hacienda Es favor que espera esta su mas atenta y su servidora que besa su mano.

Rosario del Moral

PD reciba UD los mas expresivos recuerdos de mi Sra. Madre y Merceditas quienes a la par conmigo hacen a UD esta misma suplica..."

31 Esta foto proviene del archivo Dr. Mario de la Fuente, y es posiblemente la causante de la confusión de la sobrevida de Severa Bernarda. La fotografía entra en Argentina en 1849-50. Los daguerrotipos se realizan en el país desde 1839, por ello Severa nunca pudo haber sido fotografiada ya que muere en enero de 1834.

32 Nace y muere .

33 Nace en 1835 y muere el 2/6/1837.

34 Deolinda Correa de Bustos, nacida en San Juan, hija de Pedro Correa y esposa de Braudillo Bustos, perseguida por coronel Sardina, de las tropas de Gregorio Aráoz La Madrid en 1841.

35 Perseguida por el Felipe Ibarra, Caudillo de Santiago del Estero, en 1840.

36 No solo mencionado en la tradición oral familiar sino también publicado por Salvador de la Colina y Pedro Bazán

37 Según consta en partida de defunción libro nº 2 folios 196 a y 197

38 Según consta en sus partidas de defunción libro nº 2 folio 196 y 197 a.

39 Inocencio del Moral, el 6/5/1813, fue nombrado albacea de todos los bienes por el padre de Facundo: "Ante mi, don Baltasar de Villafañe, vecino y alcalde de 2º voto y Juez Consular, concurrió el Capitán de Milicias don José Prudencio Quiroga, vecino del lugar de San Antonio de los Llanos de esta Jurisdicción, que conozco y doy fe, y dijo: " Que daba y dio poder, confería y confirió todo su poder cumplido, particular y general que por derecho se requiere, a Don Inocencio del Moral vecino de esta ciudad..."

40 Expediente relativo al pago de la hacienda, entregada por Inocencio del Moral para la campaña contra Nicolás Davila (9 /3/1826; 23 /4/1832). Archivo de F. Quiroga Tomo IV.

41 "...murió por la justicia...hijo de Santiago Sotomayor y María Petrona Argañaraz, casa y viudo con el sacramento de la penitencia por no darles más horas de tiempo..."

42 "...casado hijo de los finados Don Nicolás Barros y Da María...... murió por la justicia con solo el sacramento de la penitencia por no haberle dado más horas de tiempo...", libro nº 2 folio 198. De Paoli lo publica como Pedro Ignacio Barrios lo cual es un error ya que el apellido es Barros.

43 E. Ocampo cita también como fusilado a Carlos vont Fortner, no así P. de Paoli que solo aclara que no fue fusilado en 1825.

44 "...murió en su defensa por la justicia Don Ángel Mariano Pazos casado vecino de esta ciudad sin sacramento alguno..."

45 Según Pedro Bazán en el año 25, un gringo luterano Von Baumgarten (sic), recién llegado a La Rioja para explotar las minas del Famatina, junto a Federico Loos y Mister French, corteja a la hermana mayor de Severa, siendo rechazado por no ser católico.

46 Cartas de Concepción del Moral de Villafañe rollo V, nº 2033 del 28/7/1829 y de José B. de Villafañe nº 2033 del 29/7/1829.

47 Respuestas del Comandante Domingo de Villafañe y Brioso, referidas a la captura de Fortner, rollo V, nº 2014 y 2016.

48 Genocidio: Exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión, de política o de nacionalidad. Diccionario de la Real Academia Española.

49 En la carta de María del Señor Navarro, nº 3595, escrita desde Catamarca el 15-1-1832 dice desea verle y le esperara 20 días más si hace falta.

50 Mariana Gómez y Cubas muere el 29/10/1838 en la Ciudad de la Rioja.

51 Expediente civil nº de Archivo 612 V.

52 Tomás Antonio se casa en 2ª nupcias el 23/10/1843. Libro de Matrimonios Nº 2, folio 262.

53 En censo de 1813-14 dice que el tiene de 35 años y su mujer 32 y en esa fecha 3 hijos. El apellido esta escrito Asqueta. Su hermano Pablo esta casado con la Hermana, Manuela Sarmiento Sotomayor y viven en casa de su madre Maria Rosa Sotomayor de 69 años.

54 en Censo tiene 5 años

55 Lascano Colodrero

56 En Censo de 1813-14 tenía 38 años y su mujer 18. Los datos de los hijos provienen de allí.

57 En censo de 1813-14 en la misma casa de Teresa Quintero, de 50 años. El tiene 22 y ella 15 años.

58 En Archivo Arzobispado de Córdoba.

59 Severa nace en 1810, o sea que tiene en 1813, 3 años y no 6.

60 Casada con Gral. José B. de Villafañe en 1816.

 

 

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