Por don Carlos Alberto Malbarez Williams.
II Jornada Histórico-Genealógica del Tucumán y Cuyo
Ciudad de Todos los Santos
de la Nueva Rioja 24 y 25 de octubre de 2003
1.- Introducción: La región patagónica ha sido, desde tiempos inmemoriales, un lugar de atracción para europeos
en la antigüedad y para los argentinos de la actualidad; que, poco o nada, conocen de esa extensión de tierras y aguas que
conforman casi la tercera parte del territorio total de la Argentina. Muy poco poblada desde que el hombre dejó sus primeras
huellas en el "planeta azul" del sistema solar; por su clima cambiante y sus grandes amplitudes térmicas, está poco a poco
siendo redescubierta por sus grandes reservas energéticas y mineras y productora de alimentos esenciales para la actual "civilización
occidental".
2.- Trashumantes: Primeras "huellas"
2.1. ÉPOCA PREHISPÁNICA: La región patagónica estuvo constantemente
poblada desde hace unos 12.500 años. Los indígenas de la Patagonia ocupaban la gran extensión de nuestro territorio comprendido
entre el río Negro al norte y la región fueguina por el sur, y desde la cordillera andina hasta el Atlántico. Los estudios
del arqueólogo J. Bird demostraron la existencia de culturas muy antiguas en la zona patagónica y las investigaciones posteriores
en la región costera-Caleta Olivia y Bahía Solano -y en el interior del territorio -Los Toldos- han permitido hallar constancias
líticas de gran antigüedad. Se consideran dos grandes pueblos, los patagones del sur y los patagones del norte, que en principio
constituyeron una unidad, la cual desapareció con el transcurso del tiempo y esto motiva su estudio en grupos separados.
2.2.- ÉPOCA HISPÁNICA:
A la llegada de los españoles existían dos grupos principales de tehuelches
con una frontera aproximada en el Río Chubut: hacia el norte, los Günün-a-Künna (Tehuelches Septentrionales), hasta los ríos
Limay y Negro; hacia el sur, los Aonikenk (Tehuelches Meridionales), hasta el Estrecho de Magallanes.
En 1520, Hernando
de Magallanes, en su viaje hacia el Estrecho, recaló en Puerto San Julián (50º de latitud sur), en la actual provincia de
Santa Cruz, donde ocurrió el primer encuentro registrado de europeos y nativos de la Región Patagónica. Antonio Pigaffeta,
cartógrafo y cronista de la expedición los describe de esta manera: ... "tan grande era ese hombre, que nuestra cabeza apenas
le llegaba a la cintura..."
En febrero de 1535 llega a las costas chubutenses el marino portugués al servicio de
la corona española, Dn. Simón de Alcazaba y Sotomayor, desembarcando y tomando posesión, en nombre del emperador Carlos I
de España, de los territorios concedidos. Los encuentros con los tehuelches fueron escasos y poco numerosos. El que está registrado,
por los expedicionarios mencionados, se realizó a orillas del Río Chico (afluente del río Chubut), al que denominaron Guadalquivir.
2.2.1. Los Tehuelches meridionales, Aonikenk o chonecas:
Los chonecas o patagones del sur:
Fueron los indígenas que avistó Hernando de Magallanes, al recalar en San Julián en 1520, y llamó "patagones" por el tamaño
de los pies. Se subdividen en dos grupos étnicos: tehuelches que habitaban Chubut y Santa Cruz y los onas de Tierra del Fuego.
Estos aborígenes se reconocían con la denominación genérica chon o chónik que significaba aproximadamente "nosotros los hombres".
Los
patagones del sur eran indios altos -entre 1,75 m y 1,85 m-y de constitución atlética. Se dedicaban a la caza con arco y flecha,
aunque también se alimentaban de frutas y vainas de algarrobo; gustaban de las raíces molidas y de los mariscos. Conviene
aclarar que los chónecas primitivos, por desconocer el caballo, no pudieron practicar con intensidad la caza de los guanacos
y avestruces.
La organización social y política no ofreció aspectos destacables. La familia era generalmente monogámica
y el novio compraba a su futura mujer. Varios grupos familiares tenían un cacique a su frente, que era poco obedecido. Creían
en un dios supremo, en seres mitológicos y en espíritus perversos, causantes de todos los males. Fueron supersticiosos y los
ancianos se dedicaban a la medicina y a la hechicería. Los chónecas continentales enterraban sus muertos en las colinas, los
cubrían con piedras (chenques) y sobre la tumba sacrificaban los animales del fallecido.
La vivienda evolucionó con el
transcurso del tiempo. Los antiguos utilizaban un simple paravientos de pieles de guanacos cosidas, sostenidas con palos,
más tarde adoptaron el toldo pampeano-paravientos perfeccionado-en cuyo interior ubicaban una especie de cama y algunos enseres.
Cambios
de importancia en la cultura de los pueblos patagónicos se produjeron a mediados del siglo XVIII con la adopción del caballo.
Desde esa época los tehuelches se dedicaron intensamente a la caza de los guanacos y avestruces, animales que dominaban con
boleadoras. Los chónecas trabajaron la piedra y el hueso y también el cuero. No practicaron la cestería y hasta la llegada
de los españoles estos indígenas desconocían la fabricación de objetos con cerámica. La vestimenta característica de hombres
y mujeres fue un amplio manto de pieles de guanaco, que llevaba el pelo hacia adentro entre los tehuelches, y hacia afuera
en los onas. La parte exterior la adornaban con dibujos geométricos policromos. En principio usaron el mocasín indígena y
más tarde, la bota de potro.
2.2.2. Los Tehuelches septentrionales, Günün -a-Künna- o Puelches-guénaken:
Aunque existen
referencias anteriores, se considera que el naturalista francés Alcides D'Orbigny descubrió a los patagones del norte, cuando
en el año 1830 y encontrándose en Carmen de Patagones -desembocadura del río Negro- estudió la lengua y costumbres de estos
indígenas. En araucano fueron llamados puelches -significa "gente del este"- y según el perito Francisco Moreno, quien los
visitó en 1879, estos pueblos se decían guénaken. Habitaron preferentemente la región de los ríos Colorado y Negro, y hacia
el sur se extendieron desde Nahuel Huapi hasta la península Valdés, en el Atlántico.
Físicamente eran altos y corpulentos,
de anchas espaldas aunque de talla algo menor que los patagones del sur. Además fueron cazadores de avestruces y de guanacos
y luego, a principios del siglo XVIII, no sólo utilizaron el caballo para su movilidad, sino también se alimentaron de su
carne. Emplearon piedras para moler frutos, semillas silvestres y raíces de plantas; con algunas especies de vegetales fabricaban
una bebida. Se cubrían con un "quillango" o manto cuadrangular de cuero de guanaco, que pintaban con dibujos geométricos del
lado opuesto al pelo; debajo de esta vestimenta típica, los hombres usaban un cubresexo, y las mujeres una especie de delantal,
también de cuero.
Cazadores y recolectores, los puelcheguénaken fueron nómades y utilizaron como vivienda un portátil
toldo pampeano, sencilla armazón de palos cubierta de cuero. El matrimonio se realizaba por compra y la familia era generalmente
monogámica. Un centenar de personas integraba una parcialidad que dirigía un cacique, cuya autoridad era escasa. En materia
religiosa, se carece de información precisa.
Bastante belicosos, usaron como armas el arco, la flecha, el lazo y
la honda. Desconocieron la cestería y el tejido, aunque en tierras habitadas por estos indígenas se han hallado restos de
cerámicas con decoración geométrica, que se les atribuye.
3.- Navegantes:
3.1. "Primeras Estelas Marinas"... La Patagonia en sí, desde el punto de vista
demográfico, ha sido desde siempre una de las regiones menos pobladas de la Tierra, incluso antes de la llegada de europeos
al continente americano.
En la época hispana fue considerada una región estratégica que controlaba el paso natural entre
los océanos Atlántico y Pacífico. Tal vez un caso diferente fue el de Simón de Alcazaba y Sotomayor que, en 1535, al tomar
posesión de las tierras que el rey hispano le concedió, entre las que estaban las patagónicas, pudo haber cambiado la historia
o los derroteros de la misma. Pero los escritos nos dicen que, al poco tiempo, sus fuerzas se debilitan por problemas internos
y él mismo es víctima de quienes comandaba; por lo que su proyecto finaliza en tragedia. La primera que se registra de hombres
de origen europeo en territorio chubutense. El 9 de marzo de 1535 marca, para los habitantes de la Patagonia Central Argentina,
y en especial para los chubutenses, un hito que merece ser recordado por quienes pueblan este suelo. Ese día, Simón de Alcazaba
y Sotomayor -piloto portugués al servicio de la Casa Real Española- toma posesión de estas tierras en nombre de la Corona
Hispana, creando la "Provincia de Nueva León".
Más adelante, hacia fines del Siglo XVI, en el "Estrecho de Magallanes",
se levantarán fortificaciones que tendrán la misión de controlar el paso natural entre uno y otro océano. Ya en el Siglo XVIII,
el rey Carlos III, y siempre con la prioridad en lo estratégico, tomará la decisión de hacer tres fundaciones en distintos
puntos de la Patagonia Oriental. Los poblados estarían ubicados en las actuales provincias de Río Negro (Viedma- Carmen de
Patagones); Chubut (Fuerte San José en Península Valdés) y Santa Cruz (Floridablanca). La única población que venció al tiempo
y las contingencias naturales y humanas fue la de la provincia de Río Negro. La de Santa Cruz fue levantada por el mismo gobierno
español al poco tiempo de haberla construido; en cambio la de Chubut fue destruida por un "malón" de aborígenes en agosto
de 1810. Todas ellas contaron con pobladores y se tienen registro de nacimientos. Como se puede comprobar, la influencia hispana
en esas latitudes no llegó a ser significativa.
En la primera etapa de la vida independiente de la República Argentina
(1810- 1850) se registra en Chubut, un intento privado de ocupación que finaliza en fracaso, pero las instalaciones construidas
servirán de refugio a los emigrantes galeses que llegarán una década más tarde. Por lo tanto en la época hispana como en la
primera época independiente, en el territorio de la provincia del Chubut, no se registra población alguna que haya llegado
hasta nuestros días.
3.2. "Nuevas Estelas Marinas"
Podemos, sin lugar a equívocos, decir que la provincia del
Chubut es el producto de la emigración de extranjeros que arribaron en distintos momentos de la última centuria y media y
de las migraciones de las provincias del norte del país (fundamentalmente sanjuaninos, catamarqueños, riojanos, cordobeses,
correntinos, santafesinos, entrerrianos, tucumanos, etc.).
De los extranjeros hay que considerar los que arribaron de ultramar
y los de los países vecinos.El primer contingente de ultramar llegó en 1865 y provenía de Gales (país que junto a Irlanda,
Escocia e Inglaterra conforman las Islas Británicas).Este grupo, de un poco más de un centenar y medio de personas entre hombres,
mujeres y niños, arribaron al Golfo Nuevo -hoy Puerto Madryn- y se dirigieron, al poco tiempo, hacia el valle inferior del
Río Chubut, donde estaban las instalaciones abandonadas por la empresa privada que una década antes las había levantado con
la finalidad de explotar la ganadería -hoy Rawson, capital provincial-. Se dedicarán a las actividades agropecuarias.
Estos
galeses habían partido de Gales por motivos políticos y culturales. Políticos porque su líder, el pastor protestante Michael
Jones, que había estado un tiempo radicado en EE.UU., inicia un Movimiento de reivindicaciones nacionalistas. Peticiona que
se vuelva a instaurar el idioma galés y que los galeses tengan sus representantes en el parlamento Británico,
con sede
en Londres. La presión inglesa no tardó en hacerse presente y debieron iniciar una diáspora que los llevó a distintos países:
Estados Unidos, Canadá, Australia, Brasil y, por supuesto, a la Argentina.
4.- Vuelven las "huellas"
4.1. Inicio del poblamiento definitivo de la provincia:
4.1.1.
La llegada de los galeses al territorio chubutense da inicio al proceso de poblamiento definitivo de la Patagonia Central,
con personas provenientes de ultramar.
Este período tendrá su culminación veinte años después cuando el gobierno
argentino nombra al primer gobernador del territorio chubutense (1885), que iniciará la expansión hacia el oeste (a la cordillera
de los Andes). Junto a los representantes del gobierno argentino, llegarán nuevos
contingentes de extranjeros, en esta
oportunidad un número significativo de italianos, con la finalidad principal de terminar una ferrovía que comunicaría el valle
inferior del Río Chubut con
el Golfo Nuevo -puerto de salida de los productos agropecuarios-. A principios del Siglo XX
se radicará, en la zona sur de la provincia, una importante colonia de sudafricanos (denominados "boers" - campesinos en holandés-),
que habían sido expulsados por los ingleses de sus territorios sudafricanos. Avanzado el Siglo XX comienzan a llegar, en distintas
épocas, españoles, alemanes y más italianos. Los alemanes e italianos de esta nueva oleada de emigrantes, lo harán después
de la segunda guerra mundial.
De los países americanos, los que en mayor cantidad llegaron durante dos terceras
partes del siglo XX fueron de origen chileno. Como "emigrantes golondrina" se puede contabilizar al personal que traían las
compañías estadounidenses que explotaban la extracción de petróleo en la zona sur, a mediados del Siglo XX. En la actualidad
se ha visto un incremento de extranjeros de origen boliviano, dedicados, principalmente, a las actividades agrícolas.
4.1.2. CHUBUT: Nueva Provincia Argentina.
El estado autónomo chubutense comienza su vida
institucional como tal, con el gobierno del Dr. Jorge Galina (nacido en Entre Ríos); primer gobernador constitucional y electo
por la población del nuevo estado federal. Anteriormente, como territorio nacional, dependía del Gobierno Central con sede
en la Capital Federal. Los representantes residían temporalmente en Rawson, actual Capital de la Provincia del Chubut. La
Constitución Provincial, jurada en el año 1957, permitió la formación en el año 1958, de ese primer gobierno autónomo.
Con
la provincialización del Chubut (1955-1958) se inicia una intensa migración de personas que provienen de las provincias de
San Juan, Catamarca, Córdoba, Santa Fe, Tucumán, Corrientes, Entre Ríos, Chaco, etc. Esto permitió un rápido crecimiento poblacional
que se concentró en las zonas urbanas; hoy el 85 % de los habitantes del Chubut se encuentran en las ciudades. Las localidades
ubicadas en la zona costera- marítima tienen el 78 % del total de la población chubutense.
Tanto los inmigrantes
(extranjeros) como los migrantes (comprovincianos argentinos) tienen características parecidas, en cuanto a la búsqueda de
sus pares.
Los primeros trataron de hacer Instituciones que los agruparan con la finalidad de prestar ayuda a los nuevos
contingentes de compatriotas que arribaban a la zona, y por ello se denominaron de "Socorros Mutuos" (italianos y españoles);
otras tenían características solamente de preservación
de sus valores culturales (Asociación San David, de los galeses).
Las que surgieron a fines del Siglo XIX y principios del XX (italiana, galesa y española) aún perduran; pero, como ya no existen
nuevos contingentes de inmigrantes, han comenzado a buscar nuevos objetivos para que esas instituciones no desaparezcan. En
tanto las que están surgiendo (Centro de ; Casa de. .)
reflejan lo que está ocurriendo en la Península Ibérica con las
políticas que llevan adelante las Autonomías y sus ayudas específicas a los nativos que se encuentran en el exterior (en forma
de becas, pensiones, viajes, etc.)
En tanto los migrantes (comprovincianos argentinos) hacen exactamente el mismo
proceso: se agrupan y fundan Instituciones con la intención de preservar y recrear los valores identificatorios de su folclore
provinciano (música, comidas típicas, vestimenta, etc.).
La población y las actividades económicas se concentran principalmente
en la franja costera, donde se asientan dos de los vértices de su triángulo de desarrollo: Comodoro Rivadavia, su principal
centro urbano, y el conjunto compuesto por las ciudades de Rawson, Puerto Madryn y Trelew El tercero de ellos se localiza
en la zona cordillerana con las ciudades de Esquel y Trevelin. Esta configuración espacial, originada por la distribución
de los recursos naturales, fue consolidada a través del tiempo por medio de grandes obras de infraestructura (como diques
y
puertos) y fundamentalmente por las viales y de comunicación.
El clima está relacionado con la geografía tan
particular que presenta esta gran y extensa provincia argentina, ya que cuenta verticalmente con tres zonas bien diferenciadas:
una zona costera marítima, una central mesetaria y una cordillerana.
Para poder analizar a la Provincia del Chubut
se tiene que tener en cuenta el punto anterior, ya que una de las características es su baja densidad poblacional y los centros
urbanos más importantes están ubicados en las zonas que mejor se adecuan para la vida del ser humano. Posee una población
estimada en los cuatrocientos trece mil doscientos cuarenta habitantes, distribuida en una superficie de doscientos veinticuatro
mil seiscientos ochenta y seis kilómetros cuadrados; lo que daría una densidad general de l,87 habitantes por Km2.
(Fuente:
Dirección de Estadística y Censos del Chubut, 1997). La tasa anual de crecimiento está calculada en un 28,2 %.
POBLACIÓN: EVOLUCIÓN Y PROYECCIONES (EN MILES DE HABITANTES)
Año País Chubut
1947 15.984 93
1960 20.014 142
1970 23.342 190
1980 27.948 263
1991 32.608 357
1996 35.220 406
2000 37.032 443
2005 39.302 489
2010 41.474 531
Fuente: Censos Nacionales de Población y Vivienda 1947/91(INDEC).
Analizada la composición por Departamentos y por Zonas, tenemos que:
a) en los Departamentos costeros de Biedma, Rawson, Florentino Ameghino y Escalante, están asentados
el 76% del total de la población chubutense.
b) los Departamentos centrales de Telsen, Gaiman, Mártires, Gastre, Paso
de Indios y Sarmiento tienen una población estimada de un 7 % del total de la población provincial.
c) los Departamentos
cordilleranos de Cushamen, Futaleufú, Languiñeo, Río Senguer y Tehuelches llegan a un 17 % del total poblacional.
Estos datos nos permiten vislumbrar cómo está distribuida la población en el territorio provincial
y cuáles son los Departamentos que predominan sobre los otros, en especial con la franja central que apenas tiene un 7 % del
total en una extensa geografía mesetaria, y por lo tanto muy dispersa, con aldeas que muy pocas veces superan los quinientos
habitantes, pero que hasta allí se llega con la producción y distribución de energía eléctrica. Otra característica que podemos
inferir es que la provincia del Chubut es eminentemente urbana más que rural, ya que más del 80 % de su población vive en
alguna ciudad o pueblo. Del censo nacional (1991) podemos extraer lo siguiente:
DENSIDAD DE POBLACIÓN. AÑO 1991.
Provincia Población Superficie (km2) Densidad (hab. por Km2.)
Total Chubut 357.189 224.686 1,59
Fuente:
Programa de Información Estadística y Apoyo a los Municipios (PRINEM) del INDEC, Población Total Según Área De Residencia.
Año 1991.
Provincia Población total Urbana % sobre el total Rural % sobre el total
Chubut 357.189 87,64 12,36
Fuente:
Programa de Información Estadística y Apoyo a Municipios (PRINEM) del INDEC, en
base a datos del Censo Nacional de Población
y Vivienda 1991.
En el año 1994, el sector primario de la provincia generaba el 28% del valor agregado por la oferta
total de bienes y servicios.
El sector secundario aportaba un 21%, en tanto, el 51% restante de la actividad económica
global se explica por la oferta de servicios financieros, de transporte y comunicaciones, comercio, turismo y gobierno.
La
mayor proporción de las actividades económicas de esta provincia pertenece al sector primario, y se destacan la explotación
petrolífera y la pesca. Ambas actividades definen la especialización provincial en el contexto nacional, seguidas por la ganadería
ovina, cuya importancia relativa distingue también al Chubut dentro del total del país.
5.- REFLEXIONES:
5.1. El problema migratorio, ya sea por razones políticas o económicas, ha
sido una constante en la historia de la humanidad. En los tiempos actuales, países tradicionalmente considerados como aportantes
a las corrientes de emigrantes, se han transformado en receptores.
Se considera que la principal contingencia que se presenta
en los países iberoamericanos, es el económico. Nuestros países, potencialmente ricos y extensos, se han transformado en aportantes
de personas necesarias para el desarrollo de nuestras economías. Nuestros compatriotas buscan de cualquier manera salir hacia
países europeos o anglosajones que les den tranquilidad económica y puedan desarrollar actividades que los dignifiquen como
personas o, quizás, siguiendo un instinto natural de preservación de la especie.
5.2. Ayer fueron españoles, galeses,
alemanes, franceses, portugueses, italianos... los que debieron salir de su territorio en la búsqueda de una solución a las
necesidades más elementales que les permitieran sobrevivir dignamente. Por ello, se considera que hoy se les debe solicitar
a esos países que ayer fueron aportantes de grandes corrientes migratorias, y es trabajo de nuestra Cancillería ante el endurecimiento
de las Leyes de Extranjería en los países desarrollados, defender una política de mayor comprensión de los problemas que el
emigrante lleva cuando llega a sus territorios.
5.3. Se tratará de demostrar, como se expresa al principio de la
exposición, que la Patagonia ha dejado de ser una reserva, primero estratégica, como fue en la era hispánica, y de reserva
territorial para la era independiente. Además, en la selección de cinco ítem (petróleo y gas, electricidad, pesca, turismo
y exportaciones), se tratará de dar una somera muestra de nuestra actualidad y los aportes que se hacen y pueden hacerse para
la reconstrucción de la comunidad nacional. Pero a los fines demostrativos, se tomarán dos de ellos: el petróleo y el gas
natural.
5.4. REALIDADES Y RECURSOS: la provincia del Chubut ocupa, detrás de Neuquén y Santa Cruz, el tercer lugar
en percepción de ingresos por regalías petroleras a partir del 2002. En tanto, como provincia productora de gas, ocupa el
quinto lugar; detrás de Neuquén, Salta, Tierra del Fuego y Santa Cruz.
REGALÍAS PERCIBIDAS POR EL CHUBUT EN LOS TRES
PRIMEROS MESES DEL AÑO 2002
PETRÓLEO
REGALÍAS PERCIBIDAS POR EL CHUBUT EN LOS TRES
PRIMEROS MESES DEL AÑO 2002 POR GAS:
GAS
En la Cuenca del Golfo San Jorge surgieron históricamente dos subáreas de explotación
petrolera, que comprenden los denominados "Yacimientos Chubut", con centro en la ciudad de Comodoro Rivadavia y "Yacimientos
Santa Cruz Norte" con eje en la ciudad de Caleta Olivia.
Esta área es donde están radicados los centros mineros que
proveen de petróleo a la demanda nacional del combustible.
CUADRO RESUMEN DEL EXCEDENTE DEL SECTOR
PETROLERO DE SANTA CRUZ, SIMILAR AL DE CHUBUT,
AÑO 1995, A
MANERA DE EJEMPLO:
RUBRO
PORCENTAJES %
1.- PBG petrolero
100
Salarios
6,0
Impuestos o regalías
33,7
Excedentes
60,3
2.- PBG petrolero apropiado
39,6
3.- PBG petrolero no retenido
60,4
Fuente: Irene Lindenboim, Guido Sandleris y Teodelina Zubiría (1996); "La transferencia del excedente económico
de la provincia de Santa Cruz". Facultad de Ciencias Económicas. UBA. Buenos Aires. Argentina.
CUADROS DEMOSTRATIVOS DE LA EXTRACCIÓN PETROLERA Y GASÍFERA POR ORDEN DE IMPORTANCIA A NIVEL NACIONAL
EN LOS TRES PRIMEROS MESES DEL 2002:
PETRÓLEO
GAS
6.- PROPUESTA: CHUBUT Y LA PATAGONIA, SÓLIDA BASE PARA
EL CRECIMIENTO DE UNA ARGENTINA LIBRE
Y SOBERANA.
6.1. Nuestra región no sólo ocupa un espacio importante en la geografía del país, sino que vive y crece
a pesar de no contar con un Plan Integral de Desarrollo; el último y, por otra parte único, data del 13 de octubre de 1968
y se denominó: "Análisis y Diagnóstico de la Región de Desarrollo Patagonia - Plan Regional Tentativo". Fue presentado en
la ciudad de C. Rivadavia, y algunos de sus puntos, de corto plazo (dos años), terminaron de cumplirse hace un par de años
atrás. Pero claro, habían pasado más de treinta años de aquel acontecimiento en la "capital del petróleo argentino"; aún restan
los de medio y largo plazo.
6.2. La unidad geológica, idiomática, religiosa, étnica y cultural de la Patagonia, conforma
un caso geopolítico singular y sorprendente que, mediante un imperioso encadenamiento de circunstancias físicas y humanas,
permite predecir un grandioso destino que influirá decisivamente, sin lugar a dudas, en la mejor solución de los candentes
problemas sociales que padece nuestro país.
6.3. Debemos considerar, en forma especial, la privilegiada ubicación
de la Patagonia sobre los dos océanos principales, en función de las áreas de poder en acción y en potencia, tanto como de
las posibilidades de actuar sobre el resto de las masas continentales. Tampoco debemos descuidar los factores geopolíticos
perfectamente definidos como acciones colonialistas extranjeras o internas que aún persisten bajo diversas formas (una de
ellas la financiera). Por ello se hace urgente el establecimiento de un plan de integración y recuperación nacional, dentro
de la modalidad natural y étnica propia de nuestra idiosincrasia, cimentada en un amplio espíritu de cooperación en todos
los órdenes, especialmente en una situación regional crítica como la que se vive.
6.4. "La experiencia indica que
para avanzar en la integración es esencial que los pueblos actúen, que el ciudadano común se manifieste, que exprese su esperanza
o rechazo, y, sobre todo, que sea escuchado" (Prof. Roberto Ruiz Díaz Labrano de la Universidad de Asunción- Paraguay).
6.5.
Uno de los artífices de la integración del cono sur de América advierte de los peligros del Estado Mínimo y del Estado Desertor
de sus responsabilidades sociales; y sobre la integración, señala que no se debe ignorar al ciudadano, verdadero protagonista
de la misma.
6.6. Son los ciudadanos los que han aportado ideas y han dado contenido a las grandes obras, son
los que motivan los grandes acontecimientos y que se convierten en poderosas fuerzas expansivas proyectándose de un modo tal
que la "idea" llega a confundirse como símbolo con los nombres de estos seres iluminados.
7.- CONCLUSIÓN:
Nuestra Patagonia es una fuente inagotable de recursos necesarios para el desarrollo
de la Civilización Occidental, por lo tanto, su preservación y utilización racional permitirá, sin duda, ser la garante natural
de una Argentina potente y líder de una Hispanoamérica que busca su desarrollo tecnológico y el bienestar de su población.
Creemos que Patagonia es demasiada importante como para no tenerla en cuenta.
Prof. Carlos A. Malbarez Williams
-Octubre de 2003-
(fin de la ponencia)
A continuación:
Ponencia de la Lic. Gabriela de la Orden de Peracca (Univ. Nac. de Catamarca)
Los Nieva y Castilla en Catamarca colonial
Por doña Gabriela de la Orden de Peracca.
II Jornada Histórico-Genealógica del Tucumán y Cuyo
Ciudad
de Todos los Santos de la Nueva Rioja 24 y 25 de octubre de 2003
Introducción
La acción político y militar del General Francisco de Nieva y Castilla, origen del linaje de este
nombre en Catamarca (con descendencia hasta hoy), ha sido ya tratada por diversos autores (1).
Nuestro aporte tiene por finalidad determinar el origen de este linaje en el Tucumán y en Catamarca. Por
otro lado recrear la historia familiar en la primera y segunda generación, atendiendo a las estrategias empleadas por sus
egos para acceder al poder económico, militar y político y al prestigio social.
El material utilizado son fuentes que se encuentran ubicadas en los Archivos Históricos de Córdoba, Tucumán,
La Rioja y especialmente Catamarca. Además se consultó documentación edita del Archivo General de Indias (España).
Contexto socio histórico.
La conquista y colonización española del oeste de nuestra provincia se inició a partir de la fundación
de la ciudad de Londres de la Nueva Inglaterra, realizada por Juan Pérez de Zurita (1558, comisionado por el gobernador de
Chile, García Hurtado de Mendoza), emplazada a orillas del río Quinmivil, origen de la actual Londres en el departamento Belén.
Esta ciudad tuvo una larga historia de traslados y refundaciones, motivadas, primero, por los conflictos de jurisdicción de
los grupos colonizadores provenientes de Chile y Perú y más tarde, por la valiente resistencia de los indios calchaquíes (1558-1669).
A medida que se realizaron las fundaciones de las sucesivas Londres entre los años 1561 y 1633 (2), todas de vida efímera,
comenzó el proceso de adjudicación de mercedes de indios y de tierras a los principales vecinos protagonistas de estas fundaciones.
Además también se entregaron mercedes de indios y de tierras en la jurisdicción de las Londres (3), a vecinos de la Ciudad
de Todos los Santos de la Nueva Rioja (1591) que participaron en la fundación de las respectivas Londres y a los vecinos encomenderos
de las ciudades mencionadas que participaron en la lucha contra los indios calchaquíes y chaqueños.
Mientras tanto, a partir del año 1550, se habían realizado intentos colonizadores en la región con
la fundación de ciudades de vida efímera, como Barco I, en Ibatín (1550), Barco II (1551) en el valle Calchaquí y Barco III
(1552), en tierras de los juríes. En 1553 se fundó Santiago del Estero, ciudad que perduró. Junto con la Londres, Juan Pérez
de Zurita fundó en 1561, Córdoba de Calchaquí, Cañete y Nieva, las que tampoco sobrevivieron. En 1563 el rey Felipe II dispuso
la creación de la Gobernación del Tucumán y se fue definiendo la política fundacional del estado español con el establecimiento
de las ciudades que conformaron esta jurisdicción: la ya mencionada Santiago del Estero, San Miguel de Tucumán (1565), Córdoba
(1573), Salta (1582), Todos los Santos de la Nueva Rioja (1591) y San Salvador de Jujuy (1593), en el transcurso del siglo
XVI. Sin duda la fundación de la ciudad de La Rioja contribuyó a la consolidación de las fundaciones del Tucumán. Además interesa
destacar que el gran valle central formado por las sierras de Ambato y Ancasti, fue dividido políticamente entre las jurisdicciones
de esta ciudad y de San Miguel de Tucumán. El norte de este límite correspondía a San Miguel de Tucumán y se denominaba Valle
de Catamarca y el sur a La Rioja, llamado Valle de Capayán. Como dice Brizuela del Moral (1988) "...la colonización no respetó
límites y la ocupación se extendió por ambos valles, constituyendo en pocos años el asentamiento humano más importante de
la región en esa época". Este fue el argumento más valedero para peticionar la creación de una nueva jurisdicción que no tan
solo incluyera la de Londres sino también el valle central. Así por Real Cédula de 1679 se creó la jurisdicción de la ciudad
de San Fernando del Valle de Catamarca, fundación recién efectuada por el Gobernador del Tucumán Fernando de Mendoza y Mate
de Luna en el año 1683.
En sociedades en formación como la nuestra, en los siglos XVI y XVII, las posibilidades de ascenso
social se vinculaban con los méritos realizados por cada individuo en particular, lo que posibilitaba el acceso a la propiedad
de la tierra, a indios encomendados y a cargos capitulares que a su vez daban prestigio social. Así se gestaban identidades
familiares, construidas y trasmitidas de generación en generación. Como dice Boixadós (1997), un apellido tenía significación
porque representaba una parte de la historia familiar que los demás vecinos conocían.
Fundación del linaje Nieva y Castilla en el Tucumán.
El fundador del linaje Nieva y Castilla en el Tucumán es el Licenciado Francisco de Nieva y Castilla,
natural de las montañas de Burgos, España, a quien llamaremos Francisco de Nieva y Castilla primero. No se pudo determinar
en qué año llegó a la región del Tucumán. Se cree que estuvo radicado en Esteco. Allí probablemente conoció a quien sería
su esposa, Doña Elena de Ibarra, hija del conquistador del Tucumán Don Francisco de Ibarra, natural de Cádiz, y de una mestiza
santiagueña, María de Iribe (4).
En el año 1609 Francisco de Nieva y Castilla (primero), aparece como vecino de La Rioja residente
en Tucumán y ya está casado con Doña Elena de Ibarra. Había prestado numerosos servicios al Rey, los que por aquella época
eran, especialmente, participar en la lucha contra los naturales de la región, por lo que ese año otorgó poder a Juan y a
Gregorio de Ibarra -sus cuñados- para que lo representen ante el Gobernador del Tucumán Don Alonso de la Rivera. Solicitaba
para él y su suegro, reconocimientos por los servicios prestados a la Corona (5).
Para determinar que el Licenciado Francisco de Nieva y Castilla era natural de España, se utilizó
como apoyo este documento y la información de méritos y servicios de Esteban de Nieva y Castilla, su bisnieto, levantada en
1711. En ella se lee "...el bisabuelo Francisco de Nieva y Castilla era natural de los montes de Burgos, en los de Castilla"
(Larrouy. A.: 1915:151). Destacamos que el General era hijo de Juan Bernardo de Nieva y Castilla, éste a su vez, hijo del
General Francisco de Nieva y Castilla y éste del Licenciado Francisco de Nieva y Castilla (de la Orden de Peracca G.: 2002).
El Licenciado Francisco de Nieva y Castilla probablemente estaba avecindado en La Rioja, ciudad a
la que debió llegar después de la fundación realizada en el año 1591 por cuanto no figura entre los vecinos fundadores de
la misma.
Del matrimonio formado por Francisco de Nieva y Castilla y Elena de Ibarra nacieron varios hijos,
lo que se conoce a través de una carta escrita por uno de sus descendientes, el capitán Francisco de Nieva y Castilla (segundo
de este nombre). Este militar que obtiene el grado citado por los servicios prestados a la Corona en las campañas contra los
indios calchaquíes, en una carta dirigida al Gobernador del Tucumán Don Felipe de Albornoz, realizaba una serie de peticiones
para continuar frente a la guerra: "Para sus tres hermanos pedía armas, avío y ayuda de pertrechos de guerra". Para sus dos
hermanas también pedía ayuda "...que podía consistir en una pensión para quien quisiera casarse con una de ellas" (Montes
A.: 1961).
Se cree que los hijos varones de la familia Nieva y Castilla-Ibarra, eran, además de Francisco, Bartolomé
Pedro, Sebastián y Diego. Llegamos a esta conclusión por los años en que actúan. Bartolomé Pedro es testigo en una de las
actas de la fundación de Londres de Pomán (1633). Diego en 1671, es Maestre de Campo y está avecindado en La Rioja. Sebastián
aparece en 1676, como sargento mayor y vecino feudatario de la Londres de Pomán. Las hijas fueron María y Ana (de la Orden
de Peracca G.: 1999).
En esta etapa de la familia Nieva y Castilla (primera generación), surgen como una de las estrategias
más importantes, las alianzas familiares a través del matrimonio. La mayoría de estas alianzas se realizan con familias de
la elite radicadas en el oeste, en la jurisdicción de las Londres, o bien establecidas en la zona del Valle que en ese entonces
correspondía a la jurisdicción de La Rioja y Tucumán. María de Nieva y Castilla se casó con Don Antonio de Iriarte, uno de
los primeros pobladores de Andalgalá. Hacia el año 1688, después de la fundación de San Fernando del Valle de Catamarca, ya
estaban radicados en el valle donde Iriarte tenía extensas tierras adquiridas por herencia y compra (Guzmán G.:1985). La otra
hija, Ana, se casó con el ayudante Nicolás de Vega, uno de los vecinos fundadores de la Londres de Pomán, encomendero de los
indios Tinogastas. Hacia el año 1648, Ana, ya viuda, otorgó poder al Capitán Juan de Albarracín, a fin de que solicite la
encomienda ya citada para su hijo Juan de Vega y Castilla (6). También años más tarde se radicó en el valle de Catamarca donde
compró tierras a Antonio de Iriarte, su cuñado, con el rédito económico obtenido de la explotación de los indios encomendados.
En las nuevas tierras realizaban cultivo de algodón, utilizando la mano de obra de los indios Tinogastas que probablemente
habían sido trasladados al valle. Estas estrategias de los españoles y o criollos contribuían a una mayor productividad
económica en su beneficio y a la desestructuración familiar de los indígenas encomendados.
En cuanto a los varones, Sebastián se casó con Doña Rafaela de Herrera y Bartolomé Pedro con Doña
Petronila de Herrera, ambas descendientes de colonizadores de la región.
El primogénito, Francisco (segundo), fue el verdadero fundador del linaje en Catamarca, logrando poder
económico, político-militar y prestigio social. Tanto Gaspar Guzmán (1985) como Elsa Andrada de Bosch (1987), investigadores
que hicieron importantes aportes para acrecentar el conocimiento sobre la historia colonial de Catamarca, dicen que el General
Francisco de Nieva y Castilla (segundo) era natural de las montañas de Burgos. Como demostramos, el padre del General Francisco
de Nieva y Castilla era natural de España. Por consiguiente éste y sus hermanos, Nieva y Castilla- Ibarra, eran criollos,
nacidos en la región del Tucumán.
Francisco de Nieva y Castilla (segundo), junto con otros vecinos de La Rioja y del Valle de Catamarca
participaron, dirigidos por el General Jerónimo Luis de Cabrera, en la lucha contra los indios calchaquíes sublevados, dirigidos
por Juan Chalemín (1630-1643). En pleno proceso de las mencionadas guerras, como estrategia defensiva, el General Jerónimo
Luis de Cabrera decidió fundar la quinta Londres, erigida el 15 de septiembre de 1633, en el actual departamento Pomán. Participaron
en esta fundación Nieva y Castilla, Pedro Ramírez de Contreras, Isidro de Villafañe, Gregorio de Luna y Cárdenas, Baltazar
de Ávila Barrionuevo entre otros. Al constituirse el cabildo de la nueva ciudad, base jurídica de toda fundación, el capitán
Francisco de Nieva y Castilla fue elegido Alférez real.
Francisco de Nieva y Castilla (segundo) fue nombrado en el año 1640 Teniente de Gobernador, Justicia
Mayor y Capitán a Guerra de la ciudad de San Juan Bautista de la Rivera de Londres, en reconocimiento por los servicios militares
prestados a la Corona.
¿Cómo consolidó su poder económico? El matrimonio con Doña Catalina de Artaza le posibilitó acceder
a grandes posesiones de tierras y a usufructuar de la encomienda de indios Colpes. Doña Catalina era hija del destacado conquistador
del Tucumán capitán Juanes de Artaza, natural de Vizcaya. Hacia el año 1548 residía en el Perú pasando de allí a Chile y más
tarde al Tucumán. Fue uno de los vecinos fundadores de la ciudad de Londres de la Nueva Inglaterra, de la ciudad de Nieva
(1561), asistió a la fundación de San Miguel de Tucumán (1565) y fue vecino fundador de la ciudad de Rioja (1591). Se casó
con Francisca de Cuellar, natural de Chile, de cuya unión nacieron varios hijos, entre ellos Doña Catalina de Artázar y Cuellar
(Corominas J.A.:1996). Doña Catalina era viuda (segundas nupcias), sin descendencia, de Sebastián Sánchez de Loria Carrasco,
vecino fundador de La Rioja, dueño de la Merced del campo de Pucará de Aconquija y encomendero de los indios Colpes. Estos
beneficios los había recibido Sánchez de Loria Carrasco por sus méritos y servicios prestados a la Corona. Además de vecino
fundador de La Rioja, había sido vecino fundador de San Juan Bautista de la Paz -cuarta Londres-, ciudad establecida por el
Gobernador Quiñónez de Osorio en el valle de Quinmivil, en el año 1612 ( de la Orden de Peracca, G.: 2002).
Hacia
el año 1642 Francisco de Nieva y Castilla (segundo) quedó viudo sin descendencia. Ya dijimos que era Teniente de Gobernador,
Justicia Mayor y Capitán a Guerra de la ciudad de San Juan Bautista de la Rivera de Londres. En 1643 avanzó desde el sur sobre
los indios de Hualfín y Abaucán logrando el sometimiento de la población indígena de la zona (Shaposchnik, A.: 1994). Por
sus méritos militares solicitó se le otorgara la encomienda de indios Colpes, vacante por muerte de su mujer, la cual le fue
adjudicada por el Gobernador del Tucumán Don Miguel de Sesse. Se le encomendaron los indios Colpes, Colamutquin, Colasadan,
Ampisa y sus "anexos", por dos vidas, "...vuestra y de vuestro legítimo sucesor..." (Larrouy, A.: 1923).
Sabemos que la fundación de la ciudad de Londres en Pomán se realizó en el sitio de la estancia de
San Sebastián, que pertenecía a Francisco de Nieva y Castilla (segundo) (Olmos, R. R.: 1957). Nos preguntamos, ¿cuál
es el origen de estas tierras?. En el año 1669, el Gobernador del Tucumán Don Alonso de Mercado y Villacorta decía en una
carta a la Reina de España, que el General Francisco de Nieva y Castilla, era el más sobresaliente por sus servicios en las
guerras contra los indios calchaquíes. Destacaba que lo único que había recibido en recompensa era una encomienda de corto
número de indios, "...pero mereció mucho y se le está debiendo lo que por pobre hará tanto al propósito de la descomodidad
en que dejó su casa por seguir a su costa cuarenta años continuados las armas" (Larrouy, A.: 1923:279).
Es probable que la estancia de San Sebastián también haya pertenecido a su primera esposa Doña Catalina
de Artaza. En 1690 se realizó un juicio entre los herederos del General Nieva y Castilla representados por una parte por Francisco
de Nieva y Castilla (tercero), y por el otro Esteban de Nieva y Castilla, hijo de Juan Bernardo de Nieva y Castilla. En esta
documentación dice Francisco (tercero) que a dicha estancia la había comprado su padre, el General del mismo nombre, a Don
Francisco de Gamboa (7). Mientras que Esteban sostiene que la estancia pertenecía a Doña Catalina de Artaza. Pero en otro
alegato posterior, el mismo Esteban expresa que la mencionada estancia había sido comprada por su abuelo a Don Francisco de
Gamboa (Larrouy, A.: 1921; Lafone Quevedo, S.:1888). Como vemos la documentación es contradictoria y no pudimos dilucidar
el tema. Creemos que perteneció a Doña Catalina de Artaza, que las pudo haber heredado tanto de su padre como de su esposo
Sánchez de Loria Carrasco, ya que ambos habían sido vecinos fundadores de ciudades.
Larrouy (1921), Olmos (1957) y Guzmán (1985) hacen referencia a la Merced de Huasán como perteneciente
al general Francisco de Nieva y Castilla, cuya fuente no hemos podido localizar todavía. Por Atilio Cornejo (1981), conocemos
una documentación referida al otorgamiento de esta merced, realizada por el Gobernador del Tucumán Don Esteban de Urízar,
en el año 1711, al Maestre de Campo Esteban de Nieva y Castilla, nieto del General. En el documento se lee: "...hizo Merced
Real al Maestre de Campo Don Esteban de Nieva y Castilla en las tierras que fueron de su abuelo don Francisco de Nieva y Castilla..."
Creemos probable que estas tierras fueran también herencia de Catalina de Artaza.
Hacia 1642 Francisco de Nieva y Castilla (segundo) quedó viudo sin descendencia. Poco tiempo después
se casó con Doña María de Esquivel. Esta, tanto por línea paterna como materna, descendía de destacados vecinos que habían
participado en la colonización y conquista del Tucumán. Su padre era el conquistador y colonizador Don Andrés Gil de Esquivel,
natural de Tenerife, en las islas Canarias (Larrouy, A.: 1915). Su madre fue Doña Ana de Villalobo y Saldaña, hija del encomendero
de Pomangasta Nuño Rodríguez Beltrán y de Doña Isabel de Saldaña, hija a su vez del vecino fundador de la primera Londres
y de San Miguel de Tucumán, Diego Saldaña (Sierra, V.: 1970. Tomo I; Guzmán, G.: 163/164).
Don Andrés Gil de Esquivel, en 1641, recibió una importante merced, la Merced del Rodeo, actual departamento
Ambato, en la zona del valle de Catamarca que correspondía a la jurisdicción de Tucumán. En este año era Alcalde ordinario
de la ciudad de San Miguel de Tucumán, no obstante, solicita estas tierras no por sus méritos sino por el de los antepasados
de su esposa. En la petición de la merced que realiza ante el Gobernador del Tucumán Don Francisco de Avendaño y Valdivia,
se lee: "Que yo soy casado con hija de conquistador y poblador de esta Provincia, para cuyo sustento y otras obligaciones
tengo necesidad de tierras para fundar una estancia y poblarla de ganado mayores y menores y para labrarla". La Merced le
fue adjudicada, "...dos leguas en cuadro..." por el Gobernador ya mencionado, en Córdoba, el 15 de junio de 1641 (Larrouy,
A.: 1921: IV).
Doña María de Esquivel, recibió de sus padres una importante dote, 8760 pesos. Conocemos esta información
por su testamento, pero en él no se especifican tipo de bienes, probablemente haya sido bienes inmuebles. Además de la dote
su padre dispuso que Don Diego de Alarcón le entregara 1500 pesos -probablemente éste era deudor de Don Andrés Gil de Esquivel-,
quien tan solo le dio mil pesos (8). Parte de la dote eran tierras de su madre ubicadas en Pomangasta (actual Piedra Blanca),
lo que conocemos por una escritura de venta realizada por su hermana Doña Ana de Esquivel, en el año 1674. En el documento
se lee: "...en la hacienda de Pomán cinco leguas poco más o menos rio arriba de este valle de Catamarca...por donación que
nos hizo a mí y a mi hermana Doña María de Esquivel fecho por nuestra madre Doña Ana..." (9). Además, por el mismo documento,
conocemos que las tierras pertenecían todavía a Doña María de Esquivel. Esta también recibió como parte de dote tierras en
Ambato valuadas en quinientos pesos.
Francisco de Nieva y Castillla aportó en arras 2000 pesos. Las arras re otorgaban en reconocimiento
de virtudes especiales de las novias. Ferreiro (1996) sostiene que las arras cumplían una función de contra-dote, en el sentido
que arras abultadas servían para comprar un buen ingreso en un grupo familiar destacado.
Tanto el monto de la dote como el de las arras son cifras significativas para la región. En Jujuy,
ciudad próspera, de intenso comercio con Potosí, tan solo cinco dotes superaron los $ 10000 (Ferreiro 1996). Con el casamiento
Nieva y Castilla-Esquivel, se advierte la complementariedad de las alianzas de familia. Ambas detentaban poder económico,
político y social. Este último apoyado en el prestigio que implicaba ser descendiente o protagonista de la fundación de ciudades
como así también en las glorias de las campañas militares realizadas contra los indios.
Es decir que Francisco de Nieva y Castilla, por esa época Lugarteniente de Gobernador de Londres,
que poseía indios y tierras, con el casamiento acrecentó notablemente su patrimonio y prestigio social.
Del matrimonio constituido por el capitán Francisco de Nieva y Castilla y Doña María de Esquivel,
nacieron Juan Bernardo, Andrés, Polonia, Feliciana y Francisco, lo que conocemos por el testamento de María de Esquivel (10).
Estos hijos fueron concebidos y criados en años difíciles para esta familia como para los españoles y criollos de la región,
que disputaban a los indios la posesión de estas tierras. Por ello la familia, en los años iniciales de la colonia, fue la
forma más importante de la organización social en Hispanoamérica.
En relación al número de hijos de este matrimonio, vimos que en su testamento Doña María de Esquivel,
declara que tuvo cinco hijos con el General Francisco de Nieva y Castilla, dos mujeres y tres varones. En relación al tema,
el Gobernador Mercado y Villacorta, dice en el año 1669, ya había fallecido el General Francisco de Nieva y Castilla, que
este "...sirvió con las armas la campaña siguiente del 65, ocupando el cargo de teniente general del ejército, en cuya retirada
bajando con poca salud murió de aquella enfermedad dejando mujer y cuatro hijos, los dos varones"(Larrouy, A.: 1923: 279).
Nos preguntamos, ¿se equivocó el Gobernador o bien Francisco, el menor, fue hijo de María en su viudez?. En su testamento,
realizado en el año 1729, el capitán Francisco de Nieva y Castilla (tercero) expresa "...hijo legítimo del General Francisco
de Nieva y Castilla y de Doña María de Esquivel..."(11). La ausencia de libros parroquiales para la época nos lleva a presuponer,
basándonos en las fuentes citadas, que fue un error del Gobernador del Tucumán cuando hacía referencia al número de hijos
varones del General fundador del linaje en Catamarca.
¿Cuál era la situación económica de la familia de Francisco
de Nieva y Castilla (segundo)? Este, como "vecino" encomendero de San Juan Bautista de la Rivera de Londres, debía contribuir
con hombres y provisiones a los gastos de la guerra contra los naturales. Se caracteriza la situación de la provincia y de
sus vecinos, en la carta que el Gobernador del Tucumán Don Lucas Figueroa y Mendoza escribe en 1662 al rey de España: "...toda
la provincia se ha reducido a la mayor miseria y pobreza, con que toda ella es un espital presente, adornado con la memoria
de lo que fue y alguna sombra de la luz de las abundancias que en otro tiempo gozaron, y los encomenderos como mas obligados
están mas pobres por mas gastados... pues los feudos mayores son de 15, 20 o 35 indios... pero para cada una de las entradas
al valle necesita cada encomendero de mas de mil pesos, pues llevan mulas, caballos, armas, municiones... y aún en su pobreza
se animan mucho mas de lo que pueden,... se empeñan mucho mas de lo que vale la renta de sus feudos por seis o siete años
adelantados por servir a su Rey..." (Larrouy 1927:251/252). La Corona casi no aportaba fondos para las campañas y como se
ve en esta carta los gastos de los encomenderos eran de tal magnitud que los reducían a la miseria.
Mientras Nieva y Castilla desarrollaba sus actividades militares, por indicios documentales se ve
como probable que su esposa María de Esquivel haya residido con sus hijos en sus tierras del Valle, zona que no fue asolada
por los indios sublevados. Allí se realizarían las actividades agrícolas-ganaderas, bajo su dirección, especialmente el cultivo
de la vid, trigo y algodón.
¿Dónde residía Francisco de Nieva y Castilla (segundo)? Generalmente en su estancia de San Sebastián,
en Pomán, cuando sus campañas militares lo permitían. Según sus expresiones, hacia el año 1664 vivía en la mayor pobreza
por los gastos que le ocasionaban las guerras contra los naturales y porque las langostas habían destruido sus cultivos. Así
lo expresaba en una carta que le dirigía a cierto prestamista famoso de Córdoba: "Pero, que podré hacer hallándome tan pobre,
seis años metido en esta frontera, y para poder dar cuenta de ella haber vendido mi cría de mulas, cosecha de vino para Bastimentos
al fuerte (de Andalgalá) y sobre esto llevarme este presente año la langosta la viña, y sin tener de tributos de mis indios
lo que vale cien pesos en un año y hablando como amigo, digo que solamente dos camisas viejas tengo, y ahora pocos días me
hallé con solo un par de calcetas de algodón, que para ponérmelas limpias el Domingo me acostaba temprano el sábado para que
hubiera tiempo de lavar y secar 4 platos solo tengo, de suerte que, porque no se vaya el caldo, me lo remiendan con cera,
y otros 4 de palo. Y porque pretendo ir a ver al Sr. Gobernador a Santiago, me crea V.M. que deshice unos calzones que yo
tenía cuando era gente, y de los aforos hice unas mangas, que solo hablando debajo de la amistad me obliga a decir mis ocultas
necesidades. Carta fechada: De Londres, 6 de junio de 1664 años" (Larrouy A.:1921).
Quedaría por determinar el por qué de la relación de Nieva y Castilla con un prestamista, situación
que resulta llamativa sobretodo al tratarse de un prestamista de Córdoba.
Hacia el año 1656 se inició nuevamente la sublevación de los indios calchaquíes liderados por el falso
Inca Pedro de Bohorques Girón, aventurero andaluz que se llamó Hualpa Hinca. ¿Cuál fue la participación de Nieva y Castilla
en esta ocasión?. El gobernador del Tucumán Don Alonso de Mercado y Villacorta se reunió con Bohorques en Pomán, entrevista
que se llevó a cabo en julio-agosto de 1657. Se realizaron fiestas, ceremonias y reuniones diversas en las que participó Bohorques,
el gobernador Mercado, eclesiásticos y funcionarios. Entre estos últimos estaba Francisco de Nieva y Castilla junto a otros
vecinos destacados de la Londres de Pomán.
El virrey del Perú, conde de Alba Liste, se informó de lo sucedido y ordenó que Bohorques fuera apresado
y enviado prisionero a Perú. El gobernador Mercado cumplió con lo ordenado y sofocó el levantamiento de los indios calchaquíes
después de varios años de valiente resistencia. Francisco de Nieva y Castilla encabezó una columna que partió del Valle de
Andalgalá; en Ampajango soportó un fuerte ataque de los indios yocabiles. Por su destacada participación en estas guerras,
Nieva y Castilla fue ascendido a General en el año 1665.
Ya consideramos la descendencia del General Francisco de Nieva y Castilla con María de Esquivel. También
tuvo una hija extra-matrimonial, Francisca de Nieva, cuya madre no pudimos determinar.
El prestigio social y económico construido por Francisco de Nieva y Castilla (segundo), le posibilitó
que sus hijos realizaran matrimonios con representantes de linajes destacados de la región, circunstancia que acrecentó el
entramado familiar y social y el patrimonio de la familia Nieva y Castilla. Así Juan Bernardo se casó con Doña Ana de la Vega
y Castro, quien pertenecía a un destacado linaje. Era hija del General Antonio de la Vega y Castro, natural de Pontevedra,
Galicia (12). Su madre era Doña Petronila de Agüero, hija del Capitán Francisco de Agüero, natural de la ciudad de Esteco
(Larrouy A.: 1915). De este matrimonio nacieron Esteban y Antonio. Con el primero, Esteban, el linaje llegó a su máxima expresión
de poder a fines del siglo XVII y primeras décadas del siglo XVIII.
Doña María de Esquivel casó a sus dos hijas con militares dándole a ambas escritura de dote. Doña
Polonia se casó con Don Pedro Ramírez de Tula y recibió en dote "seis mil pesos poco más o menos". En el documento no se determina
si la dote consistía en dinero, en efectivo o en tierras. Probablemente hayan sido en bienes inmuebles porque el General Nieva
y Castilla no tenía riquezas pecuniarias. Polonia quedó viuda y luego se casó con Don Juan de Almonacid, oriundo de La Rioja,
quien fue Teniente de Gobernador de Catamarca desde el año 1697 hasta su muerte en el año 1702.
Doña Feliciana se casó con el Alférez Domingo de Segura, vizcaíno, éste recibió a cuenta de dote "...treinta
arrobas poco más o menos de la bodega de Pomán y por no poder cumplir la dicha manda le señalé la quarta parte de la viña
de Londres que es de dos mil setesientos y setenta y dos plantas" (13). Feliciana sobrevivió a su marido durante varios años,
mostró entereza y energía para conservar y acrecentar sus bienes, tanto los recibidos en dote como los de su marido ubicados
en Alpatauca, hoy San Antonio (de la Orden de Peracca, G.: 2002).
No se poseen mayores datos sobre Andrés de Nieva y Castilla. Casado con Doña Agueda de Cáseres, sí
se sabe que tuvo al menos una hija llamada Faustina. Residió en Pomán y en 1685 ya había fallecido (14).
El Capitán Francisco de Nieva y Castilla (tercero), se casó con Doña Francisca de Pedraza, hija del
General Blas de Pedraza y de Beatríz de Bohorquez y Aguilera, ambos de antiguo linaje. La novia recibió una dote importante
-$ 4739- y el novio entregó en arras quinientos pesos (de la Orden de Peracca, G. et al. 2001). De este matrimonio nacieron
siete hijos, cinco mujeres y dos varones. Estos últimos llamados Francisco (cuarto) y Juan Clemente.
El matrimonio Nieva y Castilla-Pedraza consolidó la herencia recibida lo que les permitió acrecentar
sus bienes y dotar a sus hijas. Las cinco hijas mujeres recibieron dotes que oscilaron entre dos mil y tres mil pesos, y con
sus casamientos acrecentaron el entramado social porque se unieron con representantes de antiguas familias de la región. Entre
ellas, Doña Juana que se casó con su pariente consanguíneo, Capitán Gabriel Gregorio Bazán de Pedraza; Doña María se casó
con el comisario Pedro de Barros Sarmiento, Doña Leonor con el Maestre de campo Gregorio de Villagrán y Mendoza y Doña María
con el Comisario General de Caballería Pedro de Barros Sarmiento (Andrada de Bosch, E.: 1987; Serrano Redonet, J. 1997;de
la Orden de Peracca, G. et al., 2001) (15).
El capitán Francisco de Nieva y Castilla (tercero) fue varias veces capitular en el largo período
durante el cual su sobrino Esteban de Nieva y Castilla fue Lugarteniente de Gobernador de Catamarca (1708-1724).
La hija extra-matrimonial, a quien en su testamento Doña María de Esquivel la menciona como Francisca
Nieva, se casó hacia el año 1656 con Luis Barreto, probablemente morador de La Rioja, ciudad donde se radicó el matrimonio.
Fue preocupación del General entregarle dote y así recibió una "...aguada llamada Colana...", además "...algunas cosas de
bestuario y ajuar...". María de Esquivel la consideró como a su propia hija. En su testamento le dice a sus hijos "la miren
como a su hermana y la socorren en lo que pudieren..." (16).
A la muerte del General Francisco de Nieva y Castilla (segundo), 1666, la estancia de Pomán fue embargada
por deudas con los indios, las que databan de hacía varios años. María de Esquivel arrendó la propiedad por cuatro años y
de esa forma superó la difícil situación. El arrendatario fue su consuegro, el Maestre de campo Antonio de la Vega, que en
ese entonces era Teniente de Gobernador (17). Además en el año 1681 pagó a algunos indios de la encomienda de Colpes, antiguas
deudas, las que fueron determinadas en el empadronamiento realizado en Siján por Don Diego Gómez de Tula Bazán. Al indio Cristóbal
Sanguinai le pagó 25 pesos (deuda de su esposo difunto) y también arregló cuentas con el indio Lucas quien había demandado
a Juan Bernardo, su hijo ya difunto.
En su viudez, fue apoyada por su hijo primogénito Juan Bernardo. Este participó junto a su padre en
las guerras contra los indios calchaquíes, obteniendo el grado militar de Capitán. Usufructuó la encomienda de indios Colpes
en segunda vida y recibió de su madre la hacienda de Ambato. Falleció joven, en el año 1675. Su hijo mayor, Esteban, tenía
apenas seis años y tutores de éste y de su hermano Antonio, fueron sus tíos políticos, capitán Don Domingo de Segura y Don
Juan de Almonacid. Ambos eran personas con participación activa en la vida política de la ciudad, especialmente el último
que fue Lugarteniente de Gobernador de Catamarca en el período 1697-1702. Es probable que a través de su rol de tutores, ambos
hayan influenciado en la formación de sus sobrinos que participaron activamente en la política, en los primeros años de la
década del siglo XVIII. Con el General Esteban de Nieva y Castilla (tercera generación), el linaje llegó a su máxima expresión
de poder, tema que supera el periodo en consideración (de la Orden de Peracca, G.: 2002; 2003).
En su viudez, Ana de la Vega y Castro contrajo matrimonio con el vecino de La Rioja, Don José Luis
de Cabrera, de destacado linaje, con ilustre descendencia (Boixadós, R.: 1999).
Doña María de Esquivel fue una mujer
de temple que logró superar dificultades económicas. Supo mantener las tierras recibidas en dote como así también las obtenidas
por su marido, legando a sus hijos extensas propiedades, ubicadas en los actuales Departamentos Fray Mamerto Esquiú, Ambato,
Pomán y Andalgalá. Además, la posibilidad, por los méritos militares de su marido, de que los primogénitos de la familia,
continuaran usufructuando los beneficios de la mano de obra indígena de la encomienda de Colpes. Falleció en el año 1685,
nombrando albaceas testamentarios al Vicario Maestro Nicolás de Herrera y a los Capitanes Gregorio de Villagrán y Domingo
de Segura. Los dos últimos, su nieto político y su yerno respectivamente (18).
Conclusiones
El fundador del linaje Nieva y Castilla en el Tucumán fue el Licenciado Francisco de Nieva y Castilla,
que aportó a la familia, prestigio, apoyado especialmente en su origen español. El verdadero fundador del linaje fue el General
Francisco de Nieva y Castilla, criollo, nacido en la región del Tucumán, quien sostiene como valores muy importantes, los
heredados por su padre de origen español: alcanzar gloria, hidalguía, prestigio social. Fue el constructor del poder económico,
político, militar y social. El acceso al poder económico y al prestigio social, fue posibilitado por sus casamientos. Sus
méritos militares y sus triunfos en las guerras contra los indios calchaquíes, consolidó su poder político y militar.
La herencia legada por Francisco de Nieva y Castilla a sus descendientes fue significativa. Indios
encomendados, grandes extensiones de tierras y un apellido de prestigio social vinculado a la fundación de la ciudad de Londres
y a glorias militares. Los bienes materiales y el capital simbólico contenido en el apellido Nieva y Castilla determinó que
el linaje de este nombre fuera uno de los más importantes de la elite colonial de Catamarca durante el siglo XVII. Si bien
la familia Nieva y Castilla- Esquivel, no disponía de riquezas pecuniarias, que por otra parte eran escasas en las familias
de elite de la época, pudo sentar las bases para casamientos ventajosos de sus hijos. La estrategia matrimonial más fuerte
en la primera y segunda generación, fue la exogamia. Este linaje se vinculó a otros importantes de la región del Tucumán,
iniciados por conquistadores y colonizadores de origen español. Así consolidaron un entramado de redes parentales con familias
de la elite de la región como Artaza, Esquivel, Almonacid, Segura, de la Vega y Castro, Agüero, Herrera, Bazán de Pedraza.
En la tercera generación, algunos miembros de la familia comienzan a replegarse hacia la endogamia, a través de uniones
matrimoniales, entre otras familias, con los Barros Sarmiento. El casamiento con miembros de un mismo grupo social, aseguraba
la trasmisión de cualidades y atributos inherentes a la nobleza.
Además, en el transcurso del siglo XVII, las familias de este linaje comienzan a abandonar el oeste
como zona de radicación, para establecerse en el valle, región más propicia para las actividades agrícolas-ganaderas. Esto
no implicó abandonar la producción en las tierras de Andalgalá y Pomán.
Con el General Esteban de Nieva y Castilla, representante de la tercera generación, este linaje llegó
a su máxima concentración de poder económico, militar, político y social, en las primeras décadas del siglo XVIII.
La rama más importante de los Nieva y Castilla fue absorbida por el linaje Cubas y Palacios (19).
Se inició así el linaje Cubas, que tuvo como representante más destacado en el siglo XIX, a Don José Cubas. Éste, Gobernador
de Catamarca, fue ejecutado en el año 1841, por orden del Gobernador de Buenos Aires, Don Juan Manuel de Rosas.
Entre las familias descendientes de este linaje en nuestros días figuran los Romero Nieva, Cubas Scaltritti,
Cubas Saadi, Galíndez, entre otros.
Notas
(1) Algunos de ellos son Larrouy, A.:1921; Olmos R.R.: 1957; Guzmán G., 1985; Bazán A.R.: 1996.
(2) En 1561 Londres fue emplazada en el valle de Conando, Andalgalá. En 1607, el Teniente de Gobernador
de La Rioja
Don Gaspar Doncel la estableció en la actual villa de Belén y la llamó San Juan Bautista de la Rivera. En 1612
fue
trasladada a dos leguas y media de la actual villa del mismo nombre, por el Gobernador del Tucumán Quiñónez de
Osorio.
En 1633, el General Jerónimo Luis de Cabrera, en pleno proceso de la guerra contra los indios calchaquíes, la
fundó en
Pomán, actual villa del mismo nombre (Larrouy, A. 1921; Olmos R. R.: 1957 ).
(3) Al crearse la primera Londres (1558) se determinó la jurisdicción de esta ciudad que abarcaba todo el
oeste de la
provincia de Catamarca, varias leguas del valle Calchaquí y la fracción norte del territorio riojano, desde
La Sébila
hasta la cordillera (Bazán, A.: 1967:197).
(4) Datos genealógicos proporcionados gentilmente por el genealogista Dr. Alejandro Moyano Aliaga.
Córdoba, julio de
1997
(5) Archivo Judicial e Histórico de la Provincia de Tucumán. Protocolo Serie A. 412/412/v.
(6) Archivo Histórico de Córdoba. Escribanía 1, legajo 90, exp. 3.
(7) Archivo Histórico de Córdoba. Escribanía I, Legajo 172.
(8) Archivo y Museo Histórico de Catamarca. Causa Civil. Caja Número 19.
(9) Ibidem. Protocolo Serie 3.
(10) Ibidem. Causa Civil. Caja Nº 19, Expediente 809.
(11) Ibidem. Causa Civil. Caja número 15.
(12) En las probanzas de méritos y servicios de Esteban de Nieva y Castilla, éste dice que su
abuelo Don Antonio de la
Vega y Castro, participó en las guerras calchaquíes, logrando el grado de Maestre de Campo. Murió
ejerciendo el cargo de Teniente de Gobernador, Justicia Mayor y Capitán a Guerra de San Miguel de Tucumán (Larrouy, A.: 1915).
(13) Archivo y Museo Histórico de Catamarca. Caja N° 19, exp. 809.
(14) Una rama de la familia Nieva y Castilla se radicó en Cuyo. Sebastián de Nieva y Castilla testó en Mendoza
el 24/1/1715. Información proporcionada gentilmente por el genealogista Dr. Alejandro Moyano Aliaga. Córdoba, mayo de 1997.
(15) Las otras hijas del matrimonio Nieva y Castilla-Pedraza, fueron: María Rosa c.c. José de Contreras;
Beatriz c.c.
Laurencio de Herrera.
(16) Archivo y Museo Histórico de Catamarca. Caja N° 19, exp. 809.
(17) María de Esquivel declara en su testamento que el arrendatario cosechó las vides en esos cuatro años
y que tan solo le pagó el primer año "doscientos y tantos pesos". Expresa luego que el rédito de esas cosechas le corresponden
"y que se cobren por mis bienes". Archivo y Museo Histórico de Catamarca. Causa Civil. Caja Número 19. Expediente 809.
(18) Ibidem.
(19) La única hija del General Esteban de Nieva y Castilla se casó hacia el año 1713 con el capitán,
natural de las
montañas de Burgos, Francisco de Cubas y Palacios (de la Orden de Peracca, G. 2002).
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